Revelaciones Angelicales - el Evangelio revelado nuevamente por Jesús


 

 

Volumen II

Capítulo 13

 

Correcciones a la doctrina

de la Cristiandad ortodoxa.

 

 

Mensajes incluidos en este capítulo:

Jesús dice, los que le rinden culto, como lo hacen en las iglesias, cometen un acto de blasfemia

El Sr. Padgett tiene que creer en Jesús, como un Salvador, pero no a través de la expiación asumida por aquél

Lucas: La religión es la relación y la armonía del alma humana con el alma de Dios. La diferencia en los resultados de las enseñanzas de las varias iglesias

San Juan comenta sobre las creencias del predicador (uno de los primeros mensajes)

Ann Rollins — La sangre de Jesús no salva de los pecados.

Jesús niega que él es Dios, o que su sangre lava los pecados de los hombres.

Juan — ¿Qué debería hacer un hombre, que no se siente satisfecho con ninguna de las iglesias?

San Pablo quiere escribir sobre lo que ahora conoce es la verdad

San Jerónimo: Las verdades de Dios, no se las debe buscar en sus escritos, ni en los de los discípulos, como están contenidos en la Biblia, por los muchos errores en los mismos.

San Agustín dice, que no se puede confiar en muchas de las enseñanzas de la Biblia.

Juan — No la sangre de Jesús, sino el Amor Divino es lo que salva y redime. El Apocalipsis de la Biblia no es confiable como la verdad en muchos detalles.

Jesús explica, que sus discípulos nunca escribieron las muchas doctrinas falsas en la Biblia, atribuidas a él.

Niega la expiación asumida por Jesús. La comunión con espíritus prevalecía más en los días de San Juan que ahora. Si los hombres tuviesen fe, como los Apóstoles de Jesús, hoy existirían sanaciones y llamados milagros.

Lutero — Lo que el hombre debe creer al probar los espíritus.

Helen — Las Epístolas en la Biblia no son las mismas, que los Apóstoles escribieron. Hay muy poco en la Biblia, que explique el Nuevo Nacimiento.

Saúl — Un consejo para su pueblo, los Judíos.

Lutero — La observancia de las ceremonias, que mi iglesia sigue empleando en su culto, no es aprobada por Dios ni por Jesús.

Lutero niega la expiación asumida por Jesús, etc. La Biblia está llena de contradicciones y errores.

Lutero niega la eficacia de la eucaristía, para salvar al hombre. La vida de Jesús, su enseñanza y la demostración del Amor Divino en su alma, y cómo el hombre puede obtenerlo, indican el camino a la salvación.

Colyer, el predicador, presenta sus creencias; niega la trinidad.

Jesús dice que su sangre no salva a los hombres. Sólo el Amor Divino o el Nuevo Nacimiento, que él enseñó, salva y redime.

San Pablo niega la eficacia de la expiación asumida por Jesús. Dios nunca fue un Dios de ira, sino siempre de Amor.

Juan: Los hombres o profetas no pueden predecir, lo que sucederá en siglos futuros — sólo el Padre puede saberlo.

Juan — Es importante que el hombre busque y encuentre la verdad.

Un corto mensaje de Cornelio

Jesús — La verdad Divina tiene que declararse a toda la humanidad.

 

 


 

 

13.

 

Correcciones a la doctrina

de la Cristiandad ortodoxa.

 

 

Jesús dice, los que le rinden culto, como lo hacen en las iglesias, cometen un acto de blasfemia

 

Yo estoy aquí, Jesús.

Estuve contigo en la iglesia esta mañana, y te impresioné con mis sentimientos respecto a lo que el predicador dijo sobre mi sacrificio y sangre y, en vez de exhortar a su gente, para que muestren su gratitud por el sacrificio y la cruz, hubiese debido enseñarles, que el sacrificio y la sangre no les salvan de sus pecados, y en este particular, no hay nada que reclame su gratitud; y que adorándome, como lo hacen, y como él les enseña, es blasfemia, y un pecado más nefasto que la ingratitud.

Tuve éxito al impresionarte con mis sentimientos de insatisfacción, y me alegré que lo pudiese, porque demuestra, que nuestra conexión se hace más estrecha, y después de un rato, serás capaz de recibir tanto mis pensamientos e inspiración, como mis escritos.

Tienes que rezar y tener fe, y si lo haces, experimentarás más a menudo lo que sentiste anoche; lo que sólo significa un desarrollo más rápido del alma.

Confía en mí, no sufrirás desengaños.

No escribiré más ahora.

Así, con mi amor y las bendiciones del Padre, diré buenas noches.

Tu hermano & amigo,

Jesús

 

 


 

 

El Sr. Padgett tiene que creer en Jesús, como un Salvador, pero no a través de la expiación asumida por aquél

 

Dirígete al Señor, y tu fuerza será renovada, y tu alma recibirá un influjo maravilloso del Amor Divino, por lo que serás capaz de desechar todas las preocupaciones e inquietudes terrenales, y estarás en condiciones de recibir las grandes verdades, que te esperan; ya que tienes como tu ayudante y amigo al más grande espíritu de todo el universo de Dios.

Te digo esto, porque necesitas apoyo, y lo recibirás mientras vivas la vida de un mortal.

No soy nadie quien sea conocido por los anales de la iglesia, o por las vidas de los santos, porque nunca fui un santo en la tierra, y tampoco lo soy aquí, sino solamente un humilde seguidor del Maestro, quien para mí es la más maravillosa de todas las criaturas de Dios.

Por eso tienes que creer, que él es tu amigo y salvador, porque lo es; y no necesitas creer en su sangre, o en la expiación asumida por él, o en el sacrificio de sí mismo. Sólo cree en el Amor Divino y en el hecho adicional, de que Jesús es el faro que guía a todos por el camino, que busquen esta gran salvación.

No debo escribir más, porque no pertenezco a los altos espíritus Celestiales, ya que vivo sólo en la quinta esfera, pero a pesar de ello, poseo una buena cantidad de aquel Amor, y una felicidad, la que soy incapaz de describirte.

Así, con todo mi amor, te diré buenas noches.

Tu amigo,

John B. Carroll,

Una vez un residente de Baltimore, Md.

 

 


 

 

Lucas: La religión es la relación y la armonía del alma humana con el alma de Dios. La diferencia en los resultados de las enseñanzas de las varias iglesias

 

Permíteme escribir una línea — Lucas.

Estuve contigo esta noche en la iglesia, y escuché lo que el predicador dijo con referencia a las religiones y su punto de contacto, y sus declaraciones me sorprendieron un poco, por la analogía que dedujo, entre los creyentes de las varias religiones llamadas Cristianas. Si bien en las almas de los hombres está implantada, como conoces, cierta ansia por lo que tiende a elevarles y espiritualizarles, aunque esta ansia no esté conscientemente presente en el caso de un gran número de ellos, las creencias en cuanto a las maneras, cómo esta ansia puede manifestarse, y desarrollar la naturaleza espiritual del alma, son muy diversas entre los que profesan estas varias religiones, y los caminos no son de la misma eficiencia, para llevar a cabo su desarrollo espiritual.

La religión es un asunto del alma, y no del intelecto, mientras mayor el desarrollo del alma en la dirección correcta, más alto será el estado espiritual o la condición del alma. La creencia netamente intelectual, no importa lo intensa y libre de dudas que sea, no llevará a la realización de este desarrollo espiritual, porque "la religión es en realidad nada más que la relación y la armonía del alma humana con el alma de Dios." La mente no bastará, para crear este estado, porque es imposible que la mente del hombre establezca la armonía entre el alma del Creador y el alma de la criatura. La mente en su ejercicio, puede contribuir para despertar el alma a esta posibilidad de relación, pero sólo la función del alma puede lograr la unidad completa del Creador y de lo creado. Sólo una alma puede hablar con otra alma, y la mente sirve solamente de ayuda, siempre cuando el alma está viva en cuanto a sus ansias.

Por lo que es obvio, que la forma de creencia, que es enteramente intelectual, no puede tener ningún enlace con la creencia, que es el resultado del desarrollo de alma; y por lo tanto, diciendo que los hombres de todas las diversas religiones, sólo porque se las llama Cristianas, se encuentran en igual relación con el Padre, es erróneo y engañoso.

Con respecto a la condición del hombre como hombre perfecto, estas varias religiones pueden contribuir a establecer este estado de perfección, si los hombres observan y practican los preceptos morales, que enseñan. Pero en cuanto al hombre como ángel Divino, es decir, como espíritu que tiene en sí mismo la Esencia de lo Divino, sólo aquella religión, que enseña el verdadero Camino para obtener esta Divinidad, puede guiarles a los hombres a la unidad con el Padre en Su naturaleza misma. En este respecto, sólo puede haber una verdadera religión, y solamente un Camino, en el que esta religión pueda practicarse y poseerse; y diciendo, que todas las religiones tienen un punto de acercamiento en común, es engañoso y confunde.

Sé que entre estas diversas religiones existen individuos, que encontraron el camino al método, para transformarse en la Naturaleza Divina del Padre, y esto a pesar de que las enseñanzas y credos de las varias iglesias no indican el camino hacia el desarrollo de alma en lo espiritual de lo Divino. Sino que en estas iglesias falta, en sus dogmas y doctrinas, lo que les ayudaría a los hombres hacia esta verdadera religión. Porque uno puede encontrar, que en las iglesias existen ciertas personas, que poseen, en cierto grado, esta espiritualidad Divina, no justifica decir, que exista un punto de encuentro común en estas varias religiones.

Por supuesto, los preceptos morales pueden ser enseñados por todas las iglesias Cristianas, y de hecho lo hacen, y cuando los hombres lo observan, todos ellos serán conducidos finalmente a la condición del hombre natural perfecto, y sólo con este respecto se puede decir, que tienen una base religiosa común, que surge de la creencia en las enseñanzas morales. Y la iglesia, que declara y enseña esto como su religión, con gran exactitud y amplísima comprensión, es la iglesia en la que esta, como podrías llamarlo, religión natural existe; y mientras más diferentes son sean las iglesias en estas enseñanzas, más distante es su acercamiento (sic).

Si un predicador de una iglesia conoce, con la convicción que nace de su investigación sincera y honesta de las leyes morales, que alguna otra iglesia no enseña o insiste en la observación, de parte de sus miembros, de estas grandes verdades moral, entonces no tiene ningún derecho de concluir y decir, que esta última iglesia es la dueña de religión, igual que la iglesia, donde sí se enseñan las verdades morales, y sus miembros las observan.

Es una equivocación, cuando el predicador dice que, porque puede haber hombres buenos y espirituales en todas las iglesias, por esta razón una iglesia es tan buena y religiosa en sus enseñanzas como cualquier otra. La verdad es de una naturaleza, que no puede entrar en compromisos, y el hombre o predicador, quien compromete la verdad, no cumple con su deber ante Dios y ante los hombres.

La iglesia que enseña, que no hay nada superior a la moralidad, y que el hombre no puede llegar a ser más transcendente que el hombre perfecto, carece de la verdad, y no se la acepta como maestra de la plena verdad, como se aceptaría a la iglesia, que conoce y enseña el Camino, en el que el hombre puede llegar a ser un ángel Divino.

El hecho, de que los predicadores de las diversas iglesias aceptan a todas como iguales y dueñas de la verdadera religión, siempre cuando enseñen de la misma manera las lecciones morales y tengan un acercamiento común, no es sorprendente, porque estos predicadores desconocen la religión superior, tampoco son capaces de enseñar el camino a la misma. Y cuando se entiende, que una verdad moral es una verdad, no importa donde aparezca y quien la enseñe, existe cierta justificación para declarar, que todas las iglesias, que enseñan las verdades morales, se encuentran en el mismo plano de igualdad, y que la una tiene el mismo derecho a respeto y libertad de criticismo que la otra. Y además, ya que la gran verdad del reotorgamiento de la potencialidad de recibir el Amor Divino, y del efecto sobre el alma humana, fue desconocida o no enseñada, hasta la venida del Maestro, no es sorprendente, que ninguna de las iglesias pueda enseñar esta gran verdad espiritual, y la única religión verdadera, que resulta de ella. El conocimiento de esta verdad desapareció de la faz de la tierra, poco después de la muerte del Maestro, y por lo tanto, ninguna iglesia puede enseñar esta religión de alma, que transforma lo mortal en lo Divino.

La religión del hombre perfecto puede existir en diferente grado en todas las iglesias Cristianas, pero la religión del ángel Divino existe en ninguna, aunque algunos individuos de estas iglesias hayan recibido, en cierta magnitud, en sus almas la gran verdad — el Amor Divino — aun cuando no tengan el conocimiento intelectual del mismo.

Me pareció aconsejable hacer estas pocas anotaciones acerca de la declaración del predicador, en la que asevera ampliamente, de que las religiones mencionadas, que para él abarcan todo, tienen un enlace común con todas las otras religiones. Cuando conozca la verdad, se dará cuenta de los errores de sus declaraciones humanas y fraternales.

No escribiré más.

Buenas noches, y que Dios te bendiga.

Tu hermano en Cristo,

Lucas

 

 


 

 

San Juan comenta sobre las creencias del predicador (uno de los primeros mensajes)

 

Y dijo que no había otra salvación que la a través de la sangre de Jesús.

Qué equivocación que comete, y cómo encontrará la verdad, cuando despierte en la vida como espíritu.

No permitas que tu corazón se inquiete, o que tu fe en el Maestro se perturbe, por nada de lo que él o cualquier otra persona diga.

Estuve presente en la reunión, y lo que dijo el predicador fue correcto, excepto — que tienes que creer que sólo la sangre salva de los pecados. No, no lo dijo con tantas palabras, pero eso fue lo que él quería que su sermón transmitiera.

(¿Quién eres?)

Yo soy San Juan.

Yo nunca dije, que la sangre de Jesús salva de los pecados, y tampoco lo hizo ni Jesús, ni otro de sus apóstoles.

No dejes, que la conversación origine dudas por un solo momento, de que nosotros te hayamos escrito.

Terminaré ahora, y diré sólo una cosa más: Todos estamos contigo, y queremos que creas firmemente en lo que te escribamos.

(Pero existen tantos, que creen en la salvación a través de la sangre de Jesús.)

Sí, siento decir que esto es lo que creen, y su equivocación es grande y su despertar será tremendo para ellos, cuando conozcan la verdad. Por eso, cree y confía.

Juan

 

 


 

 

Ann Rollins — La sangre de Jesús no salva de los pecados.

 

Diré también una palabra.

Yo soy tu cariñosa abuela.

Vine para decirte, que ahora conozco, que la sangre de Jesús no salva de los pecados. Recordarás que, cuando viví en la tierra, creí en esa doctrina de error. Cómo solía hablar de la preciosa sangre de Jesús, capaz de salvarnos de todos los pecados, y como cantaba con todo mi corazón y fe en el himno antiguo: "Hay una fuente llena de sangre", etc. Bien, ahora sé que esta creencia está muy equivocada, y que Jesús desea tanto, que los hombres conozcan, que es un gran error y obstáculo en el progreso del alma.

Por supuesto conozco, que una vasta mayoría, de los que ahora viven, nunca creerá que esta expresión de la Biblia es errónea, hasta que vengan al mundo de los espíritus; ojalá pudiésemos enseñarles desechar esta creencia y confiar solamente en el Amor Divino por su salvación en la tierra, cuánto más fácil sería su progreso cuando pasen a nuestro lado.

Así ves, muchos dicen que una creencia no importa tanto, sin embargo, te digo que origina más infelicidad y rezaga el progreso de espíritus con más fuerza, que cualquier otra cosa.

Yo sé que sólo el Amor Divino del Padre salva de los pecados, y lleva a los mortales a la unión con Él. Por eso, en tu trabajo para el Maestro, tendrás que esforzarte mucho, para que la gente abandone esta creencia en la sangre, y se dirija a la verdad del Nuevo Nacimiento. Muchos de los ortodoxos se opondrán a tus esfuerzos, y se negarán a creer en lo que les presentes como la verdad, pero muchos creerán y buscarán el Nuevo Nacimiento, y encontrarán la paz y felicidad de una alma, cuyos pecados han sido perdonados.

No debo escribir más esta noche.

Regresaré pronto, y te informaré más de los resultados de tu obra entre los espíritus desafortunados, que buscan tu ayuda.

Así, mi querido hijo, me despediré.

Tu amorosa abuela,

Ann Rollins

 

 


 

 

Jesús niega que él es Dios, o que su sangre lava los pecados de los hombres.

 

Yo estoy aquí, Jesús.

Estuve contigo esta noche, y vi que el Espíritu llenó tu corazón del Amor Divino del Padre, y que te diste cuenta de su presencia, y sentiste que, aunque la gente me rinde culto en su ignorancia, poseen este Amor del Padre en un alto grado.

Yo no doy el visto bueno a su frecuente referencia a mi sangre, que les salva de sus pecados y les mantiene en la gracia y el favor del Padre, porque, como te he dicho, mi sangre no tiene nada que ver con la salvación de una alma — sólo el Amor Divino del Padre salva una alma de los pecados, y la hace una sola con el Padre en Su Amor y Su Divinidad.

Aun con todo, esta gente tiene el Amor en sus corazones, y aunque con sus intelectos me miran como a Dios, sus almas se dirigen a Dios, y por lo tanto, reciben las bendiciones del Amor del Padre, y logran un amplio desarrollo de sus almas.

Me alegro que asistas a estas reuniones, porque en ellas existe una maravillosa presencia del espíritu y del Amor del Padre, y aunque no estés de acuerdo con sus doctrinas en cuanto a quién o qué les salva de los pecados y de la iniquidad, la Influencia del espíritu es tan grande, que ayuda al propio desarrollo de tu alma.

Trate de influir en los oradores, para que digan justo lo que era la condición de sus almas, y cuál era la experiencia, que ellos vivían al recibir y disfrutar del Amor Divino; y muchos de ellos experimentan y poseen, como parte de su pertenencia religiosa, justo lo que decían tener.

Te beneficiará asistir a esta iglesia, y recibir el beneficio de la presencia del Espíritu Santo, que está con ellos en su servicio.

Estuve contigo e intenté hacerte sentir mi presencia, y lo logré, y tú sentiste un poco de exaltación de las cualidades de tu alma, y disfrutaste del servicio, especialmente el canto y las oraciones.

Ciertamente, no debes dejarte influenciar por sus doctrinas, aseverando que yo soy Dios, o que se debe rendirme culto, sin embargo, si dejas eso al lado, y sólo consideras que su adoración verdadera se dirige a Dios, y que sus almas están en unísono con Él, encontrarás que estos servicios te beneficiarán.

Paso mucho tiempo contigo, y trato de liberarte de las preocupaciones, que vienen a ti. También trato de ayudarte a alcanzar la condición espiritual, necesaria para que puedas recibir y continuar mis mensajes formales.

(Puedo sentir que ahora estoy recibiendo más del Amor del Padre.)

Sí, es correcto, y me alegro que sea así. Quiero que llegues a ser un hombre en posesión de tanto de este Amor y de una fe tan fuerte, que nada, de lo que puedas encontrar, te desvíe de tus convicciones y de tu tarea.

Veo que estás ansioso por continuar esta obra, y pronto serás capaz de hacerlo.

(Será difícil convencer a la gente, que muchas de las afirmaciones de la Biblia son falsas, en lo relacionado contigo.)

Sí, conozco que la Biblia itera y reitera la aseveración, de que yo soy Dios, y que mi sangre salva de los pecados, y que yo soy víctima propiciatoria por la humanidad, sin embargo, la Biblia está totalmente equivocada, y estas falsas doctrinas tienen que ser corregidas, y hay que enseñar a los hombres el verdadero plan de salvación. Estaré contigo muy a menudo, hasta que hayamos comenzado nuestra obra de la manera, en la que queremos llevarla adelante. No permitas, que algo que leas en la Biblia, te lleve a tener una concepción, que no esté de acuerdo con lo que escribamos. Deja tu mente sin prejuicios acerca de estas verdades, y espera hasta que te las revele, y créeme.

Juan nunca escribió estas declaraciones, como están contenidas en sus epístolas y su Evangelio, y él te escribirá, negando que las haya formulado. La Biblia contiene muchas verdades, y muchas de mis expresiones, pero también muchas declaraciones, las que yo nunca pronuncié, y tampoco mis apóstoles, y mi misión ahora es corregir todos estos errores. Por lo que ves, tenemos mucho trabajo frente a nosotros, y tenemos que comenzar con ello lo más pronto posible.

Estoy contigo esta noche, para darte consuelo y fortaleza, y para ayudarte a superar no sólo tus problemas, y si sólo rezas al Padre y crees, tendrás éxito en ambas materias.

No escribiré más esta noche, porque hay otras personas aquí, que quieren escribirte, y yo deseo que lo hagan.

Tu hermano y amigo,

Jesús

 

 


 

 

Juan — ¿Qué debería hacer un hombre, que no se siente satisfecho con ninguna de las iglesias?

 

Yo estoy aquí, Juan.

Estuve contigo esta noche, y escuché como el predicador respondió a la pregunta, y algunas de sus respuestas fueron muy satisfactorias, pero hubo una, que no satisfizo exactamente las verdaderas ansias del hombre, que busca la verdad, me refiero al que pregunta, de lo que debe hacer un hombre, que no se siente satisfecho con ninguna de las iglesias.

Bien, si no puede encontrar ninguna iglesia, que le suministra verdades, que satisfagan el alma inquisitiva del hombre, entonces este hombre jamás sentirá que debería asistir a una iglesia, para recibir información, acerca de lo que él no tiene ningún conocimiento, o de lo que tiene graves dudas.

Las iglesias, cómo no, no pueden brindar información acerca de verdades, que las iglesias mismas no conocen, y si las verdades, que estas iglesias enseñan, no satisfacen lo que el hombre busca, entonces estas iglesias nunca pueden contentarle. Las iglesias, por cierto, discrepan en su credo y en su tipo de gobierno, y quizá en una construcción o interpretación particular de la Biblia, sin embargo, las iglesias ortodoxas se basan en las enseñanzas de la Biblia, y no pueden enseñar verdades mayores a, o diferentes de, las contenidas en aquel Libro, y por lo tanto, si un hombre busca verdades, que no se hallan en la Biblia, sus investigaciones no pueden encontrar respuesta por aquellos, cuyo conocimiento se restringe a las enseñanzas en la Biblia. Y las iglesias no ortodoxas no pueden exponer las verdades del Reino espiritual de Dios, porque rechazan gran parte de la Biblia, y dependen sobre todo de doctrinas éticas y morales, y del resultado del funcionamiento de la consciencia, para determinar lo que es justo o injusto. Estas iglesias desconocen lo espiritual, y tampoco lo enseñan, y por lo tanto, la mente inquisitiva no puede obtener de ellas la información o ayuda, por la que clama.

Yo sé que en una condición de esta naturaleza, y falta de conocimiento de la verdad de parte de las iglesias, un hombre que busca, se encuentra sin el privilegio de encontrar satisfacción en su anhelo por la verdad, y en su anhelo por lo espiritual. Y, por consiguiente, tiene que continuar buscando, para poder obtener la información, que considera tan necesaria, y cuando se pone a buscar, no encontrará ningún lugar, conde este conocimiento pueda hallarse.

Las adquisiciones netamente intelectuales de los estudiantes y filósofos, no suministrarán lo que el hombre está buscando, y él no tiene ninguna oportunidad de encontrar lo que está buscando.

Por esa razón, la sugerencia del predicador, de que aquel y dos personas adicionales formen una iglesia propia, tuviese algo de fuerza, si no existiera el hecho, de que una iglesia formada de esta manera, no poseería más de la verdad que las iglesias, en las que no logró encontrar respuestas satisfactorias.

Existen muchos hombres en la tierra hoy en día en la condición del hombre mencionado, y muchos, que se niegan a buscar en las iglesias la verdad, no pueden recurrir a otros medios o lugares, donde maestro les enseñen lo que están buscando.

Los espíritus conocían esta condición de los hombres por estos muchos siglos, y trataron de suministrar un camino, o de crear un médium, a través del que las grandes verdades espirituales de Dios podían ser difundidas a los hombres. Y por exactamente esta razón, ahora te estamos utilizando a ti, para que recibas nuestros mensajes de verdad, y las difundas a la humanidad, y proveas una iglesia, por decirlo así, donde el buscador puede encontrar respuestas a sus investigaciones.

Completaremos nuestra transmisión de estas verdades a través de ti, y entonces el hombre, que no puede encontrar ninguna iglesia, donde su búsqueda sea satisfecha, encontrará un depósito de verdad, abierto a él, que no precisará a ningún predicador o ninguna iglesia para explicarla.

A medida que prosigas en tu experiencia con las iglesias y maestros de las antiguas verdades, como las llaman, te darás cuenta, más plenamente, de la necesidad de nuestra obra y de tu tarea.

No escribiré más esta noche, pero volveré pronto, y entregaré un mensaje formal.

Con mi amor y mis bendiciones, te diré buenas noches.

Juan

 

 


 

 

San Pablo quiere escribir sobre lo que ahora conoce es la verdad

 

Yo estoy aquí, San Pablo.

Deseo decirte, que estoy muy ansioso por revelarte, lo que son las verdaderas enseñanzas de Jesús, y cuáles son los errores en mis epístolas, como están contenidas en la Biblia.

Ahora sé, que te puede parecer raro, que errores hayan entrado en mis epístolas, pero existen varias razones para su existencia. Primero, las epístolas, como ahora aparecen, no son como yo las escribí — quiero decir, muchos cambios se hicieron en mis escritos — y segundo, cuando escribí las epístolas, no conocía tanto de las verdades de Dios, como ahora las conozco, y tercero, no tuve tanta fe en las enseñanzas de Jesús, como ahora la tengo.

Estas son suficientes razones, por las que no se debe aceptar mis epístolas como conteniendo todas las verdades, o mejor dicho, como si contuvieran solamente verdades.

Existen contradicciones aparentes en estos escritos, y si fuese la verdad, lo que se dice en ellos, no existirían contradicciones verdaderas.

Me doy cuenta plenamente de este gran defecto en mis epístolas, y me esforcé mucho por impresionarles a aquellos, que tratan de explicar mis dichos, en cuanto a la auténtica verdad, la que intentaron comunicar, pero con muy poco éxito.

Y ahora quiero corregir lo que es falso o no de acuerdo con las enseñanzas del Maestro, y la única manera, como puedo hacerlo, es escribir a través de ti. Cómo no, me doy cuenta, de que tienes que realizar una gran obra para el Maestro, y que la mayor parte de tu tiempo y energía será absorbida por el cumplimiento de la obra del Maestro, y que cualquier otra comunicación debe subordinarse a aquella de Jesús, sin embargo, creo que a veces encontrarás el tiempo para recibir mis mensajes.

Esta noche no intentaré escribir mensaje alguno sobre estas verdades, y sólo diré que estoy muy interesado en tu tarea, y trataré de ayudarte cuanto pueda. Bueno, tengo que terminar.

(¿La salvación del hombre tiene algo que ver con la sangre de Jesús, derramada en la cruz?)

No — la sangre no salva de los pecados, sólo el Amor Divino del Padre logra eso.

Con mucho amor, soy tu amigo,

San Pablo

 

 


 

 

San Jerónimo: Las verdades de Dios, no se las debe buscar en sus escritos, ni en los de los discípulos, como están contenidos en la Biblia, por los muchos errores en los mismos.

 

San Jerónimo.

Vine para decirte, que soy un habitante de aquel Reino, que Samuel describió tan inadecuadamente, y este es el Reino de Jesús y, desde luego, del Padre.

Posiblemente no conoces nada de mí, pero fui canonizado hace muchos siglos por la iglesia, porque pensaban que yo beneficiaba tanto a la iglesia por mis escritos y discursos sobre la religión. Pero tengo que confesar ahora que, cuando escribí, expresé muchas cosas como verdades, de las que ahora veo que no son verdad, y me gustaría poder corregir todos estos errores en mi escritos, pero no lo puedo.

Así que te voy a decir, en pocas palabras, que las verdades del Maestro, que son las verdades de Dios, no deben buscarse en mis escritos, o incluso en aquellos de sus discípulos, como están contenidos en la Biblia, por los muchos errores que existen en ellos — no porque los discípulos y aquellos, a los que transmitieron estas verdades, no las escribieron correctamente, sino porque la Biblia, como ahora consta, no es lo mismo en muchos detalles importantes, lo que los discípulos escribieron. Y por eso Jesús, conociendo el hecho, está tan ansioso, de que el mundo reciba estas grandes verdades nuevamente a través de sus mensajes por escrito.

Yo intento lo mejor que pueda, para ayudar la causa, que él aboga, y soy uno de los espíritus detrás de ti, que tratan con todos sus poderes de espíritu, de dirigirte correctamente y permitirte recibir las verdades.

(pregunta)

Vivo en una esfera Celestial, muy arriba en los cielos. No puedo describir su ubicación de otra manera. Estas esferas no tienen números después de las primeras pocas, porque se entremezclan, por lo que no existen líneas de demarcación.

Pero no vivo tan alto, como los discípulos y muchos otros de los seguidores del Maestro. Los espíritus antiguos, como Moisés, Abraham, Isaac y Jacob viven en esferas superiores; pero no son tan excelsos como los apóstoles y discípulos de Jesús, y, como me informan, muchos espíritus, que llegaron al mundo de los espíritus, después de que vino Jesús. No escribiré más esta noche, sino te agradezco, y te deseo buenas noches.

Tu hermano en Cristo,

San Jerónimo

 

 


 

 

San Agustín dice, que no se puede confiar en muchas de las enseñanzas de la Biblia.

 

Yo estoy aquí, San Agustín.

Sólo quiero decir que soy San Agustín, que vivió después de la muerte de Jesús, y quien tuvo un buen conocimiento de sus enseñanzas, como la iglesia las preservaba. En aquel tiempo, nunca supe exactamente lo que pasó con los manuscritos, que circulaban cuando yo vivía, pero aquellos que presuntamente presentan el origen del hombre y de los escritos de la Biblia, no son los mismos con los que yo estaba familiarizado. Los que yo utilicé, todos fueron escritos en Griego, redactados por los discípulos de Jesús, y por aquellos de sus seguidores, a los que los discípulos habían comunicado las enseñanzas del Maestro; y fueron manuscritos auténticos, escritos según las comunicaciones verdaderas de los discípulos.

Por supuesto, las enseñanzas de Jesús nunca fueron registradas en el tiempo de su enseñanza, sino que fueron solamente, lo que los discípulos recordaban que él efectivamente lo había dicho, y por lo tanto, como puedes imaginarte, fueron imperfectos, y no se podía confiar en ellas implícitamente.

Yo sé que en la iglesia surgieron grandes controversias, con respecto a cuáles de estos escritos debían aceptarse como legítimos, y muchas disputas superfluas llevaron a los oficiales de aquella iglesia a discrepar en su opinión, cuáles eran realmente los escritos de los discípulos, y cuáles no lo eran. Cuando viví en la tierra, me uní a estas disputas, y mantuve que ciertos de estos escritos fueron auténticos, y ciertos no lo fueron, pero estuve muy probablemente equivocado, lo mismo que los otros.

Pero incluso los que yo estimé eran auténticos, estaban coloreados más o menos según el conocimiento espiritual, y las creencias de las personas, que los habían escrito. Por eso te digo, que no puedes depender de estos escritos como conjunto, para conocer lo que el Maestro realmente enseñó.

Él ahora está en condiciones de entregarte las verdades auténticas, y siempre cuando lo que él dice, esté en conflicto con la que está contenido en la Biblia, tienes que considerar lo que ahora escribe como la verdad, y descartar el relato de la Biblia como no confiable.

Te digo esto, porque me interesa, que el mundo conozca las verdades, por las que él vino a la tierra para declararlas.

Yo soy un espíritu de las esferas Celestiales, y un seguidor del Maestro, y trato de ayudar a que estas verdades vuelvan a venir al mundo.

No siempre creí, como ahora lo hago, en muchos particulares, y mis comentarios sobre la Biblia no siempre deberían tomarse como correctos. Así, si perdonas mi intrusión, repetiré, presta atención a lo que Jesús te diga ahora, y no permitas que declaraciones en la Biblia, que estén en desacuerdo con lo que él te escriba ahora, te confundan o te lleven a dudar de lo que recibas.

Algún día volveré, y te daré mis ideas acerca de algunas de estas verdades espirituales, y la necesidad absoluta, de que los hombres las conozcan.

Ciertamente creo en el Nuevo Nacimiento, y quiero dejar constancia más enfáticamente, que es una de las verdades más importantes del mundo espiritual: Hasta ahora, no ha sido comprendido muy a menudo, y su significado exacto no está muy claro, incluso para los mejores estudiantes de la Biblia. No escribiré más esta noche, pero diré que eres mi hermano en la buena obra, de exponer a la humanidad las verdades, que tienen tanta importancia para su futura felicidad y salvación.

Así, con un amor que está en Cristo, soy tu hermano

San Agustín

 

 


 

 

Juan — No la sangre de Jesús, sino el Amor Divino es lo que salva y redime. El Apocalipsis de la Biblia no es confiable como la verdad en muchos detalles.

 

Yo estoy aquí, Juan del Apocalipsis.

Vi como estudiaste la Biblia, o más bien, estas porciones del Libro, que trataban de la salvación de la humanidad a través de la sangre de Jesús, y que escribiste un resumen del Apocalipsis, que declara que la sangre de Jesús lava los pecados de la humanidad y la redime.

Bien, quiero decir, que sí escribí un Apocalipsis, o más bien, lo dicté a otro escriba, pero nunca escribí las palabras, que declaran la salvación de la humanidad a través de la sangre de Jesús, que declaran que la sangre de Jesús lava los pecados de la humanidad y la redime, pues no creí en semejante doctrina, y Jesús nunca me había enseñado esta clase de creencia.

Mucho de la materia contenida en el Apocalipsis, nunca la escribí; sino los hombres o escribas, que afirmaron copiar la descripción de mi visión, añadieron partes, para incorporar las opiniones de los Cristianos de aquellos días antiguas, para que su punto de vista pudiese recibir apoyo y estar en unión con opiniones similares, que habían sido agregados a los Evangelios y Epístolas en las copias, que las mismas personas o sus predecesores en estos puntos de vista habían hecho.

El Apocalipsis es solamente una visión que tuve, cuando me encontré en trance, y su intención fue, indudablemente, la de ilustrar o predecir, lo que sucedería a los creyentes y no creyentes en las verdades de Dios, como enseñadas por Jesús y sus apóstoles.

En la actualidad, no puedo ver, que este libre pueda servir para un propósito bueno, familiarizando a los hombres con las verdades de Dios, o con la relación entre los hombres y Dios. Mucho de lo contenido en este libro, no es verdad, sino que fue empleados simplemente, para ilustrar una verdad. No existen calles de oro y puertas con perlas, dragones o bestias, caballos blancos u otras cosas materiales, como delineados en ese libro; y sólo tiene valor en cuanto a que la imaginación pueda exponer a la humanidad algunas verdades espirituales.

Y aparte, ha sido tan adornado e incrementado en volumen, que muchas de sus figuras o imágenes no ilustran ninguna verdad, nada de eso, sino que solamente sirven para dar al libro el carácter y la apariencia de un libro de misterios.

Por eso, te aconsejo que intentes buscar las verdades, que la Biblia contiene, no desperdicies el tiempo, tratando de descubrir el significado de las varias expresiones obscuras y descripciones misteriosas, que este libro contiene.

Existen suficientes verdades en la Biblia, aunque mezcladas con muchos errores, para conducir a los hombres a la luz de la salvación. El Amor es el gran principio, y el hecho, de que Dios está esperando, para otorgar aquel Amor a la humanidad, si sólo lo buscan, ya que es el principio que basta para guiar a los hombres a los hogares Celestiales y a la felicidad.

Yo no soy un defensor de todos estos "-ismos", que los hombres deducen o formulan de la Biblia, sino al contrario, deploro y condeno la mala interpretación de las verdades, que sí contiene, y que los hombres pueden comprender, si las buscan con humildad y con el espíritu de un pequeño niño.

Pero, todos los errores escritos en la Biblia, serán expuestos en los mensajes, que Jesús te escribirá, y después de que hayan sido transmitidos y publicados a la humanidad, no habrá ninguna ocasión para los hombres, de aceptar o creer estos errores.

Así, te digo que la Biblia es ciertamente un gran libro antiguo, incluso como ahora se nos presenta, pero no es el verdadero vocero de Dios en muchos particulares, y es un impedimento para la adquisición de un conocimiento correcto de las verdades de Dios por los hombres.

Estas verdades no estarán en conflicto con el razonamiento del hombre normal, que no tiene prejuicios por opiniones erróneas, tanto en el mundo científico, como en el mundo religioso.

Una persona, que cree en lo que no es la verdad, es un infiel, no importa si sus creencias se refieren a las ciencias o a la religión. Una creencia en lo falso es una falta de creencia en la verdad, y por lo tanto, en cuanto a la verdad, es un infiel.

No escribiré más esta noche.

Así diré buenas noches, y que Dios te bendiga y tu trabajo.

Tu hermano en Cristo,

Juan del Apocalipsis.

 

 

 


 

 

Jesús explica, que sus discípulos nunca escribieron las muchas doctrinas falsas en la Biblia, atribuidas a él.

 

Yo estoy aquí, Jesús.

Estuve contigo esta noche, y escuché lo que dijiste sobre la Biblia y sus autores, y deseo decir, que mucho allí contenido no fue escrito por mis discípulos o por aquellos, a quienes mis discípulos habían transmitido las expresiones, que yo utilicé, cuando estuve en la tierra.

El texto, como contenido en la actual Biblia, es una copia verdadera, de lo que dije, o de lo que estaba comprendido en los manuscritos, de los que escribieron los originales; y estoy tratando de corregir al hombre y los errores, que la Biblia contiene.

Bien, las expresiones en las Epístolas, en los Evangelios y en Revelación, respecto de que mi sangre salva de los pecados, son erróneas, y mis discípulos nunca escribieron esta falsa doctrina, porque repito aquí, lo que ya antes te escribí, que mi sangre no tiene nada que ver con la redención de la humanidad de los pecados, tampoco mi sangre tiene ningún efecto para reconciliar a los hombres con Dios, para llevarlos a la unión con Él. Lo único que logra este gran resultado, es el Nuevo Nacimiento, como te lo expliqué.

Por eso, no permitas que estos dichos de la Biblia confundan tu fe en lo que te digo ahora, o en lo que te diga después.

(En el "Apocalipsis" de Juan existen palabras, afirmando la salvación de la humanidad a través de tu sacrificio de sangre.)

Bien, el Apocalipsis de Juan no es la verdad — es solamente una alegoría, y no exactamente como él la escribió, porque contiene mucho, que es absurdo y no en armonía con las verdades, como yo te las escribiré. Ya te ha escrito sobre el "Apocalipsis", y te informó lo que él no escribió, pues este libro de la Biblia y sus interpretaciones por predicadores y otras personas, le molestan mucho. Es nada más que una revelación de una visión, de la que pensó que la vio, mientras estaba en trance, como Ustedes mortales dicen. Quiero decir, el auténtico Apocalipsis, que él escribió, es sólo la visión de un trance. Por eso, no te dejes confundir por estas cosas.

Veo que estás recibiendo más del Amor Divino en tu alma, y tus ojos espirituales se abrirán, y las percepciones de tu alma verán y comprenderán, antes de que pase mucho tiempo, muchas de las verdades vitales de Dios.

No escribiré más esta noche.

Con todo mi amor, yo soy,

Tu hermano y amigo,

Jesús

 

 


 

 

Niega la expiación asumida por Jesús. La comunión con espíritus prevalecía más en los días de San Juan que ahora. Si los hombres tuviesen fe, como los Apóstoles de Jesús, hoy existirían sanaciones y llamados milagros.

 

Yo estoy aquí, Juan.

No escribo "San Juan", porque así no me llaman en los cielos espirituales, y ya te he escrito con frecuencia, así que me reconocerás cuando sólo escribo Juan.

Bien, escuché lo que dijo el Maestro, y sólo puedo añadir, que jamás escribí lo que declara, que yo prediqué que la sangre de Jesús salva del pecado, o que Jesús fue una víctima propiciatoria por los pecados de la humanidad. Ni en mi Evangelio, ni en mis epístolas, ni en la Revelación escribí semejantes doctrinas. Como te he dicho antes, muchas cosas contenidas en estos libros fueron escritas por otros, para llevar a cabo ciertos planes e ideas de los autores. Jamás dije que Jesús fuese Dios, y que él fuese engendrado por el Espíritu Santo, o que él fuese igual a Dios, o que él salvara al hombre del pecado, por medio de presuntas cualidades personales, que él poseía.

Por eso, deja que tu mente elimine estas falsas doctrinas, y que reciba las verdades, que el Maestro escribirá, con una mente perfectamente imparcial, libre de todas las ideas preconcebidas.

(¿Cuál era tu intención, cuando aconsejaste a los mortales, que probasen a los espíritus, que se comunicaban?)

Quise decir, que muchos espíritus intentarían comunicarse con el hombre, y tratarían de enseñar falsas doctrinas con respecto a Jesús y su misión.

Que los únicos espíritus, que fueron capaces de transmitir la verdad, y dignos de credibilidad, fueron los que reconocieran que Jesús fue el hijo de Dios en el sentido, como te ha sido explicado (no que Jesús o Jesucristo era Dios). Sólo aquellos espíritus, que reconozcan a Jesús como el hijo de Dios, y recibiesen el Nuevo Nacimiento, y tengan conocimiento del Reino de Cristo, o del Don del Amor Divino del Padre y del Camino como conseguirlo (como Jesús lo enseñó), deben ser reconocidos. Todos los otros espíritus, que no tengan este conocimiento, y en consecuencia no reconocieren a Jesús como el hijo de Dios, no se debe confiar en ellos como verdaderos discípulos de Jesús.

Eso no es nada misterioso o contrario a las leyes, que rigen la conducta o las creencias de los hombres. Si un espíritu, o también un hombre, no sabe nada acerca de cierto tema, él ciertamente no puede enseñar a otras personas sus cualidades o méritos; como consecuencia, apliqué una ley común de la naturaleza, de cómo se debe probar a los espíritus. Porque tengo que decirte ahora — y es una verdad, y era una verdad en el tiempo cuando escribí mi evangelio y las cartas, igual que es una verdad ahora, y siempre permanecerá como verdad — que cada espíritu, que reconozca a Jesús como el hijo de Dios, es un espíritu redimido, y ha recibido una porción del Amor Divino, y está progresando en el Reino, que Jesús ahora está formando. Y cuando di aquellas instrucciones a mis "niños", como les llamé, tenía la intención de que sus comunicaciones se hicieran sólo con aquellos espíritus u hombres, quienes habían recibidos este Nuevo Nacimiento.

Yo sé que todos los espíritus, que recibieron este Amor Divino en suficiente abundancia, son buenos espíritus, libres de pecado y de error, y que ellos tienen el poder o la inclinación a influenciar a los mortales, no para el pecado o para hacer lo que es contrario a la Voluntad del Padre; mientras que todos los otros espíritus pueden, o no pueden, ejercer la influencia del mal sobre los mortales.

Por lo tanto, prueben a los espíritus, y si ellos no reconocen a Jesús como el hijo de Dios, déjenlos, y no reciban sus comunicaciones o enseñanzas, porque ellos no son creyentes en Cristo y el Nuevo Nacimiento.

Entre mis niños, o creyentes de la religión Cristiana, había muchas personas, que tenían el poder o don de comunicarse con los espíritus de los difuntos, y ellos se comunicaban así; y estas comunicaciones fueron dadas a conocer al resto de la congregación, y creídas por ella. Y en consecuencia, mi prohibición de la comunión con aquellos espíritus, que no eran creyentes en Cristo.

No debes creer que esta época es la única, en la que los espíritus se comunican con los mortales, porque tengo que decirte, que en mi época, eso era mucho más común que ahora. Y durante el servicio religioso en nuestras congregaciones y en nuestras otras reuniones, y a menudo en privado, nosotros teníamos estas comunicaciones.

Esto formaba una parte importante de los servicios de nuestras celebraciones, y nos mantenía en armonía continua con el poder del alma de aquellos, que vivían en la forma espiritual, y de quienes recibíamos poderes de curación y de hacer el bien de muchas otras maneras.

En aquellos días, la curación de los enfermos y otras cosas similares, formaron una parte muy importante de nuestro trabajo como Cristianos. Creímos en lo que Jesús nos había dicho en la tierra, e incrementamos nuestra fe, e hicimos muchas obras, que la gente, que no creía como nosotros, pensó eran milagros.

Para nosotros, la curación de enfermos y estas otras cosas, fueron tan naturales como comer o dormir. Te digo que nuestra fe entonces fue una certeza. Poseímos la Substancia, de la que Pablo habla, y estuvimos seguros haciendo estas cosas, igual que estuvimos seguros de poder respirar y ayudar materialmente a nuestros hermanos.

Pero después de pocos siglos, cuando los hombres venían a la iglesia por otros propósitos y no por recibir el Nuevo Nacimiento y por hacer la Voluntad del Padre, la fe, como yo la cuento, murió. Y el poder de hacer estas cosas, fue retirado a los hombres, y la iglesia se convirtió en una congregación de hombres de un servicio sólo de labios afuera.

Y por todos los siglos, desde entonces hasta ahora, este poder no estuvo con los hombres, excepto que aquí y allá apareció algún creyente verdadero con una fe, como nosotros la teníamos, y realizó cosas maravillosas.

Así te digo, no dejes, que lo que dice la Biblia, que Jesús era Dios, y que tenía aquellas otras cualidades con referencia a la salvación de los hombres, te distraiga de tus creencias y cree en lo que el Maestro te escriba.

No escribiré más esta noche, sino te diré buenas noches.

Tu hermano en Cristo,

Juan

 

 


 

 

Lutero — Lo que el hombre debe creer al probar los espíritus.

 

Yo estoy aquí, Lutero. (el monje y reformador de antes)

Vine para decirte, que no te beneficias mucho por el libro ("La Expiación" por el Pastor Russel) que estuviste leyendo esta noche, porque ignora el fundamento mismo del plan para la redención del hombre — es decir, el Amor Divino, que el Padre otorgó a la humanidad con la venida de Jesús. La expiación por la sangre está totalmente equivocada y engañosa, e infligió mucho daño a las verdades de Dios y a la humanidad.

Estoy dispuesto a admitir, que se exponen muchas verdades en el libro, y muchas verdades que beneficiarán a la humanidad, para que comprenda y crea, pero debido al gran error en el punto central de la declaración, con respecto al plan de salvación para el hombre, estas verdades, que el libro contiene, posiblemente no efectúan el bien, que de otra manera pudiesen realizar.

Desde luego, tú, que entiendes el verdadero plan de salvación, puedes discernir acertadamente entre aquellas declaraciones, que exponen verdades, y aquellas, que no lo hacen. Pero en substancia, no veo que las enseñanzas del libro te beneficiarían.

(Juan recomienda que los mortales sometan a los espíritus a la prueba, si quieren comunicarse.)

Bien, conozco que el pasaje en Juan se refiere a los espíritus de los hombres, que una vez vivieron en la tierra, y que se comunicaron con los miembros de la iglesia primitiva en sus lugares de culto, y en otros lugares también. Juan te lo explicó, y lo que él dijo, así me informaron otros apóstoles, es la verdad.

El autor de aquel libro tiene ciertas teorías, y cómo no, interpreta todas las enseñanzas de la Biblia de una manera, que apoyen sus teorías. Pero se equivoca, y lo descubrirá, cuando venga al mundo de los espíritus.

Enseña que tanto el alma, como el cuerpo del hombre va a la tumba, para esperar el gran Día de Juicio, y que no existe un lugar como el mundo de los espíritus, poblado de los espíritus de los difuntos, y para sostener su posición, cita de algunos de los antiguos libros de la Biblia. Pero estos libros no fueron escritos por hombres inspirados por Dios, para declarar las verdades, y las expresiones citadas no son más que los elaborados de las mentes humanas de los autores, quienes no tenían la certeza, de lo que ellos escribieron fuesen hechos, sino que por las condiciones en las que se encontraban, concluyeron que estas aserciones tenían que ser la verdad. No permitas que los escritos de estos autores antiguos, ni los de los autores modernos, te lleven a vacilar en creer, lo que el Maestro te escriba como la verdad.

Sólo quise decir esto, porque vi que el libro te interesaba, y quise alertarte, para que no te dejes influenciar de ninguna manera.

(Reconoces que Jesús vino a la tierra en la carne?)

Sí, digo que Jesucristo vino en la carne, y lo sé, porque él es aquí un espíritu, y una vez vivió en la tierra. Pero este hecho no comprueba, que todos los espíritus, que reconocen esto, sean verdaderos seguidores suyos, o espíritus redimidos del Padre.

Existen muchos espíritus en el mundo de los espíritus, que creen que Jesús, el espíritu con quien a veces se encuentran, una vez vivió como un mortal, y dirían, si les preguntas, que sí vivió en la carne, pero no creen en el Amor Divino del Padre, ni gozan del beneficio de su gran plan de salvación, ni le reconocen como salvador de los pecados y del error. Por lo que la prueba, como expuesta en la Biblia, posiblemente fue considerada una prueba válida en los días de la iglesia primitiva, sin embargo, hoy en día ya no es un ensayo muy seguro, por las razones que acabo de mencionar.

Y si hace falta una prueba, pienso que mejor sería: prueba los espíritus, y cualquiera que no reconozca que Jesús es el hijo más querido de Dios, y que trajo el conocimiento a la humanidad del reotorgamiento del Amor Divino, y que declaró a los hombres el camino en el que aquel Amor puede obtenerse, no es un espíritu, con quien se debería comunicarse para el propósito de aprender verdades espirituales.

Esta prueba es mejor, porque ningún espíritu, que no haya recibido este Amor Divino, o el Nuevo Nacimiento, reconocerá la existencia de lo expuesto, porque no tiene conocimiento alguno, sobre lo que pudiese basar su reconocimiento.

No debo escribir más esta noche, pero espero que lo poco que te he dicho, pueda ayudarte y a otras personas, que tengan dudas en cuanto al significado de aquella pare de la Biblia, que se refiera la prueba de los espíritus.

Estoy muy ansioso de volver a escribirte, en cuanto a algunas verdades pertenecientes al mundo de los espíritus, y espero que pronto encuentre la oportunidad.

Diré buenas noches. Tu hermano en Cristo,

Martin Lutero

 

 


 

 

Helen — Las Epístolas en la Biblia no son las mismas, que los Apóstoles escribieron. Hay muy poco en la Biblia, que explique el Nuevo Nacimiento.

 

Yo estoy aquí — Tu verdadera y amorosa Helen.

Bien, querido, Veo que has estado leyendo porciones de la Biblia esta noche, y que no encontraste en las mismas ninguna mención del Amor Divino, en el sentido, cómo te lo ha sido explicado, ni la más mínima evidencia, de que los autores hayan tenido conocimiento alguno del Amor de la manera de nacer de nuevo. Desde luego, utilizaron esta expresión, pero el significado que la dieron, es totalmente diferente del que Jesús explicó la otra noche.

Ahora, se te dijo, que él les enseñó a los apóstoles este significado verdadero, que ellos, más o menos, lo entendieron, y especialmente Juan, y como una verdad, formando el fundamento mismo de la verdad de la salvación, te puede sorprender que, si Juan escribió las Epístolas atribuidas a él, él no hablara de o tratara de explicar el significado de esta Nueva Existencia. Pero los apóstoles no mencionan el Nuevo Nacimiento, en la luz de la explicación, que tú recibiste, y con toda razón, puedes deducir, que estas epístolas no fueron escritas por ninguno de los apóstoles, a quienes se las acredita, sino por autores, que tenían un poco de conocimiento de las verdades morales de las enseñanzas de Jesús, y de la enseñanza grande, expresada como "amarás a tus hermanos como a ti mismo." Encontrarás muy poco en cualquier parte de la Biblia, que te demuestre, que la gran verdad del Nuevo Nacimiento haya sido comprendida por los respectivos autores; y todo lo que encontrarás es, aquel Amor entre el hombre y Dios, y entre los hombres mismos, con todo lo que fluye de el, como la paciencia y el cariño, la caridad, etc., esto es el cumplimiento de las doctrinas Cristianas. No se distingue entre el amor natural del hombre, y el Amor de Dios, el amor conferido en él en el momento de su creación, y el gran Amor Divino, que el hombre nunca poseyó hasta la venida del Maestro.

Puede parecer raro, que este conocimiento, que los apóstoles y muchas otras personas tuvieron en el tiempo, cuando el Maestro estuvo en la tierra, se perdiera para el mundo. Pero es un hecho y, como consecuencia, las enseñanzas de Jesús en cuanto a esta gran verdad, durante todos estos largo años, no lograron cumplir con su misión.

Bien, podría escribir durante mucho tiempo sobre esta materia, pero no es necesario, ya que conoces todo eso.

Buenas noches.

Tu verdadera y amorosa,

Helen

 

 


 

 

Saúl — Un consejo para su pueblo, los Judíos.

 

Yo estoy aquí, Saúl:

Diré solo una palabra, ya que es tarde, y tu esposa dice que no debo escribir mucho.

Bien, no he escrito por mucho tiempo, y deseo muchísimo escribirte un mensaje respecto a algunas verdades espirituales importantes, de las que sé que te interesarán; y si me das la oportunidad, vendré pronto y lo haré.

Estoy interesado en los Judíos, y deseo informarles algunas verdades, que puedan abrir sus mentes al camino al Reino Celestial, y llevarles a que dejen de creer, que sus antiguas creencias ortodoxas en su padre Abraham y en el Dios del Antiguo Testamento sean todo, lo que es necesario para llevarles a la presencia del verdadero Dios.

Estoy consciente de que será difícil escribir algo, que les convenza de los errores en sus creencias, pero lo intentaremos, y rezaremos al Padre para que abra su comprensión.

Los sucesos en los países, donde ahora arde la guerra, tendrán su efecto tanto en los Judíos, como en los Cristianos y Paganos, y deseo que ellos, en su consciencia, que está a punto de despertar, tengan el beneficio de la verdad. Así, si tú me brindas la oportunidad, vendré pronto y escribiré.

Me gustaría decir unas pocas cosas más, pero es mejor no hacerlo esta noche, y terminaré.

Así, con mi amor y las bendiciones de Dios, me despido. Tu hermano en Cristo,

Saúl

 

 


 

 

Lutero — La observancia de las ceremonias, que mi iglesia sigue empleando en su culto, no es aprobada por Dios ni por Jesús.

 

Yo estoy aquí, Lutero.

Deseo escribir un corto mensaje esta noche acerca del tema: "La observancia de las ceremonias, que mi iglesia sigue empleando en su culto, no es aprobada por Dios ni por Jesús." No te detendré mucho, y trataré de expresarme tan sucintamente como sea posible.

Bien, como ya puedes conocer ahora, la iglesia, de la que yo soy el fundador, cree y enseña la necesidad del bautismo de infantes, y la observancia de la Última Cena, como partes imprescindibles de la doctrina eclesiástica, y de una importancia tan grande, que sin ellas es difícil convertirse en un miembro aceptado de la iglesia invisible de Cristo.

No hay nada más lejos de la verdad, que estas doctrinas para el bautismo de infantes, porque no tienen ninguna virtud de salvar a nadie de sus pecados, o de llevarle a la unión con el Padre, y el solo hecho, de que se rocíe la cabeza de un bebé de agua, y que se pronuncien algunas bendiciones por el sacerdote, no lleva a aquel infante al unísono con el Padre, de ninguna manera. El bautismo es la creación del hombre, y para Dios no significa nada más que una ceremonia extrovertida, que afecta al infante solamente respecto a su conexión con la iglesia terrenal establecida. No es posible, que este bautismo tenga efecto alguno en el alma del bebé, ni abre las facultades del alma para el influjo del Amor Divino.

A Dios no le importan estas ceremonias, y más bien las mira con desaprobación, porque tienen la tendencia de llevar a los hombres y mujeres a descuidar la gran verdad, que les llevará a la armonía con las leyes de Amo y redención de Dios.

Y lo mismo puede decirse de toda clase de bautismo, no importa si el sujeto respectivo sea un infante o un adulto, hombre o mujer. En cuanto al sacramento de la Última Cena, no tiene parte en el plan de Dios para la redención de la humanidad, y es solamente un recordatorio de la asociación de Jesús con sus discípulos. No puede afectar la condición o el desarrollo del alma, y como ahora se entiende y practica este sacramento, no tiene importancia, porque Jesús no quiere ser recordado por hacerle revivir la tragedia en la cruz, que sólo fue el resultado de la malicia y de la envidia de los Judíos; y la sangre derramada no constituye un elemento, que entre en el plan de salvación de los hombres. Y aparte, en conexión con este sacramento, siempre existe más o menos de adoración de Jesús como Dios, lo que él, Jesús, aborrece y mira como una blasfemia.

Por eso ves, la celebración de la Última Cena es algo no aceptable para Dios o para Jesús. Él no quiere que los hombres quieran, que pueden salvarse por su supuesto sacrificio o por su sangre, que fue derramada como consecuencia de su crucifixión.

Por supuesto, recordarás que la pregunta de lo que el vino y el pan del sacramento realmente eran, originó mucha controversia, e incluso odio y malestar de parte de los que asistieron en la gran Reforma. Si yo hubiese conocido entonces, lo que ahora sé, no se hubiese discutido esa pregunta, ni hubiese creído en ella, ni la hubiese enseñado durante muchos años. La sangre de Jesús no fue diferente de la sangre de otras personas, y la conmemoración de la Última Cena que Jesús dio a sus discípulos antes de su muerte, es una ceremonia inútil, y no trae ayuda a los que se deleitan en este sacramento.

Veo que estás cansado y tienes sueño, y no escribiré más ahora. Así, con mi amor y mis deseos por un incremento del Amor Divino en ti, soy tu hermano en Cristo,

Lutero

 

 


 

 

Lutero niega la expiación asumida por Jesús, etc. La Biblia está llena de contradicciones y errores.

 

Yo estoy aquí, Lutero — Martin Lutero.

Volví, porque quiero decirte, que estuve contigo esta tarde, cuando leíste los comentarios sobre el origen y las diferentes versiones de la Biblia. Entre ellos, se encontraba una referencia a mi versión, y quiero decir, que mi versión fue una traducción bastante correcta, sin embargo, los manuscritos y otras versiones, sobre las que basé mi traducción, no fueron los escritos auténticos de los que profesan haberlos escrito. Quiero decir, que aquellos manuscritos no fueron copias correctas de las epístolas y de los libros originales, escritos por aquello, cuyo nombre llevan. Muchas más interpretaciones y más construcciones fueron agregadas al texto de los originales, de lo que tú u otro mortal tengan conocimiento.

La Biblia como ahora está escrita, y como yo la traduje, está llena de contradicciones y errores, lo que hace muy difícil dar con la verdad. Toma por ejemplo la materia de la redención por la sangre.

Jamás se escribió un error más grande que, la sangre de Jesús salvando de los pecados, o que su sangre lava los pecados. Ahora me parece tan absurdo, que yo mismo me admiro y asombro, de cómo yo podía creer una vez en semejante absurdo.

Ahora conozco, que no existe ninguna eficacia en la sangre de Jesús para lograr estos resultados, y es una lástima, que muchos hombres ahora crean en esto, y por lo tanto, descuidan el único requerimiento vital e importante, que es necesario para su salvación, es decir, el Nuevo Nacimiento. Esto, y sólo esto, salva a los hombres de sus pecados, y les prepara para la entrada en el Reino de Dios, que es el Reino de Jesús, porque él es el Príncipe de aquel Reino, y su Gobernante.

(La Biblia registra a Jesús diciendo, que su sangre sería derramada para muchos.)

Jesús nunca dijo semejante cosa, porque él mismo me lo explicó. El dicho, de que su sangre fue derramada por muchos, no es verdad. Nunca lo dijo, ni dijo: "tomad el vino", siendo su sangre, en rememoración suya, porque el vino no es su sangre, y tampoco representa a nada, que tenga que ver con él o con su misión en la tierra, o su presente obra en el mundo de los espíritus. Que pena, que este dicho represente algo, que él nunca lo dijo.

Así que, para comprender las verdades auténticas de Dios, de la relación del hombre con Él, y de Su plan de salvación, tienes que creer en lo que el Maestro te escribirá, y lo que sus apóstoles te escribirán, porque ahora comprenden, lo que fue su verdadera misión, y lo que él trató de enseñar, cuando en estuvo la tierra, cuál fue su intención y cuál es su enseñanza ahora.

Yo también escribiré a veces, y te entregaré el resultado de mis instrucciones y conocimientos, como los recibí desde que estoy aquí.

No escribiré más esta noche.

Tu hermano en Cristo,

Martin Lutero

 

 


 

 

Lutero niega la eficacia de la eucaristía, para salvar al hombre. La vida de Jesús, su enseñanza y la demostración del Amor Divino en su alma, y cómo el hombre puede obtenerlo, indican el camino a la salvación.

 

Yo estoy aquí, Lutero.

Vine solamente para confiarte, que estoy esperando a continuar mi discurso a mi gente. Estoy muy ansioso de hacerlo, y tan pronto que estés en condiciones, espero que me concedas la oportunidad.

(¿Cuándo deseas reanudar tus escritos?)

Bien, vamos a arreglarlo, y todo lo que deseamos es, que llegues a estar en condiciones apropiadas. Estamos contigo muy a menudo, y tratamos de asistirte de todas las maneras posibles.

(¿Puedes decirme, si Jesús nació con la verdadera Substancia de Dios, constituyendo su existencia misma, como declara la Biblia, o si no fue así?)

Bien, me hiciste una pregunta, para cuya respuesta quisiera tener más tiempo que ahora. Pero brevemente, Jesús no fue de la substancia de Dios, en el sentido, como lo asevera la Iglesia Católica según el Credo de Nicea. Él asumió parte de la substancia Divina, cuando el Amor Divino llenó su alma, y lo mismo puedes hacer tú o cualquier otra persona, a medida que reciba este Amor. Pero diciendo que Jesús fue, en su existencia misma, de la substancia del Padre en un grado, que le hizo igual a Dios, es erróneo, y no se lo debería enseñar o creer. Él nació o fue creado a imagen de Dios, como te lo explicaron, y de ninguna otra manera. Él fue un hombre, no Dios, ni parte de Él, y si no hubiese recibido en su alma el Amor Divino, nunca hubiese sido de la substancia del Padre. Pero teniendo una naturaleza muy espiritual, y de hecho, tanto que fue libre de pecados, este Amor comenzó a penetrar su alma muy pronto, como podrías decir, a partir de su nacimiento, y en el tiempo de su unción, estuvo tan lleno de El, que podrías decir que fue de la substancia del Padre en la cualidad, que aquella Substancia poseyó de la Naturaleza Divina. Sin embargo, no fue más Divino naturalmente, como podría decir, que cualquier otro hombre nacido de la carne. Me gustaría escribirte un mensaje largo sobre el tema, y lo haré algún día, cuando te convenga.

(¿Puedes también iluminarme en cuanto a las afirmaciones de las iglesias sobre la Eucaristía?)

Bien, toda la especulación que ha existido, en cuanto a la Eucaristía y el cambio en las cualidades del pan y del vino, son falsas. Jesús no se encuentra en estos elementos de ninguna manera, no importa como se lo vea. Su carne y sangre pasaron por el camino de otra carne y sangre de mortales, y no forma más parte del pan o del vino, como tu carne y sangre lo hacen.

El Maestro aborrece este sacramento, como se lo llaman, y cuando se lo celebra, tengo que decirte, él no está presente, no sólo en carne y sangre, sino tampoco en su presencia espiritual. A él le disgusta toda clase de culto, que le coloca como su objeto en la posición de Dios, o como hijo de Dios, quien pagó una gran deuda por su sacrificio y muerte. Él quiere que se rinda culto exclusivamente a Dios, y que se piense en él sólo como en la persona, que trajo la inmortalidad y la vida a la luz, a través de sus Su enseñanzas y la demostración viviente de la verdad de la existencia del Amor Divino en él mismo.

Él no aprueba las enseñanzas de los hombres, que su muerte y su sangre fueron los medios para salvar al hombre de sus pecados, y reconciliarle con Dios. Dice que fueron su vida, sus enseñanzas y demostración del Amor de Dios, que existió en su propia alma, que expusieron el único camino verdadero a la salvación.

Pero, no debo escribir más ahora. Así, con mi amor, diré buenas noches.

Tu hermano en Cristo,

Martin Lutero

 

 


 

 

Colyer, el predicador, presenta sus creencias; niega la trinidad.

 

Yo estoy aquí, Colyer.

Fui un predicador. Y sigo siendo un predicador, y mis doctrinas son las de Cristo, despojadas de los credos y dogmas de las iglesias.

No fui un predicador ortodoxo, sino creí en Dios, y en Jesús como el mejor hombre y el más espiritual, que haya vivido en la tierra, y quien enseñó las verdades de Su Padre.

Sigo en esta creencia, y desde que estoy en el mundo de los espíritus, he aprendido mucho, que confirma mi creencia. La doctrina ortodoxa, de que él es Dios o uno de tres Dioses, es perniciosa y contra toda razón y verdad. Él sólo es lo que dijo es — el hijo de Dios y el hijo del hombre — el primero en un sentido espiritual, y el último en el sentido material o natural.

Él nunca, como me informó, aseveró que era Dios, y sus discípulos nunca entendieron que era Dios. La libertad de las mentes de los hombres de esta doctrina, de que él es Dios, contribuirá más, para que los hombres reconozcan la verdad, y crean en verdades religiosas, de lo que uno pueda imaginarse. Una vez que se comprenda su verdadera misión en la tierra, los hombres regresarán al culto verdadero de Dios, y a creer en las enseñanzas del Maestro, que salvará a muchos de sus pecados, y la felicidad, la armonía y el amor fraternal se establecerá más en la tierra.

Creo en el Amor Divino y en el Nuevo Nacimiento, vivo en la séptima esfera, y trato de progresar a las esferas Celestiales.

No escribiré más esta noche, ya que estás cansado, sino volveré algún día.

Así, con todo mi amor como un hermano en Cristo, soy

Robert Colyer

 

 


 

 

Jesús dice que su sangre no salva a los hombres. Sólo el Amor Divino o el Nuevo Nacimiento, que él enseñó, salva y redime.

 

Yo estoy aquí, Jesús.

Escuché la discusión entre tú y el otro hombre acerca de mi sangre, que salva de los pecados, y sentí que no salías beneficiado, por lo que se dijo, ya que su fe se basa en la ignorancia del verdadero plan de salvación, y de mi misión en la tierra.

Pero él está tan firmemente fijado en su creencia, que ningún argumento, que le propongas, le convencería, de que otra cosa, que no sea mi muerte y expiación, pudiese salvar de los pecados. Por lo que no pienso, que tenga sentido alguno tratar de argumentar con estas personas, con referencia al tema de mi sangre, como medio para la salvación.

Recibieron el Amor Divino en bastante riqueza, y el Espíritu Santo está con ellos en su servicio, y está en sus corazones, pero no viene a ellos a causa de su creencia en mi expiación, sino porque rezan al Padre por su venida, y para que el Espíritu les convierta en nuevos seres, en cuanto al desarrollo de sus almas. Ignoran que sólo el flujo del Amor Divino en sus corazones, en respuesta a la oración, es lo que les da el Nuevo Nacimiento.

Piensan que en mi sangre hay algo especial, o más bien, que ella es la grande y única causa del Nuevo Nacimiento, y continuarán pensando de este modo. No quiero que esto te disuada de asistir a sus reuniones, porque, como he dicho, el Espíritu está presente con ellos. Por supuesto, ellos aprenderán algo diferente, cuando vengan al mundo de los espíritus, y vean que yo no soy Dios.

(Los ortodoxos creen, que mensajes como los tuyos, sólo pueden provenir del diablo.)

Sí, sé que esto es, lo que todos los ortodoxos creen, pero eso no lo convierte en una realidad, porque ningún diablo jamás viene y enseña lo que yo te he escrito.

No escribiré más ahora.

Así, con mi promesa que estaré contigo con frecuencia, y que te guiaré en los caminos de la verdad, concluiré.

Tu hermano y amigo,

Jesús

 

 


 

 

San Pablo niega la eficacia de la expiación asumida por Jesús. Dios nunca fue un Dios de ira, sino siempre de Amor.

 

Yo estoy aquí, San Pablo,

Sólo quiero escribir sobre la verdad del Nuevo Nacimiento, porque yo dije, o más bien, está escrito, que la sangre de Jesús salva a los hombres de la condenación, de los pecados y de la muerte.

Esto no es verdad, y yo nunca escribí estas declaraciones, que pretenden reflejar la verdad. Jesús no salvó a los hombres por su muerte o sacrificio, y como me informan ahora, y según aprendí, cuando viví en la tierra, él nunca aseveró que su sangre o sacrificio salvara a los hombres. Y difícilmente puedo ver, como pudiese ser así, porque la sangre no tenía ninguna eficacia en afectar la condición o el desarrollo espiritual de los hombres, y su muerte no pudo ayudar a los hombres, para que se redimieran de una condición de maldad o profanación, en la que se encontraban, y por lo tanto, no puede existir ninguna conexión entre su sangre o sacrificio y la condición de los hombres, sean buenos o malos.

Yo sé que se asevera, que la sangre de Jesús pudo apaciguar la ira de Dios contra los hombres, igual que su muerte, pero esto presupone, que Dios tenía iras con los hombres, y que sólo sangre y muerte podían satisfacerla. ¡Qué suposición más bárbara!

Dios nunca fue un Dios de ira, sino siempre un Dios de Amor, y los hombres pueden venir a Él en reconciliación sólo a través del Amor, y no a través de un sacrificio. Jesús nunca enseñó esta doctrina de sacrificio, y tampoco lo hace ahora, sino la repudia y dice, que es una doctrina, que perjudica mucha su causa y la salvación de la humanidad.

Si los hombres sólo piensan por un momento, verán que la única relación entre Dios y el hombre es, la que se origina de la condición de alma. Dios, como dije, es Amor, y si un hombre quiere estar en unión con Él, tiene que convertirse en Amor; quiero decir, que su alma tiene que estar llena o impregnada de este Amor en un grado, que será imposible, que algo que no sea de Amor, se quede o permanezca como parte de su alma.

No quiero decir que sea necesario, que los hombres obtengan este Amor Divino para vivir y disfrutar de una felicidad, que supera con creces la que Ustedes tienen en la tierra, porque esto no fuese la verdad. Dios dio al hombre un amor natural que, cuando se disfruta de el en toda su pureza deseada, es suficiente por sí mismo de brindar una felicidad relativa a los hombres; pero este Amor no convierte a nadie en parte de la unión de Dios, ni le permite participar en la Esencia Divina del Padre. Y esta unión es imprescindible, para que los hombres se reconcilien con Dios, como Jesús lo enseñó.

Así, la gran mayoría de los hombres nunca se reconciliará en el sentido, como lo mencioné, sin embargo, serán capaces de disfrutar de esta felicidad inferior en el mundo de los espíritus, y en una amplitud, que ni los pecados, ni la maldad podrán estropearla.

Una pequeña minoría se reconciliará con Dios, y disfrutará de la felicidad superior, que esta reconciliación les brindará. Serán en su naturaleza y substancia como el Padre, poseyendo Su Esencia Divina y participarán en Su Inmortalidad.

Pero esta reconciliación sólo puede lograrse por lo que se llama el Nuevo Nacimiento, que no viene a los hombres por razones de algún poder o esfuerzo únicamente de su parte, sino por la intervención del Espíritu Santo, el instrumento de Dios, para llevar a cabo el Nuevo Nacimiento.

Sin embargo, el hombre también tiene que cumplir con su parte, en esta gran renovación de su existencia espiritual. Tiene que abrir su alma al influjo del Amor Divino, y tiene que rezar al Padre por el influjo del Espíritu Santo, y con sus oraciones, tiene que creer en que el Padre está esperando para otorgarlo.

Sin el deseo de parte del hombre por recibir este Amor Divino con la oración y la fe, no vendrá a él, ya que Dios nunca obliga a ninguna alma humana a recibir el Nuevo Nacimiento contra su voluntad.

Te dio esto, porque en mi opinión, esta es la gran verdad importante de la misión de Jesús en la tierra, y esto es lo que los seres humanos deberían entender y tratar de realizar.

Ahora conozco, como nunca lo conocía en la tierra, el pleno significado de esta verdad, y doy mis gracias a Dios todo el tiempo, por su Bondad y Misericordia.

Sólo los que reciben el Nuevo Nacimiento, se convierten en ángeles Divinos, todos los demás espíritus permanecen sólo espíritus, y sujetos a todos los cambios y condiciones, que se aplican a los espíritus; porque no hay nada fijo para los que permanecen sólo espíritus, igual que no hubo nada fijo para el primer hombre y la primer mujer. Ahora conocemos, que pueden ocurrir cambios en las condiciones de estos espíritus, durante el desenvolvimiento de los planes de Dios.

Muchos hombres pueden contentarse, aunque tengan conocimiento de lo que he escrito, persistiendo sólo como espíritus, y vivir sus vidas espirituales en la felicidad, que su amor natural les brinda, pero me parece, que todos los hombres, si sólo piensan un poco y con inteligencia, buscarán el Amor y la felicidad mayores, y la Inmortalidad.

Quise escribir esto esta noche, porque veo que algunas de las enseñanzas de mis Epístolas pueden tender a desviar a los hombres en esta pregunta de suma importancia, en cuanto a qué les salva de sus pecados y les reconcilia con Dios.

No escribiré más esta noche, pero regresaré de vez en cuando, y te escribiré con respecto a las varias verdades espirituales de este Reino

I diré buenas noches.

Tu hermano en Cristo,

Pablo

 

 


 

 

Juan: Los hombres o profetas no pueden predecir, lo que sucederá en siglos futuros — sólo el Padre puede saberlo.

 

Yo estoy aquí, Juan.

Veo que estás en mucho mejores condiciones esta noche, y que tu alma está más en armonía con los espíritus de las esferas superiores, y podríamos escribir ahora, pero tu mano y tu brazo están cansados, y esto siempre tomamos en cuenta, y tratamos de no fatigarte innecesariamente.

Otros espíritus están presentes esta noche, esperando que puedan escribir, pero bajo las circunstancias no lo harán. El Maestro también está aquí, y dice que no intentará escribir esta noche, como se lo propuso, pero pronto volverá y entregará un mensaje.

Me da gusto que te sientas tanto mejor espiritual y físicamente, y siento que seguirás así. Por eso, reza más al Padre y dirige tus pensamientos a lo espiritual, y encontrarás una maravillosa felicidad, que ni siquiera las preocupaciones de tu vida diaria pueden quitarte.

(Durante los tiempos del Antiguo Testamento,  ¿es verdad que habían ciertos videntes o profetas, que podían prever lo que ocurriría siglos después?)

No, enfáticamente — y los que creen, que una vez vivieron mortales de esta clase, están absolutamente equivocados. Los supremos entre nosotros, los espíritus, no pueden conocer ni predecir el futuro, en el sentido en el que se supone que estos videntes y profetas lo hicieron en los siglos, los que narra el Antiguo Testamento. Ningún hombre, sea en la carne o en el espíritu, tiene la omnisciencia del Padre, y la predicción de lo que sucederá en siglos futuros, es un poder que pertenece sólo al Padre.

En tal virtud, todos los intentos de aplicar profecías contenidas en la Biblia a los sucesos o sucesos futuros de la presente época, son vanos y sin justificación. El hombre tiene que depender de la condición y actuar según el día, para determinar lo que sucederá en el corto tiempo, que algunos anticipan que el mundo seguirá existiendo.

(comentario)

Qué posición más rara que asumen, cuando nosotros, que vivimos tan cerca del Padre, no podemos saberlo.

Todo esto, por supuesto, se refiere a los asuntos materiales de los hombres en su vida en la tierra. Con respecto a lo espiritual, podemos predecir el futuro de cada persona o de naciones humanas, si ciertas condiciones se observan o no se observan.

(¿Cuáles son las condiciones?)

Bien, te escribiré sobre el tema, cuando se presente la oportunidad.

No escribiré más ahora.

Con todo mi amor y las bendiciones del Padre diré buenas noches.

Tu hermano en Cristo,

Juan

 

 


 

 

Juan — Es importante que el hombre busque y encuentre la verdad.

 

Yo estoy aquí, Juan.

Deseo escribir esta noche, y si piensas que todavía no es tarde, lo haré.

Bien, no alargaré mi mensaje, sino trato de condensarlo en cortas frases.

Quiero decirte que, cuando un hombre llegue a conocer las verdades del Padre, se convertirá en un hombre muy feliz y sabio, porque estas verdades sólo contienen aquellos principios, que dan origen a la felicidad y a la sabiduría.

Sé que los hombres creen en muchas cosas, simplemente porque son antiguas, o porque tienen la autoridad de sus antepasados, o de algún gran santo o escritor, quien vivió hace muchos siglos, pero semejante base para la verdad, si bien es digna de consideración e inspección, no provee por sí misma, por el hecho de ser antigua, ninguna certeza de lo que así se acepte, contenga la verdad.

La verdad es algo muy antiguo, y existía por muchos miles de siglos antes de los tiempos, cuando vivían estos antiguos escritores, como Ustedes los llaman, y de hecho, estos días de los escritores, en comparación con lo que transcurrió con anterioridad, sólo son como los días de ayer; y por esta razón verás, que no se debe recibir estas declaraciones como teniendo autoridad, simplemente porque los escritores se consideran siendo muy antiguos.

Las verdades de aquellos días, y de las largas edades precedentes, y del presente, son las mismas, ya que la verdad jamás cambia, ni asume nuevas formas, independientemente de las condiciones de los mortales, en cuanto al desarrollo intelectual o espiritual. Y ellas pueden ser reveladas hoy en día, y serán reveladas constantemente, a medida que progrese el tiempo, y se las debe aceptar con el mismo crédito y la misma satisfacción, como cualquier verdad, que se manifestó en los días de la antigüedad.

Los hombres ahora son igualmente susceptibles a la recepción de aquellas verdades, en su naturaleza o percepción espiritual, como lo fueron en los tiempos de Abraham, Moisés o en cualquier otra época después.

El hombre recibió su mente para emplearla en la investigación y búsqueda, y nunca se contempló en su creación, que vendría el tiempo, cuando debería aceptar cualquier cosa como colmo de las verdades, y dejar al lado sus investigaciones, porque existen tantas verdades, y tan profundas, que hasta ahora, en el universo de los mortales, el hombre no encontró más que nociones superficiales de estas verdades. Y descansar indolentemente en esta adquisición bajo la creencia, de que no existe nada más que conocer para el hombre, viola y derroca el objetivo mismo de su creación; y lo que yo he dicho, también tiene validez tanto para las verdades espirituales, como para las materiales.

Las iglesias, ya lo sé, aseveran y tratan de implementar la aseveración, de que para los hombres no es posible descubrir o recibir revelados los principios esenciales de las verdades espirituales, más ampliamente de lo que ya se declararon en la Biblia, y las interpretaciones de las iglesias de las mismas, y que por esa razón, es contrario a la Voluntad de Dios, que los hombres busquen más allá, para encontrar verdades adicionales, y que los hombres deben aceptar, sin cuestionar, las enseñanzas de la Biblia, y los dogmas y credos de las iglesias, sobre los mismos que se funda su aseveración, y de los que declaran son los principios reales de las verdades espirituales. Y a través de muchos años, esto fue la exigencia de las iglesias, y sus miembros se callaron, sin pregunta ni duda.

Ahora, esta ha sido una de las grandes causas, por las que los hombres no han progresado más, no sólo en su naturaleza espiritual, sino también en lo que se puede llamar sus cualidades naturales. Se contentaron, y lo que creyeron hace siglos, eso siguen creyendo. Digo todo esto, a fin de demostrar el estancamiento de los intelectos de los hombres, ya que depende de la búsqueda y de la investigación, y como ha permanecido estancado a través de todos estas largas edades (sic).

Recito eso además, a fin de exhibir la necesidad, de que los hombres busquen y critiquen, acepten y rechacen, según demanden los resultados de la búsqueda.

En los años recientes, sin embargo, los hombres lograron un progreso más amplio, el individuo se puso al frente, y las viejas confabulaciones aceptadas de las verdades fueron atacadas y sacudidas, desnudadas en su falsedad considerablemente, y así debe ser. Los hombres tienen que buscar, criticar y aceptar o rechazar, según dicten su propia consciencia y raciocinio, y en esto se hallará la libertad tanto de la mente, como del albedrío.

También el alma fue sofocada por estas creencias dogmáticas, y como consecuencia, su desarrollo fue lento, y el conocimiento de lo espiritual no vino a los hombres, como debe haber venido, y como es necesario enseñarles su destino y las verdades, que deberían controlar sus vidas en la tierra, y las que regularán su progreso en el mundo de los espíritus.

Bien, ya que estás cansado, pospondré el resto de mi discurso. Me parece lo mejor, cuando estás cansado, discontinuar mi escrito, en vez de tratar de forzarte, para que lo recibas.

Por esa razón, no escribiré más. Cree que soy tu hermano en Cristo.

Juan

 

 


 

 

Un corto mensaje de Cornelio

 

Yo estoy aquí, Cornelio.

Quiero escribir solamente unas pocas líneas esta noche. Estoy tan interesado en ti y en tu trabajo, por lo que siento que debo darte coraje, informándote que muchos espíritus están presentes esta noche, que te aman mucho y desean, que recibas sus mensajes de Amor y verdad.

Como te he dicho, vivo en las esferas Celestiales y conozco, lo que es el Amor del Padre, y lo que significa la inmortalidad, ya que soy el dueño del Amor, y el propietario consciente de la inmortalidad. El mundo ahora está tan ansioso por conocer las verdades, que pertenecen a Dios y a la relación del hombre con Él, y los mensajes, que tú estás recibiendo, darán al mundo lo que tanto anhela.

Sé que las doctrinas Cristianas, como están contenidas en la Biblia, y como muchos predicadores y sacerdotes las enseñan, son las únicas doctrinas, de las que los Cristianos tienen conocimiento, y por lo tanto, ellos las aceptan como las revelaciones inspiradas de Dios, y como la verdad de lo que Él es, y de lo que el hombre tiene que hacer, para obtener la salvación. Y estas personas descansan firmemente en estas creencias, y en la certeza, de que el camino Bíblico es el único camino hacia la salvación; y descansando en estas creencias, el mundo no ve la necesidad de obtener lo absolutamente necesario, lo que les llevará a la unión con Dios, y les hará habitantes de Sus cielos.

Te escribo eso solamente, para mostrarte, que es sumamente importante, que las verdades del camino a la salvación se revelen a la humanidad.

No pienso que tenga más que decir esta noche, y así me despediré.

Con todo mi amor, yo soy

Tu hermano en Cristo,

Cornelio

 

 


 

 

Jesús — La verdad Divina tiene que declararse a toda la humanidad.

 

Yo estoy aquí, Jesús.

Déjame escribir, porque estoy ansioso de decirte, que estás en mucho mejores condiciones de lo que estuviste por mucho tiempo, y tus pensamientos de hoy y especialmente de esta noche, te colocaron en una condición espiritual, y si continúas en estos pensamientos y ansias, pronto nos facilitarás la conexión, por la que podemos continuar nuestros mensajes con más frecuencia y exacta expresión, de lo que deseamos transmitir.

Hoy pasé bastante tiempo contigo, y traté de ejercer sobre tu alma y mente una influencia, que te llevará a comprender más a fondo la responsabilidad, que pesa sobre ti, y la importancia de la obra, con la que debes cumplir. Estuve contigo en la iglesia esta mañana, y vi la impresión, que el predicador dejó en tu mente, cuando propuso la pregunta — si alguien tenía algo que ofrecer, que le mostraría que no había captado toda la verdad en cuanto a lo espiritual, como lo llamó, que induce a los hombres a aspirar y obtener un curso superior de vida — y también vi, que te diste cuenta, de que tu obra, si se la lleva a la conclusión, contestaría aquella pregunta. Y así tienes que pensar en esta pregunta, y tratar, con todos los poderes, que te han sido conferidos, de aprender estas verdades, para que puedas publicarlas — no sólo a los predicadores de las llamadas Iglesias Cristianas, sino a toda la humanidad. Ya tienes suficientes verdades, para mostrar a este ministro, que no está predicando la espiritualidad verdaderamente Cristiana, para cuya enseñanza yo vine al mundo, y la que enseñé, y que él no debe descansar satisfecho con su conocimiento de lo espiritual, sino que tiene que buscar más luz y verdad, y entonces convertirlas en parte de sus propias posesiones, y enseñarlas al mundo de los hombres, especialmente a aquellos, a quienes tiene la oportunidad de servir.

Me alegro tanto de que estés en mucho mejores condiciones de alma, y quiero que persistas en tus esfuerzos por obtener más del Amor del Padre, y luego estarás en capacidad de traer verdadera iluminación al mundo que no piensa ni conoce, por las verdades que son imprescindibles para su salvación.

Estuve contigo esta noche, y vi la impresión que el predicador dejó, cuando expuso Samuel, como entonces era, como un ejemplo, que el verdadero buscador tiene que seguir, para encontrar todo lo importante, que conduce a la regeneración espiritual y a la humanidad perfecta, y me alegré que pudieras apreciar, cuánto careció el carácter de Samuel de lo que es necesario para convertir al hombre en un ángel Divino, o incluso en el hombre perfecto. El predicador no experimenta la verdad del Amor Divino en su alma, y de hecho, ni tiene el conocimiento intelectual siquiera de su existencia y sus operaciones. Cree que yo soy Dios, y que mi sangre lava los pecados de todos los hombres, que creen en mí; y al pensar así, queda satisfecho, descansando en la promesa de los Evangelios, los que acepta como mis verdaderas enseñanzas.

Samuel está aquí ahora, y estuvo contigo en la iglesia, y se dio cuenta de lo carente que estuvo en el tiempo, al que el predicador se refirió, de lo que es necesario para su salvación. Y que su demanda, de que el pueblo le viera, y entonces presentasen cualquier acusación de iniquidad, de la que pudiesen culparle a él y su conducta como siervo y profeta de Jehová (sic). Esta es una historia muy bonita, y en cierto grado contiene una enseñanza de las leyes morales, que fomentaron lo bueno, pero eso no es más importante que muchas otras cosas contenidas en el Antiguo Testamento. Samuel vendrá algún día, y te escribirá de su vida en la tierra, y de su ministerio como siervo de Jehová.

Bien, mi querido hermano, no escribiré más esta noche, pero vendré pronto y escribiré un mensaje importante, que no solamente te beneficiará, sino que también te interesará.

(¿Podrías escribir alguna vez sobre cuál es la Voluntad de Dios para la humanidad?)

Bien, escribiré sobre el tema que estás proponiendo, porque es algo importante, que los hombres tienen que conocer, ya que tantos piensan que están cumpliendo con la Voluntad de Dios en sus varios modos de vivir, y en sus varias formas de adoración. Su Voluntad armoniza con todas las leyes, que afectan al hombre de todas las maneras posibles, y los hombres tienen que conocer, lo que es Su Voluntad.

Pronto vendré y escribiré sobre este tema, y espero que tengas éxito al recibir mi mensaje, como lo deseo transmitir. Con mi amor y mi bendición, y el aseguramiento de que estaré contigo siempre cuando me necesites, y trataré de guiarte en tus pensamientos, diré buenas noches.

Tu amigo y hermano,

Jesús

 

 


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