Revelaciones Angelicales - el Evangelio revelado nuevamente por Jesús


 

 

Volumen II

Capítulo 10

 

La creación y la caída de nuestros primeros padres.

 

 

Mensajes incluidos en este capítulo:

Aman, el primer padre, revela su tentación y caída.

Amon, madre de toda la creación humana, relata su experiencia. Su tentación y desobediencia.

Helen se refiere al amor de Jesús por el Sr. Padgett. Confirma que Amon escribió sobre la creación de los primeros padres.

Aman se corrige.

Juan confirma que Aman y Amon, los primeros padres, realmente se comunicaron a través del Sr. Padgett.

Josefo — La creación de los primeros padres. La diferencia en sus cualidades, iguales en su relación con Dios.

Revelación 6: La creación del hombre

 

 


 

 

10.

 

La creación y la caída de nuestros primeros padres.

 

 

Aman, el primer padre, revela su tentación y caída.

 

Aman, el primer padre.

No me crees, ya veo, pero yo lo soy, y quiero decirte, que soy ahora un seguidor de Jesús, y que amo a Dios, y que vivo en los Cielos Celestiales, muy arriba, cerca de donde vive el Maestro.

Yo sé que es difícil para los hombres creer, que soy el padre de todo la humanidad física, y que puedo venir y comunicarme con mortales; pero Jesús lo ha hecho posible, por abrir el camino a los espíritus superiores, para que puedan comunicarse a través de ti. Debes sentirte bendito especialmente, por tener este gran privilegio, y sentir que el Maestro te ha conferido un gran favor, como realmente lo ha hecho.

Bien, nunca antes he venido a la tierra, para comunicarme con mortales, y, porque la experiencia es nueva, eso me resulta un poco difícil. Pero trataré de escribir unas pocas líneas más.

Yo y mi alma gemela vivimos en un paraíso, que Dios nos había entregado, y fuimos muy felices hasta la gran caída. Estuvimos tan obsesionados por el pensamiento, que éramos sumamente poderosos y sabios, por lo que concluimos, que no era necesario que cumpliéramos con la obediencia, que Dios nos había exigido, y que sólo ejerciendo nuestros poderes, podríamos ser tan grandes como Él es grande, y seríamos capaces de obtener la inmortalidad, que Él posee. Pero, desgraciadamente, no éramos más que criaturas, aunque maravillosas y hermosas, y pronto nos dimos cuenta de ello.

Lo que constituyó la desobediencia fue, no esperar hasta que Dios nos confiriese el gran Amor Divino, que nos hubiese convertido en seres como Él, tanto en la substancia como en la imagen. Fuimos como Él por nuestra posesión de almas y también por la posibilidad de obtener el Amor Divino.

No le hicimos caso, porque tratamos de convencernos a nosotros mismos, que éramos como Él, y que no necesitábamos someternos más a sus decretos. Tratamos de convertir estas creencias en realidades, y en nuestra vanidad intentamos aparecer como Dioses; pero tan pronto que hiciéramos esto, se nos cayó la venda de los ojos, y vimos lo desnudos e impotentes que fuimos.

Dios no nos expulsó de Su paraíso, sino las leyes inexorables de nuestra creación y del funcionamiento de Su Voluntad, nos indicaron que ya no podíamos contar con el Amor Divino, del que Él dijo que nos haría Divinos.

Y de esta manera llegamos a ser solamente mortales, desprovistos de la potencialidad de obtener este Amor Divino, y después estuvimos sujetos a los apetitos del hombre natural, y tuvimos que trabajar para poder satisfacer estos apetitos naturales.

Continuamos viviendo en el mismo lugar como antes, pero ya no pudimos estar contentos con el alimento espiritual, que había satisfecho nuestras necesidades, y nos había permitido sojuzgar los apetitos, que formaban parte de nuestra existencia física. Lo físico se impuso, y lo espiritual fue sometido por ello, y llegamos a ser como son los mortales ahora, y tuvimos que encontrar nuestra substancia en la madre tierra. Estuvimos obligados a labrar la tierra y ganar nuestro sustento por el trabajo. Quiero decir, que tuvimos que trabajar para que la tierra nos abasteciera del alimento para nuestras necesidades físicas.

Era un tiempo amargo de pena, pero la ley nos había impuesto su castigo, y nosotros fuimos impotentes de desahogarnos de aquella penalidad, y tuvimos que vivir después sin la posibilidad de obtener el Amor Divino, y con la eterna contienda de imponer nuestra naturaleza espiritual sobre la física, y sojuzgarla a aquella.

Cuando Amon y yo fuimos creados, no había otros seres humanos viviendo en la tierra, y no vinieron otros para vivir allí, hasta que tuvimos hijos e hijas, que se casaban entre ellos, y producían a otros hijos e hijas.

No puedo decirte hace cuanto tiempo se llevara a cabo nuestra creación, pero fue muchos miles de años antes de la venida de Jesús. No escribiré más esta noche, pero algún día regresaré y escribiré.

Tu hermano en Cristo,

Aman

 

 


 

 

Amon, madre de toda la creación humana, relata su experiencia. Su tentación y desobediencia.

 

Amon.

Yo soy la primera madre de toda la raza humana, y quisiera que sepas, que antes de Aman y yo, no existía ningún ser humano. Fuimos creados por Dios al mismo tiempo, y estuvimos listos, justo después del momento de nuestra creación, para vivir la vida de seres naturales. Por lo que no existía ningún crecimiento gradual de nuestra parte, a partir de otra criatura o cosa. Sé que se ha dicho que el primer hombre no fue creado, sino que se desarrolló de algún animal de orden inferior, y a medida que procediera el proceso de evolución, este ser por fin llegó a ser un hombre, con todo el maravilloso organismo y la estructura de su cuerpo, pero quisiera decirte, que esto no es verdad.

Cuando fui creada (la palabra "creada" aquí se refiere a la implantación instantánea del alma de Amon por Dios en su cuerpo físico desarrollado y perfecto, que ella ya poseía. - Ed.), era tan perfecta en mi organismo físico, como lo era siempre después, o como lo llegó a ser cualquier hombre o mujer desde aquel tiempo hasta el presente. De hecho creo, que en el momento de nuestra creación fuimos más perfectos de lo que es la humanidad ahora, porque no teníamos indisposiciones físicas, ni enfermedades, ni deformidades de ninguna clase.

Por cierto, eramos más hermosos en la cara y en la figura, de lo que es la humanidad ahora, o de lo que ha sido por muchos largos siglos; y además, nuestros cuerpos y organismos perduraban mucho más años, de lo que perduran los cuerpos de la humanidad actual.

Antes de nuestra caída, eramos felices en nuestro amor conyugal, y no conocíamos disgustos o preocupaciones de ninguna clase, y nunca había nada que nos hubiese metido miedo, o que nos hubiese apartado del otro o de Dios; no hasta que la gran tentación vino, y entonces, por nuestras ideas de nuestra grandeza, poder y falta de dependencia de Dios, caímos. Y nunca volvimos a ser restaurados en nuestra posición de belleza y felicidad, de la que disfrutamos, cuando nuestras almas nos fueron conferidas en la tierra desde arriba (1).

Así, tienes que ver que, en lo que se refiere a nuestras almas, fuimos creados especialmente, y que no evolucionamos de algo diferente (2).

Algunos de los hombres ahora pueden asombrarse de la descripción en la Biblia de la creación del hombre, y rechazar la descripción como las imaginaciones de una mente romántica o fantástica, y como no verdadera, pero te digo ahora, que los rasgos principales de la creación y de la caída son auténticos. Por supuesto, las partes asignadas a la manzana, a la serpiente y al diablo, no son verdad en el sentido literal, sólo son simbolismos de los principios, que llevaron a la tentación y a la caída.

(¿Fuiste tú culpable de instigar Aman a pecar, como relata la Biblia?)

Bien, hay que echar la culpa tanto a mí como a Aman, pero no le seduje después de tener la ambición por llegar a ser inmortal, sin esperar hasta que llegase el tiempo, cuando Dios nos entregaría aquella cualidad de Su propia naturaleza; sino que nuestras ambiciones crecieron juntas, y discutimos el tema de intentar el gran esfuerzo entre nosotros, y actuamos conjuntamente, tratando de obtener esta gran inmortalidad.

Por lo que la historia en la Biblia no es exactamente real en lo que se refiere a mi papel, porque no seduje a Aman, para que cometiera el gran atropello; tampoco él me sedujo a mí, para que me uniera con él en el esfuerzo.

Pero todo eso ya pasó, y muchos miles de años han transcurrido desde nuestra caída, y hemos sufrido mucho a causa de nuestro primer pecado. Como se te dijo, muchos miles de años han pasado desde el tiempo, cuando echamos a perder el don de la inmortalidad, hasta que fue restaurado y difundido a la humanidad por Jesús, el hijo de Dios, porque él fue el hijo de Dios, y formando parte de la Naturaleza Divina de su Padre, él fue Divino, y participó en estas cualidades del Padre, que le brindaron la inmortalidad, y los que siguen sus enseñanzas, y reciben el Nuevo Nacimiento, también llegarán a ser Divinos e inmortales.

No debo escribir más esta noche.

(¿Volverás y escribirás algún día?)

Sí, lo haré, y ahora te digo buenas noches.

Tu hermana,

Amon

 

 


 

 

Helen se refiere al amor de Jesús por el Sr. Padgett. Confirma que Amon escribió sobre la creación de los primeros padres.

 

Yo estoy aquí, Helen.

Bien, mi querido viejo Ned, tienes que terminar de escribir esta noche, ya que has escrito mucho tiempo.

Me alegra que estés ahora en tan buenas condiciones de fe y amor, y que te sientas tan cerca de Dios y tan cerca del Maestro. Por cierto, es maravilloso como te ama, se aferra a ti y trata de ayudarte e influenciarte por tu bien. Nos admiramos por su amor por ti, y parece que no se vuelve impaciente al ver, que a veces parece que no te importa si te ama o no. Pero así es su gran amor.

Ay, mi querido, tienes que amarle más, acercarte más a él, y confiar en él con todo tu corazón y mente, porque yo, tu propia Helen, te digo que pasa contigo mucho tiempo, y que te ama más de lo que puedas posiblemente concebir como verdad.

Él trata de ayudarte espiritualmente, y lo conseguirá.

(¿Qué me puedes decir te Amon, que acaba de escribirme?)

Bien, ella fue un espíritu hermoso y luminoso, más aun, que la mayoría de los espíritus que he visto de las esferas superiores. Habló conmigo un rato, y me dijo que era la primer madre, y que yo era una de sus hijas. Ella posee una porción maravillosa del Amor Divino, y me pareció tan grande y amorosa, que me inclino a creerla. Pero no puedo decirte más acerca de ella, pues no la había vista nunca antes. Pero oí al Maestro decir que te contaría algún día de ella, y puedes recibir un montón de información de él.

Así, buenas noches. Tu amorosa y verdadera,

Helen

 

 


 

 

Aman se corrige.

 

Yo estoy aquí, Aman.

(¿Eres tú el mismo espíritu y el declarado primer padre, que me escribió hace poco?)

Sí, y quiero corregir lo que escribí con anterioridad en lo siguiente: Que yo nunca fui un espíritu, que solamente quiso tener la inmortalidad, como Dios es inmortal, sino que también quise obtener el poder y la sabiduría, que vi que Dios los poseía.

Pensé que si pudiera obtener estas cualidades, llegaría ser un Dios, co-igual con mi Creador, y por lo tanto, el dueño de todo el universo, y de todo el poder y conocimiento que Él poseía. Mi esfuerzo por realizar mi ambición en estos particulares, formaba parte de mi gran pecado de desobediencia.

Me pareció lo mejor decírtelo, para que mi descripción del gran pecado de la desobediencia no fuese sólo parte de la verdad. Ahora sé la insignificante criatura que era, comparado con el Padre, y también conozco, que la creación de Amon y de mí fue la creación suprema en todo el universo de Dios.

Pero la gran misericordia y el Amor del Padre, a pesar de mi gran pecado, me han colocado en la posición y condición, que me prometió en mi creación, y que yo había echado a perder con consecuencias tan fatales. Tú tienes un privilegio, del que yo fui despojado durante tantos años, y tu felicidad puede ser tan grande como es la mía ahora, sin que tengas que esperar tantos años largos como yo. No me sorprende que la humanidad adora a Jesús como a Dios, si consideramos el Gran Don, que les trajo a ellos, y el camino como obtenerlo.

No debo escribir más.

Tu hermano en Cristo y padre en la carne.

Aman

 

 


 

 

Juan confirma que Aman y Amon, los primeros padres, realmente se comunicaron a través del Sr. Padgett.

 

Yo estoy aquí, Juan.

Sólo quiero decirte esta noche, que tienes que prepararte para recibir dentro de poco mensajes, que el Maestro y algunos otros espíritus altos desean escribirte.

Arréglatelo, para que puedas recibir esos mensajes, sin que nadie salga desilusionado, porque cuando dices que los recibirás, y después se presenta algo que lo previene, los espíritus sienten, que no tienes suficiente interés, y sufren frustraciones.

(Por favor, acepta mis disculpas más sinceras. En el futuro, trataré de cumplir con todos mis compromisos previamente planificados, que acordamos. ¿Podemos reanudar los mensajes en dos noches desde ahora?)

Bien, eso será satisfactorio, y nosotros nos arreglamos para cumplir con ese acuerdo.

Sé que has estado en una condición de Amor y alma durante los pocos días pasados, y que te has dado cuenta, de que el Padre estuvo cerca de ti, y fuiste feliz. Por eso, continúa dirigiendo tus pensamientos al Padre y Su Amor, y verás que vendrá a ti más riqueza de Amor, y una gran felicidad.

Siento que tu fe está creciendo, y que la conexión entre todos nosotros va aumentando continuamente.

(¿Preferirías que yo intente recibir un mensaje formal esta noche?)

No tuve la intención de escribir más esta noche, pues, esperaremos hasta el momento que mencionaste.

(Bien, cuando volvamos a comunicarnos, esclarecerás tu libro del "Apocalipsis" algo más?)

Bien, ya te he dicho, que aquel Libro (Apocalipsis) fue escrito como una clase de alegoría, y que ahora ya no tiene uso práctico, y que no lo deberías prestar mucha atención. Además, ya no consta, como yo lo había escrito, ya que se han hecho muchas interpretaciones y adiciones. De todas maneras, no tiene importancia, y los hombres desperdician mucho tiempo, tratando de resolver, lo que ellos llaman sus misterios.

(El nombre "Aman", ¿tiene un significado especial?)

Bien, Aman es un término general que significa lo primero o lo supremo, y cuando se aplica al hombre, significa la primera o suprema creación. Como se lo aplica en Apocalipsis a Jesús, significa al hombre que como primero recibió el Amor Divino del Padre después de su reotorgamiento.

Vendré a ti algún día, y te explicaré este tema más a fondo.

(¿Fueron realmente los primeros padres, que me escribieron?)

Sí, Aman y Amon te visitaron y te dieron sus nombres, los que fueron los nombres, por los que fueron llamados después de su creación. Sus cuerpos físicos ya existían, habiéndose desarrollado en la tierra hasta el punto de perfección física. Pero en cuanto a la implantación de sus almas, lo que significa la transformación de seres netamente físicos en seres humanos (y esto es, lo que queremos decir, cuando utilizamos el término "hombre", para referirnos a la suprema creación de Dios), ambos fueron creados instantáneamente y se convirtieron en almas vivientes en un solo momento. Por lo tanto, sus almas nunca crecieron a partir de un germen o de un átomo, o por el lento proceso de la evolución, como sí sucedió con sus cuerpos. Y el relato de su caída es correcto en la substancia, como ellos y el Maestro me lo informaron (3).

Los nombres Aman y Amon son correctos, y fueron conocidos hace miles de años por los antiguos moradores de la tierra, y por los que descendían de ellos.

La historia de su caída era, desde luego, conocida por sus descendientes inmediatos, y llegó a ser conocimiento general durante algunas generaciones después de su muerte, hasta sus descendientes más remotos; pero después de un tiempo, se olvidaron de los nombres, pero no se perdió la substancia de la historia de su caída, y una vez existieron manuscritos narrando el relato de la caída, pero desaparecieron mucho años antes del tiempo de cualquiera de los escritos presentes, aunque la historia de la caída, con varios cambios y enmiendas, se transmitió a través de las edades, hasta que los escritores del Antiguo Testamento incorporaron esta tradición en el Libro del Génesis. Por supuesto, Adán y Eva no existieron, y tampoco es verdad la historia en lo relacionado con su caída. Es sólo un símbolo, queriendo exponer que el hombre una vez ocupó un estado sublime y feliz, y a causa de su propia desobediencia cayó, y con su caído llegó la condición de maldad y pecado.

Bien, no debo escribir más esta noche. Así, acordándome de lo que dices, soy tu hermano en Cristo.

Juan — Apóstol de Jesús

 

 


 

 

Josefo — La creación de los primeros padres. La diferencia en sus cualidades, iguales en su relación con Dios.

 

Yo estoy aquí, Josefo.

Vengo esta noche para escribir unas pocas líneas acerca de un tema, que posiblemente te interesa, ya que observé que recién leíste mi Historia de los Judíos, y hay algunas cosas en este libro, que precisan corrección. No quiero decir, que desee corregir todo el libro, sino quiero decir algo sobre algunos de los temas, sobre los que has leído.

Bien, notarás que traté de relatar la creación del mundo y del hombre, y que lo que dije, fue tomado del Antiguo Testamento, y que elaboré un poco, lo que está contenido en el Génesis.

Mi obra no fue tomada por completo del Antiguo Testamento, porque en mi tiempo en la tierra hubo otros libros, tratando de este tema, y que merecían tanto crédito como el Antiguo Testamento, y de aquellos libros obtuve mucha información contenida en mis escritos.

Pero la verdad de las cosas que escribí, ahora encuentro que no es la verdad en muchos particulares, y no debería aceptarse como tal. La descripción de la creación del hombre no concuerda con los hechos, y la historia, como relatada en el Antiguo Testamento, y por mí, no es la historia verdadera de los hechos de esta creación.

No tengo el tiempo ahora para entrar en detalles, para corregir los errores contenidos en estas descripciones, excepto que deseo decir unas pocas palabras en cuanto a la creación del hombre y su caída.

Él no fue creado del polvo del suelo, sino de los elementos, que había en el universo, de un orden diferente del polvo del suelo, y fue creado así por Dios, para el propósito de formar el cuerpo físico del hombre. Las dos personas, llamadas nuestros primeros padres, fueron creadas al mismo tiempo, y no la mujer a partir de la costilla del hombre. Por eso, el varón y la hembra son iguales en su dignidad, y en la relación que mantienen con Dios, y la hembra es exactamente igual en su importancia en la vista de Dios, que el varón. El varón fue creado más fuerte, físicamente, que ella, y se le confirió también una mentalidad más fuerte, para el ejercicio de los poderes del raciocinio, y para el funcionamiento de los órganos físicos del cuerpo. Y ella, ciertamente más débil en estos detalles, recibió más de la naturaleza espiritual y emocional y también, una intuición por la que pudo entender la existencia de cosas, con la misma precisión y con más rapidez, de lo que lo pudo el hombre por el ejercicio de su raciocinio. Los dos fueron iguales, en lo que se refiere al valor de los dones, que les fueron concedidos, y juntos, formaron la pareja perfecta — varón y hembra los crió, con funciones diversas, y con deberes que cumplir en las operaciones perfectas de las leyes de Dios.

Poseyeron poder y amor, y ninguna parte era superior a la otra, tampoco estaba ninguna parte sujeta a la otra, y si no hubiese sido por su caída, nunca hubiese existido la subyugación de la hembra por el varón.

Cuando la desobediencia tuvo lugar y la caída consecuente, las cualidades de lo espiritual les fueron quitadas en gran parte, y las cualidades animales, como se las podría llamar, se impusieron, y entonces el varón sintió su superioridad, por la razón de que simplemente poseyó más de esas cualidades animales; y la hembra llegó a ser dominada y continuó así siempre después, porque el varón, al no poseer estas cualidades espirituales en el grado, como su compañera las poseía, y al no ser capaz de comprender la mayor existencia de estas cualidades en la hembra, creyó que lo físico era lo superior, y como él poseía lo físico en mayor grado que su compañera, determinó que él era superior, y por eso impuso su superioridad, y la hembra, al observar que esta superioridad sí existía, se sometió bajo el varón, y así continúan las cosas hasta ahora.

A medida que el hombre degenerara, esta dominación por el varón se intensificó, y en algunas partes de la tierra, la hembra llegó a ser nada más, en la vista del hombre dominante, que un animal inferior.

Esta degradación continuó hasta que el hombre tocó fondo en su degeneración, y cuando llegó el momento para cambiar de rumbo, las cualidades de la mujer llegaron a recibir más reconocimiento, pero poco a poco, y durante muchos miles de años, esta desigualdad continuó, y el hombre permaneció como el maestro.

A medida que el hombre evolucionara de esta condición baja, y se concienciara más de sus cualidades morales, y la naturaleza animal perdiera su dominio, la condición de la hembra comenzó a mejorar, y cuando en la vida y en las prácticas de los hombres entró la educación, las oportunidades para la mujer se extendieron, y cada vez más se reconoció que se aproximaba a la igualdad con su compañero. En algunos países de la tierra, se reconoció su igualdad, pero no en muchos.

Los Judíos reconocieron la igualdad de la mujer en todos los asuntos pertenecientes al hogar o la vida doméstica, y continuaron la distinción, que mencioné con anterioridad, sólo respecto a asuntos públicos y a las cualidades de la mente — no se les permitió a las mujeres siquiera desarrollar sus facultades mentales, y se les enseñó que estas eran cosas, propiedad de los varones, en todo lo que se refiere al estado o a la religión de la raza.

La consecuencia de este curso de vida fue, que la mujer desarrollaba las cualidades espirituales, con las que contaba, en un muy alto grado, y su refinamiento, su naturaleza emocional y el principio de amor sobrepasaban con mucho a los del hombre, y ella llegaba a estar más cerca, en su alma, de la imagen de lo Divino.

Noté que este proceso continuaba en el transcurso de los años, y ahora, en algunas de las naciones de la tierra, la igualdad de la mujer ha sido reconocida, a pesar del hecho, de que las leyes de estos países no le permiten ejercer los mismos derechos como el hombre, ya que ella es igual a él sólo en la casa o en la vida social.

Pero vendrá un tiempo, cuando será reconocida, no sólo por el hombre individual, sino por las leyes hechas por el hombre, como igual a él en todos los respectos, y se presentará el hecho, de que en algunas materias, pertenecientes a lo espiritual, ella le supera.

Al acercarse el tiempo, cuando el hombre regresará a su estado anterior de pureza y armonía con las leyes de Dios, las cualidades espirituales se impondrán, y las cualidades animales llegarán a estar subordinadas, y la mujer estará ante Dios y ante el hombre como el equivalente del hombre, y en estas cualidades del alma, como su superior; porque en el comienzo, en esta característica, ella era su superior; pero esta superioridad sólo existía, para que la mujer suministrara aquello, de lo que el hombre carecía, y la pareja perfecta era una sola.

Puedes pensar, que esto es una digresión de lo que primero me propuse a escribir, y así es, pero me pareció oportuna la ocasión, para informar a la humanidad el futuro de las dos partes integrales de la creación perfecta de Dios.

No escribiré más esta noche, pero volveré a veces para escribirte.

Así, con mi amor, me despediré.

Tu hermano en Cristo,

Josefo

 

 


 

 

Revelación 6: La creación del hombre

Mensaje recibido el 16 de Agosto de 1955

por el Dr. Daniel G. Samuels

Yo estoy aquí, Jesús:

Yo estoy aquí para escribirte sobre el tema: ¿Quiénes fueron los ángeles, que presuntamente existieron antes de la creación del hombre?

Como sabes, el hombre fue creado por Dios de los elementos del universo, y se implantó en el hombre el alma, o el hombre verdadero o espiritual, lo que le distinguió de las otras criaturas de Dios. Y con esta alma, Dios dio al hombre la posibilidad de obtener la naturaleza propia de Dios, a través de las ansias del alma humana por la unidad con Él. El orgullo y el deseo por dominar el ambiente físico, de lo que pensó que le iba a asegurar la Inmortalidad, condujo al retiro del Amor Divino y la potencialidad del hombre, de llegar a ser uno solo con Dios, se perdió hasta que yo aparecí en Palestina y prediqué la Inmortalidad a los Judíos.

El descenso del hombre de su posición como elegido de Dios, para participar en Su naturaleza y esencia, fue rápido, y en el transcurso de solo unos pocos centenares de años, el hombre llegó a ser no muy diferente de las bestias del campo en su conducta, y en algunos aspectos fue peor. Porque el hombre, al recibir su alma humana de Dios, también recibió con ella la comprensión de que él era un hijo de Dios, aunque no redimido, y como consecuencia de su estado de hijo de Dios, se le implantó una consciencia de las leyes de conducta, las que Dios había decretado, y por eso el hombre sabía que pecó, cuando rompió los mandamientos de Dios, e incluso en su peor estado y mas bajo descenso, el hombre siempre tuvo una voz pequeña dentro de él, una voz que nunca fue apagada completamente por los excesos y la violencia, que llegaron a ser habituales en su existencia pecaminosa.

La muerte del cuerpo físico, y el camino hacia la purificación, que el alma, al entrar en la vida como espíritu, tiene que elegir, con el tiempo trajo al alma del hombre, en el mundo de los espíritus, la libertad de las excrecencias y profanaciones, que había acumulado durante la vida en la tierra, y estas almas purificadas se empeñaron en ayudar a los mortales abstenerse de violaciones de la ley, y al mismo tiempo les impregnaron con una consciencia renovada de Dios como su Creador. Estas almas purificadas fueron los ángeles del Señor, porque fueron almas purificadas del pecado, y porque cumplieron las órdenes de Dios, tratando de ayudar a los hombres, para superar la debilidad de su carne, y para dirigirse al Padre.

Cuando revelé la Inmortalidad en el alma del hombre, sea en la tierra o sea en el mundo de los espíritus, los hombres podían, si así lo elegían y deseaban, llegar a ser capaces de recibir el Amor Divino, a través de la intervención del Espíritu Santo, y convertirse en Angeles Divinos del Señor, no solamente purificados del pecado, sino también llenos de la Esencia del Padre, en un grado hasta como convertirse en dueños de la Inmortalidad, y adquirir la consciencia de esta realidad.

Los Angeles Divinos de Dios trataron de dirigir al hombre y al espíritu a Dios, no sólo como hijo, en el sentido creado, o servidor, sino también para que el hombre busque Su Amor, participe en Su Naturaleza e Inmortalidad, y llegue a ser Su hijo en el significado real y Divino del término.

Después de la creación del hombre, existían por eso ángeles en el sentido, como lo he explicado, pero el gran ángel o mensajero — porque ángel significa mensajero de Dios — ha sido y es el Espíritu de Dios, que es obediente a las leyes físicas de Dios, y cumple la Voluntad del Padre, trabajando no sólo en la vasta infinidad de Su universo, y efectuando estos constantes reagrupaciones y cambios en Sus cielos, sino también influyendo en el intelecto del hombre, y su rasgo moral, siempre desde que el hombre fue creado por el Padre.

El Espíritu de Dios es el gran ángel o mensajero de Dios, que se manifestó durante toda la eternidad. Fue este Espíritu del Señor, al que se describió en Génesis, moviéndose sobre la haz de la tierra, trabajando y desarrollándola, para preparar el día, cuando la vida y seres vivientes podrían existir y sobrevivir en ella. Fue este Espíritu del Señor que ejecutó los decretos de Dios, y puso en movimiento estas fuerzas y elementos cósmicos, que al fin formaron esta nueva combinación, la que conoces como el sistema solar, y este Espíritu, cuando el Señor lo ordene, llevará a cabo la destrucción del sistema, y dará origen a un nuevo orden y a una nueva dispensación. Antes de la creación del hombre, el único ángel activo de Dios fue Su Espíritu, Su energía activa, cuyas intervenciones proclamaron Su Majestad, eternamente.

Adán y Eva, o a quienes representan, fueron creados a través de la intervención del Espíritu de Dios, la energía activa de Dios, que llevó a cabo la agrupación de aquellos elementos, empleados para la formación del hombre, tal como Él formó las otras criaturas vivientes en la tierra, pero, el hombre no fue el hombre, hasta que lo puramente espiritual — y con eso no me refiero al cuerpo espiritual, que consiste de material sublimado, sino al alma, al imagen de Dios — fu otorgado al hombre. Los primeros padres no conocen cuando llegasen a ser almas, es decir, cuando Dios realmente les implantara sus almas, porque no existe manera como de relatar, cuando fueron humanos en su aspecto sin sus almas, porque sin sus almas, no existía memoria alguna en un grado, que este hecho o estado hubiese podido ser recordado por ellos, tampoco conocen, cómo se realizó la implantación del alma, aunque sucedió en sus cuerpos; y diré, ahora, tampoco yo conozco como se lo realiza, porque nunca he visto una alma, a pesar de poder percibir su presencia a través de mis sentidos de percepción en mi alma; pero cuando por fin todo esto se había consumado, los primeros padres estuvieron conscientes de que fueron seres humanos, y que fueron la creación del Padre.

II

Mensaje recibido el 8 de Septiembre de 1955

por el Dr. Daniel G. Samuels

El hombre, como comúnmente se lo considera, es una creación que pasó a través de lo que llamarías un largo período de desarrollo, como todas las criaturas de Dios durante este período del desarrollo terrestre, que proveyó para seres vivientes la posibilidad de existir y de sobrevivir.

La naturaleza del hombre, por ende, es tanto animal, o material, acorde con las condiciones de su existencia física, como espiritual, al mismo tiempo, acorde con las cualidades y atributos del su alma, cualidades y atributos regalados a él en el momento, cuando Dios le otorgó una alma. En resumen, la naturaleza del hombre es dual, y por eso, el hombre posee pasiones y sentimientos animales, y en relación con estos, están aquellas emociones y sentimientos, que pertenecen a su naturaleza espiritual, como consecuencia de que había recibido una alma. La referencia de la Biblia a la creación del hombre, refiere a la creación del hombre a la imagen de Dios, o al tiempo, cuando Dios, el Gran Alma, concedió al hombre una alma, y le convirtió en la mayor de Su creaciones.

En otras palabras, el hombre posee un juego doble de emociones, y la actividad o dominación de los sentidos animales en el hombre, pene en movimiento estos pensamientos y acciones relacionados con su existencia material o animal, y esto no es fuera de armonía con las leyes de Dios, pero sí lo es cuando estos pensamientos y las acciones que resultan violan la ley de Dios, entonces son pecaminosos y conducen a la infelicidad. La influencia de estas mociones, estos pensamientos y estas acciones pecaminosos sobre el alma es de tal naturaleza, que las emociones y aspiraciones espirituales del hombre entren en una fase latente, prácticamente como si fuesen no existentes, y el alma misma se incrusta con la maldad. El hombre sabe, cuando sus pasiones físicas y las acciones que resultan, violan las leyes de Dios, y por eso tiene que emplear su voluntad para prevenir esas violaciones, y para permitir a sus sentimientos, que se ejecuten de acuerdo con el propósito, para el que le habían sido dados, y también para permitir del desarrollo de su naturaleza espiritual, y simultáneamente con ella, el conocimiento de su alma y la su relación con Dios, su Creador.

A través de la oración, de los pensamientos y de las ansias del alma, la naturaleza espiritual del hombre puede ser desarrollada, para dominar la personalidad, y actuará de acuerdo con los sentimientos y las emociones de su alma; sin embargo, si el hombre permite que sus emociones animales dominen sus emociones espirituales, y que quebranten las leyes referentes de Dios, entonces el alma se incrusta con estas excrecencias perniciosas, o, mejor diré, el alma es contaminado por ellas, y cuando fallece el mortal y el espíritu ingresa al mundo de los espíritus, el alma tiene que pasar por un período de sufrimiento, en el que se eliminan los elementos contaminantes adquiridos durante la vida terrenal, y el alma vuelve a su pureza original.

La purificación del alma está sujeta a lo que dicte la Ley de Compensación de Dios, porque a ninguna alma profanada se le permitirá un lugar en los cielos espirituales de Dios. El Paraíso de los Hebreos no puede ser alcanzado sin esta purificación, sin embargo, el tiempo necesario, como dirías tú, en este proceso de purificación depende del alma misma; del despertar que experimenta, de su condición, y de estas circunstancias en el mundo de los espíritus, principalmente su propia voluntad, pero también la ayuda por otros, lo que le permitirá el progreso necesario, todas las almas en el mundo de los espíritus, con el tiempo, serán purificadas.

Esta fue la condición del hombre, antes del otorgamiento del don del Amor Divino, lo que yo traje a la luz en el tiempo de mi ministerio público en Palestina. Porque nadie, antes de mi venida con ese don, podía lograr la unidad con el Padre Celestial, con la transformación de su alma en una Alma Divina, a través del derramamiento del Amor Divino en su alma, por medio de la oración sincera al Padre por este Amor, la Esencia del Padre, y transportado en el alma humana por la intervención de Su Espíritu Santo.

Esto es, en resumen, la evolución del hombre del ser natural al alma purificada, y, si él así lo desea, al estado de Angel Divino. El alma es la sede de las emociones espirituales, proviene de Dios, y tiene la potencialidad de convertirse en una sola con Dios, si así lo desea, mientras el don del Amor Divino, obtenido a través de la oración seria al Padre, esté todavía a disposición.

Los sentimientos materiales, también una creación de Dios, no tienen nada de la substancia del alma, y no tienen una existencia permanente en el mundo de los espíritus, pero sí existen en el mundo de los espíritus por cierto período de tiempo, porque el hombre pasa de su vida mortal, con todos sus deseos y sentimientos terrenales; estos, y sus perversiones, que perjudican el alma, sin embargo, con el tiempo desvanecen durante la vida como espíritu.

Jesús de la Biblia

y

Maestro de los Cielos Celestiales

 

 


 

Notas:

Los siguientes extractos abarcan, lo que fue escrito en la edición original y en ediciones previas del volumen II, antes de que Jesús de la Biblia y Maestro de los Cielos Celestiales, hace poco, autorizó las aclaraciones, como ahora aparecen en el texto. Estos extractos originales, si bien un poco difusos, han sido preservados para el lector, y se incluyen a continuación para propósitos de comparación:

(1) Y nunca volvimos a ser restaurados en nuestra posición de belleza y felicidad, de la que disfrutamos en los comienzos de nuestra vida en la tierra.

(2) Así, tienes que ver, que fuimos creados especialmente, y que no evolucionamos de algo diferente.

(3) Sí, ellos (Aman y Amon) te visitaron y te dieron sus nombres, los que fueron los nombres, por los que fueron llamados después de su creación. Ambos fueron creados instantáneamente y se convirtieron en almas vivientes en un solo momento, y no crecieron a partir de un germen por el lento proceso de la evolución. El relato de su caída es correcto en la substancia, como ellos y el Maestro me lo informaron.

 


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