Revelaciones Angelicales - el Evangelio revelado nuevamente por Jesús


 

 

Volumen II

Capítulo 5

 

La importancia de la oración.

 

 

Mensajes incluidos en este capítulo:

San Pedro aconseja la oración.

Jesús da un consejo acerca de la asistencia a la misa. Jesús estuvo presente con el Sr. Padgett.

San Juan — El Amor Divino siempre está esperando para llenar el alma, y lo hará, cuando las ansias del alma por su posesión se conviertan en reales.

Jesús — El resultado de la obtención del Amor Divino, quitando preocupaciones. La oración es una ayuda maravillosa, cuando es ofrecida con verdaderas ansias de alma, y siempre encontrará una respuesta.

Helen comenta sobre la oración para quitar preocupaciones

Jesús — la condición de alma del Sr. Padgett. Le exhorta para que continúe en la oración por el Amor Divino.

San Juan — Cómo y cuándo Dios contesta a la oración. Las leyes de la conexión y comunicación.

Helen confirma que Juan escribió, y comenta acerca de la oración por cosas materiales.

Jesús dice: El predicador estuvo limitado a la descripción de uno de los atributos de Dios, y este es el Cariño Amoroso, que Él les tiene a Sus hijos.

Jesús le explica al Sr. Padgett, cómo el Amor puede ser llamado y utilizado para la sanación de nuestros cuerpos físicos, cuando están enfermos.

Juan — Verdad, conocimiento y amor. ¿Cómo resolver el problema de lo que es la verdad, y lo que no lo es?

Jesús se refiere a la descripción por la esposa del Sr. Padgett de la tercera esfera Celestial. La importancia, de que el hombre busque el Amor Divino.

La única oración que el hombre necesita ofrecer al Padre

Ingersoll: Confirma que Jesús escribió la Oración, que es la única oración necesaria para traer el Amor Divino en las almas de los hombres.

 

 


 

 

5.

 

La importancia de la oración.

 

 

San Pedro aconseja la oración.

 

Yo estoy aquí, San Pedro.

Quiero decirte que estás muy cerca del Padre esta noche, y que Su Amor está llenando tu alma ampliamente. Veo que estás deseoso de conocer lo espiritual del Padre y Su Amor por ti y por toda la humanidad.

Tienes que orar por más fe y confiar implícitamente en Sus promesas, y en las promesas del Maestro, porque se cumplirán, y no sufrirás desengaños, ni serás abandonado. Estoy con frecuencia contigo ahora, pues quiero contribuir a la gran obra, para cuyo cumplimiento el Maestro te ha seleccionado; y tienes que llegar a condiciones, que te permitirán llevar a cabo esta tarea con la mayor perfección posible. Tu alma tiene que desarrollarse con este Amor Divino del Padre, para que estés en armonía con el Maestro, cuando te escriba, porque a menos que exista esta armonía, no serás capaz de captar el significado espiritual de sus mensajes, como él quiere que lo comprendas.

No existe nada que fomentará tanto el desarrollo, como la oración seria y sincera al Padre. Con esta oración llegará la fe, y con la fe llegará la Substancia de lo que ahora solamente puedes creer. Por eso, ora con frecuencia, creyendo que el Amor del Padre vendrá a ti, y comprenderás tu unión con Él.

Estoy muy interesado en ti y en el desarrollo de tu alma, por eso te voy a ayudar con todo mi amor y poder.

No permitas que asuntos de este mundo distraigan tu atención de estas necesidades espirituales, y encontrarás que todas las cosas materiales te serán suministradas.

Sé firme y valiente en tus creencias y profesiones, y Dios estará a tu lado en cualquier momento de prueba y aflicción. Esto sí sé, y te lo digo como una persona, que tiene conocimiento. Quiero que se incremente tu fe, hasta que huya la duda, y que sólo permanezca contigo la confianza en el Amor y la bondad de Dios. No escribiré más esta noche.

Así, con todo mi amor y mis bendiciones soy,

Tu propio amigo y hermano en Cristo,

San Pedro

 

 


 

 

Jesús da un consejo acerca de la asistencia a la misa. Jesús estuvo presente con el Sr. Padgett.

 

Yo estoy aquí, Jesús.

Estuve contigo esta noche, y mi espíritu estuvo en tu corazón en un grado que te hizo sentir su presencia, y te causo un poco de sufrimiento físico — pero estuvo ahí para decirte, que yo estuve presente, y que mi amor te ayudaba a llegar más cerca del Padre y de Su Amor.

Sé que la gente, al adorarme, no hizo lo que apruebo o lo que me gusta, pero sus corazones se dirigieron hacia Dios; ciertamente, me convirtieron en el objeto de su culto, sin embargo, el espíritu de Dios estuvo con ellos, y la intervención del Espíritu Santo en los corazones de muchos de ellos, les mostró el Amor del Padre y la verdad de su salvación.

Por supuesto, están equivocados al hablar, que son salvados por mi sangre, ya que mi sangre no tiene nada que ver con su salvación, pero así se lo enseñaron, y no puedo esperar que conozcan la auténtica Salvación, que el Padre ha preparado para ellos. Algún día, sabrán que sólo el Amor Divino del Padre salva de los pecados y del error, y que mi sangre o mi muerte en la cruz no les puede salvar.

Pero a pesar de esta falsa creencia, esta gente aspira, efectivamente, en sus oraciones el Amor de Dios, y Él conoce las ansias en sus corazones, y manda el Espíritu Santo, para que les llene de este Amor Divino, que les lleva a estar muy cerca de Él, y que les brinda felicidad.

Por eso, ciertamente no me gusta el culto, que se me rinde, pero la verdad del Amor de Dios entra en sus almas, y llegan a ser uno solo con Él, en la medida en la que este Amor entre en sus almas.

Yo sé, para ti, en tu gran iluminación espiritual, te parece que están cometiendo un grave error al rendirme culto y creyendo, que mi sangre les salva, sin embargo, tienes que comprender que, a pesar de que cometen estas equivocaciones, reciben el Amor Divino, y que El trabaja para la redención de sus pecados y vidas malas. Por eso, el error en sus creencias no te debe llevar a pensar, que yo no esté con ellos, o más bien, que el espíritu de Cristo no esté con ellos, enseñándoles el camino al Amor del Padre, y a la gran felicidad, que les trae aquel Amor.

Sé que la reunión te benefició mucho, y abrió tu alma al influjo de este Amor, y por lo tanto, a una fe y confianza renovada, y un amor renovado por el Padre, y creencia en mí.

Permite que este Amor en ti aumente, y ore al Padre por más fe en Sus promesas, y por un mayor influjo de Su Amor, y muy pronto te darás cuenta de Su presencia real en tu alma en un grado, que te llevará a conocer, que eres uno solo con Él en el Amor, y en la posesión de la Esencia Divina, que expulsara toda duda de tu alma, y te entregará una fe, en la que no aparecerá ninguna duda.

Me alegro que hayas ido a esta reunión esta noche, y espero que vuelvas a asistir, porque las influencias en su alrededor te beneficiaron, y originaron de arriba.

Pronto volveré a escribiré, como yo lo deseo, si sólo rezas más y confías más.

Estás pensando correctamente, y rezaré al Padre por ti, y si sólo persistes en tus deseos, y tratas de actuar en armonía con nuestras oraciones, tendrás éxito; ya que el Padre escuchará tus oraciones, y te ayudará al máximo.

Y adicionalmente, estaré contigo, y te ayudaré con mi poder y amor.

Por eso, haz lo que te digo, y sobre todo, ten fe en el Padre, y confía en mí.

No escribiré más esta noche, sino diré que estaré contigo durante la semana, y te ayudaré en tus esfuerzos espirituales. Así, con todo mi amor, yo soy

Tu amigo y hermano,

Jesús

 

 


 

 

San Juan — El Amor Divino siempre está esperando para llenar el alma, y lo hará, cuando las ansias del alma por su posesión se conviertan en reales.

 

Yo estoy aquí. San Juan.

Escuché tu oración, y sé que este Amor está fluyendo en tu alma, y que ahora posees una magnífica riqueza de El, y de eso estás consciente. Nunca te fallará, si rezas con seriedad y con verdaderas ansias por su venida. Siempre está listo para responder a tus aspiraciones, y para hacerte sentir su presencia, y la felicidad que conlleva.

Yo, como sabes, soy tu amigo especial en mi tarea de ayudarte a desarrollar tu alma, y siempre cuando rezas al Padre, como acabas de hacerlo, vengo a ti con mi amor e influencia, para ayudarte a abrir tu alma al influjo de este Amor. Ten fe, y tendrás la certeza de la presencia del Amor, y que es tuyo — esforzándose por venir a tu alma en siempre más magnitud.

Eres bendito, porque tienes el conocimiento de la existencia de este Amor, y que puede ser tuyo, si quieres poseerlo, y si rezas con las verdaderas ansias de los deseos de tu alma. No puedes dudar de la verdad, de lo que estoy escribiendo, porque, igual que en los asuntos ordinarios de la vida, no existe nada más convincente que la experiencia personal, y tu experiencia es de una naturaleza, que no cabe duda. Así que, si mantienes viva la consciencia de la presencia de este Amor continuamente, reza y vuelve a rezar siempre cuando se presente la oportunidad, y con esto no quiero decir, que esperes un momento, cuando no estés ocupado con asuntos laborales, sino en momentos, cuando la mente esté libre, y si sólo es por un minuto, de los asuntos de tu trabajo. Cuando se ejerce las ansias sólo por un momento, traerán resultados; porque el Oído de Dios siempre está abierto y listo para contestar a estas ansias.

Un momento de ansias, sentidas verdaderamente adentro en el alma, es más efectivo que horas de oración, donde las ansias no están presentes. Las oraciones de labios afuera o por la costumbre no suben más que el aliento que se escapa, y no origina una respuesta del Amor y su influjo en el alma. Recuerda esto, y entonces date cuenta de cuán inútiles son todas estas oraciones de predicadores y devotos ostensibles, cuando las ansias del alma y sus deseos no están presentes.

Sólo el alma puede llamar al alma, y el amor sólo responde, cuando llame un alma. Los deseos de la mente, si puedo expresar así lo que quiero decir, no afectan al alma en nada, y como la mente sólo puede intervenir en la mente, no puede haber nunca una actividad de las facultades del alma, cuando sólo la mente está activa. Por lo tanto, verás que todo la devoción, que sólo proviene de la mente, no efectuará la intervención del Amor o poner en marcha la tarea del Espíritu.

Escribo esto para alentarte más, y también para esclarecer la necesidad de la verdadera oración.

Juan

 

 


 

 

Jesús — El resultado de la obtención del Amor Divino, quitando preocupaciones. La oración es una ayuda maravillosa, cuando es ofrecida con verdaderas ansias de alma, y siempre encontrará una respuesta.

 

Yo estoy aquí, Jesús.

Bien, mi hermano, veo que estás mucho mejor, de lo que has estado por algunos días en el pasado, y que oraste más al Padre por el influjo de Su Amor, y, como consecuencia, tienes más de el en tu alma, y te encuentras en mejores condiciones espiritual y físicamente.

Me gustaría terminar mi mensaje sobre Dios esta noche, pero me parece, que no estás justamente en la condición necesaria, que te permitiría recibirlo, y pienso que es lo mejor posponerlo un poco más.

Seguro que percibes el efecto de la oración mucho más intensamente que antes, porque si no hubieses rezado, como lo hiciste durante los pocos días pasados, te habrías encontrado en un mayor grado de descorazonamiento, ya que la misma causa de desánimo sigue existiendo ahora, igual que existió hace varios días, cuando estuviste tan depresivo y preocupado. La oración es una ayuda maravillosa, cuando se la ofrece con verdaderas ansias del alma, y siempre trae una respuesta, y el beneficio no será solamente espiritual, sino, como podrías decir, también material.

Por supuesto, la oración no quita la causa de las preocupaciones, aliviándole así al mortal de los problemas, sino interviene en la consciencia del mortal de una manera, que desaparece el efecto de esta causa de preocupación sobre los sentimientos y condiciones mentales del mortal, y de este modo el mortal se beneficia, y sus oraciones son respondidas. Él, por decirlo así, se convierte en un nuevo hombre y deja de ver estas causas en la misma luz, como lo ha hecho antes de que las oraciones trajeran sus respuestas. Y él, en su verdadera persona, es un hombre diferente de lo que fue, cuando estuvo en las condiciones que existieron antes de que comenzara a rezar.

Me alegro tanto de que hayas rezado, y permitieras que tus ansias se dirigieran al Padre, y trataras de tener fe en nosotros, que te ayudaríamos. Te estamos ayudando, y pronto notarás el resultado de nuestro trabajo, asegurándote lo que deseas y lo que consideras necesario para poder salir de tus preocupaciones, y realizar nuestra obra. Continúa rezando y teniendo fe en nosotros, y no sufrirás decepciones en cuanto a lo que prometimos, porque nuestras promesas se cumplirán dentro de muy poco tiempo.

Todavía tengo muchos mensajes que escribir, y por eso deseo, que llegues a condiciones para recibirlos apropiadamente; y aparte de mí, existen muchos otros espíritus, que quieren escribir sobre estas verdades, que son tan importantes, que el mundo debe conocerlas. Así, si continúas persiguiendo este curso, que tomaste hoy, encontrarás una maravillosa mejora en la condición de las cualidades de tu alma, mente y espíritu, y seremos capaces de establecer la conexión necesaria, que se precisa para una comunicación correcta.

No escribiré más esta noche.

Pero al concluir, te aconsejo que continúes rezando con todas las ansias de tu alma, y creyendo con todas tus fuerzas de tu mente, y te desarrollarás en un grado sorprendente en las cualidades y percepciones de tu alma, y también en tu condición física y fuerza mental. Me despediré.

Tu hermano y amigo,

Jesús

 

 


 

 

Helen comenta sobre la oración para quitar preocupaciones

 

Yo estoy aquí, tu verdadera y amorosa Helen.

Sí, soy Helen, y escribiré sólo unas pocas líneas, porque veo que te sientes tanto mejor física y espiritualmente, y pienso que es lo mejor que te acuestes temprano esta noche.

Me alegro tanto, que no te sientas tan preocupado como antes, y también, que puedas comprender, que la oración te ayuda tanto, liberarte de las preocupaciones, aunque no quite sus causas inmediatas; pero a medida que recibas ayuda, te fortaleces y estás en mejores condiciones para tratar las causas y vencerlas.

Así, querido Ned, continúa rezando, y trata de tener fe en nosotros, y notarás una maravillosa respuesta a tus oraciones, y el cumplimiento de tus esperanzas y libertad de las causas de preocupación.

Buenas noches,

Tu verdadera y amorosa

Helen

 

 


 

 

Jesús — la condición de alma del Sr. Padgett. Le exhorta para que continúe en la oración por el Amor Divino.

 

Yo estoy aquí, Jesús.

Bien, mi hermano, me alegra decirte que tu comunión con el Padre esta noche ha sido respondida. Su Amor fluyó en tu alma en gran magnitud. Su Espíritu Santo trajo el Amor en maravillosa abundancia, tu alma ahora está llena de el, la influencia de este Gran Amor actúa en tu alma, y te das cuenta de su presencia. Si meditas, anhelas y oras al Padre, como lo has hecho esta noche, tu alma pronto estará llena de este Amor, y recibirás el conocimiento, de que alcanzaste una unión estrecha con Él, y estarás consciente de la posesión de parte de Su Divinidad, de lo que ya te escribimos. El flujo de Pentecostés vendrá a ti, como vino a mis discípulos en los días de mi despedida de ellos; y estaré contigo justo como estuve con ellos, y se te otorgará el poder y la Esencia Divina, por lo que podrás exhibir la maravillosa presencia de este Amor, justo como ellos lo podían. Por eso tienes que rezar y anhelar, y tu experiencia de esta noche te ha dado una anticipación de lo que vendrá a ti.

No hay nada en todo el mundo, que puede asumir el lugar de este Amor, en su poder de atraerte al Padre y a la unión con Él. Todas las creencias y convicciones de una que otra cosa no bastarán. El sacrificio y la aflicción por motivos del pecado, y el sufrimiento asumido por otros y mediadores no lograrán la transformación, porque solamente es el punto de encuentro entre este Amor Divino y tu alma, que es capaz de colocarte en esta relación con el Padre, y la consciencia que resulta, de que participaste en y posees, en cierto grado, Su Naturaleza Divina en el Amor.

Ahora estás en condiciones, que perfecciona mi conexión contigo, y yo tengo la posesión de tu cerebro, lo que me permite escribir como yo lo deseo, y sé que podría transmitirte un mensaje esta noche de un modo muy satisfactorio; pero no lo haré, porque pienso que es mejor permitir, que la conexión se hará aún más intensa, lo que me permitirá escribir un mensaje largo, sin la probabilidad de cansarte; porque, como ya sabes, estos mensajes de profundas verdades, como los acerca del "Alma" y de "Dios", necesariamente me obligan a forzar intensamente tus poderes cerebrales. Pero muy pronto vendré y comenzaré a entregar mis mensajes, y continuaré hacerlo, siempre cuando puedas mantener tu conexión. Y puedes hacerlo, si sólo meditas y rezas, como lo has hecho esta noche.

Hoy pasé mucho tiempo contigo, entrando en tus pensamientos, y tratando de influenciar las ansias de tu alma. Estuve contigo en la reunión de los espiritualistas, y algún día te escribiré acerca de las aseveraciones de la conferencista, y acerca de los hechos verdaderos, en cuanta a la extensión de su inspiración, o como asevera, a lo que se habló a través de ella, por un espíritu controlador.

Ahora quiero que pienses más que nunca en la importancia de tu tarea, y en la necesidad de que pongas todas tus energías y deseos en esta obra. Nadie puede imaginarse lo que eso significa, y sobre todo, tienes que darte cuenta de su gran importancia, y del lugar que ocupas, en llevarla a cabo para convertirla en una publicación exitosa.

Estaré contigo con frecuencia, y sé que sentirás mi presencia e influencia, y, al hacerlo, dirige todos tus pensamientos al Amor del Padre, y permite que todas tus ansias se extiendan hacia Él.

Esta noche, no escribiré más, pero pronto escribiré, como te lo he dicho. Ten fe y conozca, que fuiste seleccionado para cumplir la tarea, y que sobre ti pesa una responsabilidad, que no peso sobre ningún otro hombre.

Con mi amor y las bendiciones del Padre, diré buenas noches.

Tu hermano y amigo,

Jesús

 

 


 

 

San Juan — Cómo y cuándo Dios contesta a la oración. Las leyes de la conexión y comunicación.

 

Yo estoy aquí. San Juan. Hermano de Santiago — Apóstol de Jesús.

Hoy vengo a ti, porque veo qué tal tu condición, y que necesitas aliento, y como yo soy tu ángel de la guarda especial, no pude abstenerme de escribirte, como lo he hecho. Por eso digo, confía en el Padre y en nuestra ayuda, y no sufrirás desengaños.

Ya pasó mucho tiempo desde que te escribí en cuanto a lo espiritual, y deseo mucho hacerlo, porque tengo mensajes importantes, que quiero comunicarte, igual que muchos otros espíritus, que solían escribirte.

Ciertamente, nuestros asuntos materiales son importantes, sin embargo, estas verdades espirituales tienen más importancia, no sólo para ti, sino para el mundo, a que se dirigen en primer lugar. El mundo necesita estas verdades ahora más que nunca, y mientras más pronto podemos completar nuestro libro de verdades, mejor será para la humanidad sufrida, y para aquellos, cuyos corazones ahora están desgarrados, por la gran destrucción de vidas humanas debida a la guerra.

Bien, sé que muchos creen, que de alguna manera Dios tiene una dirección dominante, en cuanto al progreso y resultado de la guerra, y en cierto sentido es la verdad, porque siempre está interesado por las almas y corazones de la humanidad, y extiende su mano hacia ellos, y, desde luego, desea que el gran sufrimiento y la devastación terminen. Pero la causa de todo esto fue el deseo y las ambiciones malas de los hombres, por eso, dejará que los hombres mismos controlen la conducta y el resultado de la guerra. Él no terminará la guerra, ejerciendo Su poder de una manera arbitraria, ni determinará, cuáles de las naciones beligerantes tendrán éxito, excepto en esto, que a través de la mediación de Su Espíritu, influenciará las mentes y consciencias de aquellos hombres de una manera, que prevalecerán el derecho y la justicia, y que terminarán los pensamientos y acciones malignos de los hombres en sus operaciones. Sus espíritus trabajan para esta finalidad en este momento, y lo han hecho desde hace mucho tiempo, y de igual manera, los espíritus malos trabajaron, para traer discordia y destrucción sobre la humanidad. Los líderes de las naciones fueron, en alto grado, poseídos por estos espíritus malos, y fueron influenciados en muchos de sus pensamientos y acciones por estos seres obscuros, que se deleitan al ver, como sufre la humanidad, y como el mal se impone.

Los espíritus de la verdad ejercen un poder maravilloso sobre los corazones y almas de los hombres, y por eso, ellos pronto se darán cuenta, de que el mal no debe prevalecer, y que la verdad y el derecho tienen que imponerse, con la finalidad de que no solamente cese la guerra, sino también que los hombres lleguen al unísono con la verdad y la justicia. De esta manera, el Padre responderá a las oraciones, y Su Amor continuará fluyendo a los hombres.

Sé que las oraciones de muchos hombres ascienden hacia el Padre, y de muchas de las iglesias de las naciones respectivas en estado de guerra, por su éxito, pero sólo aquellas oraciones recibirán respuesta, que tienden a desplazar la maldad y la injusticia; y los espíritus, que llevan a cabo la Voluntad del Padre, contestarán sólo estas oraciones, que en su respuesta realizarán el fin deseado.

Como he dicho, Dios no toma parte en estos asuntos por Su poder y decreto arbitrario, que la una o la otra de las naciones en guerra se impondrá y conquistará a las otras, sin embargo, Él ejerce, a través de Sus ángeles, una influencia sobre los hombres, que están metidos en esta lucha, por lo que, a la final, Su Voluntad se establecerá. Pero los hombres tienen que determinar inmediatamente el curso y los resultados de este problema, y no se realizará ningún milagro, para que un lado conquiste al otro, y aunque es así, esta determinación de parte de los hombres será influenciada, como declaré.

El hombre tiene su libre albedrío y, como te escribimos, este nunca es controlado arbitrariamente por el Padre, pero durante el ejercicio de este libre albedrío, cuando el hombre viola las leyes de Dios, el hombre tiene que sufrir la penalidad por aquella violación. Esta es una ley inmutable tanto del mundo material, como del mundo de los espíritus. Cuando se siembra la maldad, se cosechará la maldad, y hasta que no termine esta maldad de operar como una causa, no aparecerá lo bueno. Los hombres, que dirigen la guerra, tienen que comprender, que esta ley interviene en la conducta de la guerra, y que pensamientos malos, que se convierten en acciones, traerán inevitablemente consecuencias malas.

Puedes esperar una terminación más pronta de la lucha, de lo que algunos de los hombres ahora la piensen posible, sin embargo, antes de que venga este fin, muchos mortales se convertirán en espíritus, y encontrarán sus hogares — algunos en las esferas obscuras, y otros en las de luz y amor, pero todos son hijos de Dios, y no serán abandonados por Él en la gran eternidad.

(pregunta)

Bien, no estuviste en esta condición de mente, que me permitiese establecer la conexión necesaria contigo. Debemos tener una mente, que esté llena de pensamientos de las materias superiores de la Verdad, aun cuando no usemos aquellos pensamientos. Nuestros pensamientos son todos espirituales, y nuestras Verdades sólo pueden ser recibidos por una mente en condición espiritual. Y últimamente, no tuviste tanto de esta mente espiritual como antes. Nuestro contacto no estuvo tan estrecho, y la conexión necesaria, que nos permite expresar estas Verdades espirituales por tu mente, no estaba en estado perfecto. Y cuando digo "mente," sólo me refiero a los órganos del cerebro, que son influidos por los pensamientos de la mente. Porque te digo, lo que posiblemente no conoces: que estos órganos componentes del cerebro no siempre y en todas las condiciones están receptivos al mismo control por las mentes de los espíritus. Puedes recibir un mensaje largo y profundo de materias, que pertenecen a lo que puedes llamar lo material, por tu cerebro; sin embargo, en condiciones parecidas de estos órganos, no podrás recibir mensajes de las Verdades superiores. Las condiciones de estos órganos cerebrales se determinan, por la condición del alma en posesión de temas espirituales.

Me resulta difícil expresar concretamente, lo que intento transmitir, pero esto sí comprenderás: que la capacidad del cerebro humano para recibir varios tipos de mensajes, depende del desarrollo y la posesión de materias espirituales del alma. Un médium, quien es bueno sólo intelectual y moralmente, no puede recibir aquellos mensajes de las Verdades superiores, porque no puede haber ninguna conexión entre el cerebro de tal médium y la mente del Espíritu superior, quien posiblemente quiere comunicarse. Y así comprenderás, por qué sucede que, los mensajes de espíritus arraigados todavía en la tierra, o de aquellos, quienes sólo tienen un desarrollo intelectual, son tan numerosos y más frecuentemente recibidos por médiums, que los mensajes de espíritus sobre el desarrollo del alma.

Un pensamiento espiritual — quiero decir, un pensamiento, que sólo puede venir de un espíritu, quien tiene el desarrollo del alma, que convierte al alma en Divina — no puede jamás pasar por el cerebro humano, que nunca haya sido desarrollado por un alma, en la que el Amor Divino ha entrado y desplegado Sus poderes regeneradores. Pensamientos materiales pueden transmitirse por un cerebro, que es plenamente material, pensamientos morales por un cerebro, que ha sido influido por verdades morales, y pensamientos espirituales por un cerebro, que ha asimilado aquellas Verdades, que llegan sólo con el desarrollo del alma por el Amor Divino. Esta es la Ley de Conexión y Comunicación.

Bien, no escribiré más ahora.

Pero al concluir, te exhorto para que tengas fe en nosotros, que te liberes de tus preocupaciones, y que ores más al Padre.

Hasta luego.

Tu hermano en Cristo,

Juan

 

 


 

 

Helen confirma que Juan escribió, y comenta acerca de la oración por cosas materiales.

 

Yo estoy aquí, tu verdadera y amorosa Helen.

Bien, querido, me alegro que Juan te escribiera, como lo ha hecho, porque te dará cierta perspicacia en algunos principios, con respecto a los poderes de espíritus, para ayudarles a los mortales, que antes tal vez no comprendiste. Lo que él dijo, es la verdad, y me alegro que haya escrito.

Puede resultar un poco decepcionante el conocer, que los espíritus no tienen el poder de realizar lo que quieran, como los mortales quizá lo supongan, pero no quiero que subestimes sus poderes, porque tiene grandes poderes, incluso en cuanto a lo material. Desde luego, no pueden mover una casa, ni quitarle su fortuna a una persona, para entregársela a otra, pero ellos sí pueden, y lo hacen, utilizar su gran influencia sobre mortales, para moverles a llevar a cabo cosas físicas, que los espíritus no pueden lograr directamente.

Tus oraciones no quedan sin efecto, incluso en cuanto a lo material, lo que está sujeto al control de mortales, porque estos mortales están, bajo ciertas circunstancias, sujetos a nuestra influencia, y por lo tanto, bajo nuestro control. Cuando prometemos que ciertas cosas sucederán, queremos decir que ejerceremos nuestra influencia sobre mortales de una manera, para que ellos lleven a cabo estos sucesos en respuesta. Y no debes creer, que cuando prometemos algo, este algo, de hecho, llegará a ti. Nos referimos al hecho, de que este algo vendrá a ti por razones, en primer lugar, de la obra que cumplimos entre los mortales.

Podemos ver eventos, antes de que tengan existencia en tu mundo físico, y puedo predecírtelos. Y de algunas cosas, creemos que sucederán, y te lo decimos también — y cuando realmente no sucedan, nos decepcionamos igual que tú.

Tu verdadera y amorosa,

Helen

 

 


 

 

Jesús dice: El predicador estuvo limitado a la descripción de uno de los atributos de Dios, y este es el Cariño Amoroso, que Él les tiene a Sus hijos.

 

Yo estoy aquí, Jesús:

Permíteme decir unas pocas palabras esta noche, pues veo que el sermón te desilusionó, que el predicador entregó esta noche.

Well, no debes estar tan decepcionado, porque no conoce más que lo que deduce de las enseñanzas de la Biblia, y si bien fue verdad lo que dijo, no fue toda la verdad, sino que discutió sólo uno de los atributos de Dios, a saber, el Cariño Amoroso, que les tiene a, y ejerce sobre, los hijos de la tierra. Para la mayoría de los hombres, este aspecto de Dios es satisfactorio, y les da mucho consuelo y certeza de la seguridad, que nace del conocimiento, de que existe un Padre tan cariñosos y amoroso; y para estos hombres, esta certeza es de una beatitud y de un consuelo maravillosos, y está bien, que los hombres puedan tener esta concepción de Dios — un Padre que siempre se preocupa de su felicidad y bienestar, y a Quien puedan orar en la fe, en que escuchará y responderá a sus oraciones.

Pero como ya te escribimos con anterioridad, los hombres en general rezan por cosas, y esperan la respuesta respectiva, que no son las cosas, que Dios en Su propia personalidad confiere a los hombres, en respuesta a estas oraciones. Su gran don es Si Amor Divino, y lo demás que pertenece a lo material o a la tierra, eso deja a Sus espíritus que le sirven, para que lo otorguen, o en otras palabras, Él delega a Sus ángeles, que se pongan en contacto con las almas de los hombres, e influyen en ellos, para que ellos sientan, que sus oraciones han sido respondidas, como realmente sucede.

La concepción del predicador de Dios no va más allá de estos atributos, que en sí mismos bastan, para responder a las necesidades de los hombres, y mejorarlos y hacerlos más felices. Vendré pronto, y te escribiré sobre los atributos de Dios, y espero que llegues a la condición, para que pueda establecer la conexión necesaria.

Ya pasó algún tiempo, desde que te escribí de estas verdades superiores, que son tan importantes para los hombres, y lamento que sea así, pero ahora, que tus vacaciones ya pasaron, y sintiendo que estás dispuesto y ansioso, de que nuestras comunicaciones se reanuden, trataré de ayudarte, para que logres aquella condición de alma, que nos permitirá escribirte los mensajes. Pero como conoces, mucho depende de ti mismo, y tienes que intentar con todas tus energías de tu alma, obtener un mayor influjo del Amo del Padre, porque únicamente de Él puede provenir la condición requerida. Ora más, y piensa profundamente en las verdades espirituales, que ya te han sido escritas, y nos reuniremos en una comunión más estrecha, y podremos entregar y recibir los mensajes.

Me alegra que hayas pensado más en estas cosas durante los días pasados, y espero que tus pensamientos continúen, y que tus ansias fluirán más hacia el Padre. Ahora no puedes apreciar la necesidad de esta condición, y si pudieras, sé que dedicarías todos tus pensamientos y ansias al cumplimiento de la obra.

Bien, no escribiré más esta noche, pero estaré contigo, oraré contigo y trataré de influenciarte en los esfuerzos por realizar esta misión, que te ha sido encargada. Ten más fe, y cree que tendrás éxito, y no sufrirás desengaños.

Tu hermano y amigo,

Jesús

 

 


 

 

Jesús le explica al Sr. Padgett, cómo el Amor puede ser llamado y utilizado para la sanación de nuestros cuerpos físicos, cuando están enfermos.

 

Yo estoy aquí, Jesús.

No escribiré un mensaje formal esta noche, sino te diré sencillamente, que estuve contigo esta noche en la casa del Sr. Morgan, y escribiste lo que recibías pretendiendo que provenía de mí, y quise decir que, si podía establecer la conexión con él, le curaba; y lo haré. Depende de que tenga la concentración necesaria, y fe en mí.

Puede parecer extraño, que no pueda hacer esto, mientras no se haya establecido esta conexión, pero es un hecho. Existen ciertas leyes, que controlan el ejercicio de este poder sobre los mortales, que hay que cumplirlas. Cuando vivía en la tierra, podía estar en contacto directo con el mortal, pues yo mismo estaba en la carne, y como el poder estaba conmigo, o podía ser engendrado por mí, por medio del ejercicio de mis poderes espirituales, no encontraba ningún obstáculo en la aplicación de mis poderes sobre el mortal. Pero ahora, no existe este contacto directo entre yo y el mortal, y por lo tanto, no existe medio de comunicar este poder hacia él, hasta que se haya establecido una conexión.

Esta conexión es algo más que solamente una conexión "espiritual", y participa de cierta manera en lo material, aunque no somos de lo material; sin embargo, la conexión tiene que ser de la naturaleza mencionada, y su parte material tiene que provenir del mortal mismo.

Ahora comprenderás, que mi relación en estos casos con el mortal es muy diferente de lo que sería tu relación con él, si tuvieses este poder dentro de ti; y cuando llegue el tiempo, para que recibas este poder, no necesitarás establecer ninguna conexión entre tú y quienquiera que puedas curar. Quiero decir, no será necesario establecer esta conexión, utilizando la parte material del mortal: esto tendrás tu mismo, y el poder será aplicado por ti, sencillamente entrando en contacto con él.

Los mortales pueden poseer este poder, como mis discípulos y otras personas lo poseían, en el tiempo, cuando yo vivía en la tierra, y los mismos resultados pueden lograrse, como se lograban en aquel entonces.

(Me pareció que sentí cierto poder, durante mi propio intento de orar por la sanación del Sr. Morgan.)

Bueno, el poder que se manifestó en ti, fue algo de la naturaleza de la que estaba hablando, sólo que fue un poder prestado, o conferido en ti, por un espíritu. Fue parte del poder de este espíritu, y en ese sentido diferente de lo que tú recibirás, como parte de ti mismo, cuando tengas el desarrollo de alma y la posesión del Amor Divino, que son requisitos previos tan necesarios para cualquier mortal — o también espíritu — capaz de recibir el poder.

El espíritu que trató de manifestarse a través de ti, y de ayudar al Sr. Morgan, fue tu propio guía Indio, quien es un espíritu muy poderoso; y él te forzó muy duramente, por el material, que fue necesario, para que él se manifestara. El poder que transmitió, ayudará al Sr. Morgan, y él se dará cuenta en la mañana, y si hubieses seguido un poco más, sus efectos se hubiesen presentado visiblemente, antes de que salieras.

Trataré esta noche, como lo prometí, de ayudarle, y si podemos formar la conexión, de la que estoy hablando, no habrá dudas del resultado. Pondré una atención especial en su caso, pues quiero demostrarle, que el poder del mundo de los espíritus, correctamente empleado, puede ser utilizado para ayudar a los mortales, incluso en sus desórdenes físicos, para aliviarlos de sus sufrimientos. Veo que tiene una fe considerable, y intentaré el esfuerzo de establecer esta conexión, y quizá tengamos éxito. De todas maneras, ya le ayudaste, y él se dará cuenta de esto.

Volveré pronto a ti, y te escribiré otro mensaje sobre un tema importante, para que veas la necesidad, de que trabajemos con más agilidad.

No escribiré más, pero te digo que te amo, y estoy contigo, tratando de ayudarte. Así, con mis bendiciones me despediré.

Tu hermano y amigo,

Jesús

 

 


 

 

Juan — Verdad, conocimiento y amor. ¿Cómo resolver el problema de lo que es la verdad, y lo que no lo es?

 

Yo estoy aquí, Juan.

Deseo escribir un poco esta noche sobre un tema, que puede resultar interesante para ti y para otros, que lean mi mensaje. No escribiré un mensaje muy largo, sino que diré lo que deseo en frases cortas, para que la verdad, que me propongo a transmitir, sea entendida en un vistazo.

Bien, cuando estás seguro, de que descubriste una verdad, o que esa te ha sido revelada, permítela penetrar profundamente en tu alma, para que encuentre allí su alojamiento, lo que te llevará a comprender, que esta verdad es una realidad, y algo que nunca debes olvidarlo o descuidarlo en su aplicación en tu vida diaria en la tierra.

Cuando encuentres, que una verdad se aplica a cierta condición de la experiencia de tu mente, adóptala como criterio para determinar, lo que será el rumbo de tus acciones.

Cuando la hayas adoptado de esta manera, permite que siempre permanezca contigo como guía y monitor, en la determinación de lo que debe ser tu creencia en cuanto a esta cosa involucrada en particular.

Cuando de este modo hayas recibido la creencia mental, foméntala y nútrete de ella, hasta que se convierta en parte establecida de tu fe; y cuando la fe haya llegado a ser parte de tu existencia misma, verás que los logros de esta fe, por sus ansias y aspiraciones, llegarán a ser existencias reales, que te brindarán auténtico conocimiento.

Cuando tú te adueñes de este conocimiento, entonces resolviste el problema de lo que es la verdad, y lo que no la es. Y cuando hayas resuelto esto, te convertirás en una persona que, cuando pronuncia su conocimiento de la verdad, hablará con autoridad.

Así se desarrolló el proceso, por el que Jesús llegó a ser el dueño y expositor auténtico de las grandes verdades espirituales, que nunca antes fueron conocidas y declaradas a nadie.

Por supuesto, estos varios pasos, que conducen al gran conocimiento de la verdad, hay que emprenderlos uno por uno, y con confianza incrementada. En todo esto, la ayuda e influencia del Padre son necesarias, y esta ayuda e influencia vienen sólo en respuesta a la oración sincera, de la aspiración del alma.

La oración tiene que nacer del alma del hombre, y la respuesta tiene que venir de Dios. No hay otro camino, en el que se pueda obtener este conocimiento. Todo conocimiento de lo espiritual, del que los hombres piensan que lo poseen, que proviene de cualquier otra fuente, no es confiable, porque existe sólo una fuente de este conocimiento, de donde brotan las auténticas verdades espirituales de Dios.

Y el amor es el gran principio, que entra en todo conocimiento de lo espiritual, y sin amor, es absolutamente imposible, que una persona comprenda las verdades de Dios correctamente y las posea.

Sólo quise darte esta corta lección sobre la verdad, el conocimiento y el amor, para que al recibir y absorber nuestros mensajes de las grandes verdades espirituales del Padre, comprendas cómo adueñarte de ellas, de una manera satisfactoria para tus percepciones de alma.

Vendré pronto, y te escribiré un mensaje sobre algunas de estas verdades vitales. Piénsalo lo que te he escrito arriba, y verás que tus percepciones de alma se abrirán a una clara y maravillosa comprensión del verdadero significado de lo que deseamos revelar.

No escribiré más esta noche.

Tu hermano en Cristo,

Juan

 

 


 

 

Jesús se refiere a la descripción por la esposa del Sr. Padgett de la tercera esfera Celestial. La importancia, de que el hombre busque el Amor Divino.

 

Yo soy Jesús.

Sólo escribiré unas pocas líneas. No quiero más que decirte que, lo que leíste esta noche de tu esposa, en cuanto a su progreso y su condición de Amor, es la pura verdad. Se encuentra en semejante estado de felicidad, que no debes sorprenderte, que no era capaz de describirte su hogar y su nuevo ambiente, porque sobrepasan cualquier descripción por las palabras, con las que Ustedes los mortales suelen expresar sus ideas.

Pero diré esto, que el corazón del hombre nunca se ha imaginado, ni la mente del hombre pensado, de las grandes bendiciones y de la alegría, que el Padre ha preparado para aquellos, quienes Le aman por la posesión de Su Amor Divino, que pone a sus almas en unión con Él, y les permite participar en Su Naturaleza Divina, y comprender que son parte de Su Gran Divinidad, e inmortales.

Si los mortales sólo conociesen este gran plan del Padre para su redención, y entonces creyesen y tratasen de obtener este Gran Amor, cuánto más de felicidad habría, no sólo entre los espíritus, sino también entre los mortales, ya que este Amor puede obtenerse en un muy alto grado por los mortales, a pesar de que ellos pasen por todas las pruebas y tentaciones de la carne.

Mi objetivo es. que tú y tu amigo obtengan este Gran Amor, mientras todavía estén en la carne, porque su tarea exige que tengan este Amor, para que no sólo puedan enseñar su existencia, sino para que puedan también, a través de su vida, exhibir y comprobar a la humanidad, que es algo real y que existe.

Pronto escribiré otro mensaje, que expondrá otra gran verdad, que la humanidad tiene que conocer.

(Al Dr. Stone y a mí, nos gustaría que nos expliques, si así lo deseas, por qué el Padre Nuestro incluye la frase enigmática: "...y no nos conduzcas a la tentación....")

Bien, explicare esta frase mía en uno de mis mensajes muy pronto, y demostraré para la satisfacción de tu amigo, que Dios jamás conduce a uno de Sus hijos a la tentación, y que yo nunca dije al enseñarles a mis discípulos la oración del Señor, que recen para que Dios no les conduzca a la tentación. También te escribiré la auténtica oración, que les enseñé, y que es la verdadera oración, que todos los hombres deberían ofrecer al Padre con corazones fervientes, honestos y llenos de ansias. Así, no te preocupes, tampoco tu amigo, por eso, porque Dios no les conduce a los hombres a la tentación, sino que, al contrario, utiliza la influencia de sus espíritus justos, para que les ayuden a resistir toda tentación.

Con todo mi amor por ti y tus colaboradores, y las bendiciones del Padre sobre los dos, yo soy tu hermano y amigo,

Jesús

 

 


 

 

La única oración que el hombre necesita ofrecer al Padre

 

Yo estoy aquí, Jesús.

Sólo quiero decir una palabra en tu beneficio y el de tu amigo (Dr. Leslie Stone), y esto es porque escuché la conversación de ustedes esta noche, y encuentro que está de acuerdo con la verdad; y la influencia del Espíritu está con los dos. Continúen en su línea de pensamiento y en la oración al Padre, y, también, difundiendo a otros, siempre cuando se presente la oportunidad, la importancia de buscar y conseguir el Amor Divino.

Como tu amigo dijo, la única oración necesaria, es la oración por el influjo de este Amor; todas las otras formas, o reales aspiraciones de oración, son secundarias, y, por sí mismas, no llegarán a producir este Amor en las almas de los hombres.

Deja que su oración sea como sigue:

 


LA ORACIÓN POR EL AMOR DIVINO

Padre Nuestro, que estás en el cielo, reconocemos que Tú eres todo Santo y cariñoso y misericordioso, y que nosotros somos Tus hijos, y no las criaturas subordinadas, pecadoras y pervertidas, que nuestros profesores falsos quieren que creamos. Que somos la más grande de Tus creaciones, y la más maravillosa de todas Tus obras, y los objetos del Amor de Tu Gran Alma y de Tu más tierno Cuidado.

Que Tu Voluntad es, que lleguemos a ser uno solo contigo, y participemos en Tu Gran Amor, que Tú nos has otorgado por Tu Misericordia y Tu Deseo, que nos convirtamos, en verdad, en Tus hijos — por el Amor, y no por el sacrificio y la muerte de ninguna de Tus criaturas.

Rezamos para que Tú abras nuestras almas al influjo de Tu Amor, y que entonces venga Tu Espíritu Santo para traer a nuestras almas este, Tu Amor Divino, en gran abundancia, hasta que nuestras almas estén transformadas en la esencia misma Tuya; y que vendrá a nosotros la fe — tal fe que nos lleve a darnos cuenta, que nosotros somos Tus hijos en verdad, y uno contigo en la misma substancia, y no sólo en la imagen.

Déjanos tener tal fe que nos lleve a saber, que Tú eres nuestro Padre, y Él Quien otorga cada don bueno y perfecto, y que sólo nosotros, mismos, podemos impedir que Tu Amor nos convierta de mortales en inmortales.

Permite, que jamás olvidemos, que Tu Amor está esperando a cada uno y todos de nosotros, y que cuando vengamos a Ti en fe y aspiración seria, Tu Amor jamás nos será retenido.

Guárdanos en la sombra de Tu Amor cada hora y momento de nuestras vidas, y ayúdanos a superar todas las tentaciones de la carne, y la influencia de los poderes de las personas malas, que tan continuamente nos rodean, y se esfuerzan para desviar nuestros pensamientos lejos de Ti, hacia los placeres y las atracciones de este mundo.

Te agradecemos por Tu Amor, y el privilegio de recibirlo, y creemos que Tú eres nuestro Padre — el Padre cariñoso que sonríe sobre nosotros en nuestra debilidad, y siempre está dispuesto a ayudarnos y ampararnos en Tus brazos de Amor.

Así rezamos con toda seriedad y ansias sinceras de nuestras almas, y, confiando en Tu Amor, Te damos toda la gloria y el honor y el amor, que nuestras almas limitadas pueden dar.

 


Esta es la única oración que los hombres necesitan ofrecer al Padre. Esta es la única súplica por el Amor del Padre. Y, con la respuesta, que vendrá seguramente, se darán todas las bendiciones que los hombres necesiten, y los que el Padre estima serán por el bien de Sus criaturas.

Tengo una fabulosa conexión contigo esta noche, y veo que el Amor del Padre está con ustedes y que sus almas tienen hambre por más.

Así, mis hermanos, continúen rezando y teniendo fe, y al fin vendrá un otorgamiento del Amor como aquel, que vino a los apóstoles en Pentecostés.

No escribiré más por ahora.

Al despedirme, les dejo mi amor y mis bendiciones y la promesa, que rezaré al Padre por su felicidad y amor. Buenas noches.

Su hermano y amigo,

Jesús

 

 


 

 

Ingersoll: Confirma que Jesús escribió la Oración, que es la única oración necesaria para traer el Amor Divino en las almas de los hombres.

 

Yo estoy aquí, Ingersoll:

Yo estoy aquí, y deseo decir con todo el énfasis de mis palabras y de mi alma, que el Maestro te escribió, y te entregó la Oración, de la que dijo, que era la única oración necesaria, para traer el Amor Divino a las almas de los hombres.

Él fue glorioso, y no nos sorprende que sintieras la influencia de su presencia y amor, y yo, quien hace tan poco tiempo he experimentado, lo que esta vida es, te digo, que tus sensaciones fueron reales, y que el Amor está presente, y que nosotros, los espíritus, lo sentimos, igual que Ustedes dos mortales.

Lo que nos sorprende, igual que a ti, es el poder de este Amor y la grandeza del Maestro, pues con él parece venir la influencia del Padre Mismo. ¡Lo agradecido que estoy, que haya encontrado el camino a este Amor, el mismo que encontró su camino a mi alma! ¡Qué Padre más amoroso, y qué Maestro más tierno, que nos enseñan este Gran Don!

No pude contenerme de escribirte, cuando vino la oportunidad de atestiguar este Amor y el amor del Maestro, y sentí, ya que tantas veces había declarado en la tierra, que esto no existía, que tengo que afirmar ahora, y siempre cuando se dé la oportunidad, la verdad del Amor Divino y del Espíritu Santo, y del glorioso Jesús.

No debo escribir más esta noche.

Así, creo que soy yo mismo, quien te escribe, y que puedo afirmar con toda la certeza de la vida, que soy,

Tu hermano en Cristo,

Ingersoll

 

 


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