Revelaciones Angelicales—el Evangelio revelado nuevamente por Jesús
Capítulo 5
La Verdadera Naturaleza de Dios,
el Padre Celestial
Quién y Qué es Dios (Ann Rollins)
Ann Rollins sobre Dios, continuación.
El padre del Sr. Padgett confirma lo que Ann Rollins escribió acerca de Quién y Qué es Dios
Esteban declara que Dios ve, oye y conoce los pensamientos de los hombres y espíritus.
La Verdadera Naturaleza de Dios,
el Padre Celestial
Yo estoy aquí, Jesús.
Estuve contigo cuando rezaste, y me uní a tu oración al Padre por el influjo abundante de Su Gran Amor en tu alma; y yo sé, que Su Espíritu Santo está presente, que Su Amor está fluyendo dentro de tu alma, y que tú llegarás a ser uno solo con el Padre. Su Amor siempre vendrá a ti, cuando reces como lo has hecho esta noche, y Su Oído que escucha está siempre abierto para las serias aspiraciones de Sus hijos, quienes vienen a Él con verdaderas ansias del alma. Tú conoces el secreto, como alcanzar el Amor del Padre, y en todas las ocasiones, cuando sientas la necesidad de este Amor, o desees estar cerca del Padre, utiliza el secreto y no sufrirás desengaño.
Tú estás en una mejor condición esta noche en tu desarrollo del alma y las percepciones, y puedes recibir mi mensaje, cual he querido comunicar por algún tiempo. Estaba esperando sólo, a que llegues a una conexión completa conmigo.
Bien, tú recordarás, que en las primeras fases de nuestros escritos, te comuniqué mi conocimiento y concepción de Quién y Qué es Dios, y que te conté recientemente, que deseaba volver a escribir el mensaje, porque tu condición está ahora mucho mejor para recibir estas Verdades que antes, cuando el mensaje fue escrito. Y así, esta noche entregaré el mensaje, y tomaré una posesión más completa de tu cerebro, y control de tu mano, de lo que pude hacerlo en el tiempo mencionado.
Entonces, la pregunta es: "¿Quién y Qué es Dios?"
Tratando esta pregunta, tienes que darte cuenta, que no es tan fácil describir la Esencia y los Atributos de Dios en un idioma, que los mortales puedan comprender. Y siento las limitaciones, a las que estoy sujeto en el esfuerzo en darte una descripción satisfactoria del único y verdadero Dios, no por la pobreza de conocimiento y de la concepción por mi parte, sino por el hecho, que no tienes el desarrollo preciso del alma, para poder formar la relación necesaria contigo, para que la Verdad exacta sobre Quién es el Padre pueda ser expresada por tu cerebro.
Bueno, para comenzar, Dios es Alma, y Alma es Dios. No el alma que hay en el hombre creado, sino el Alma que es la Deidad misma -- existente, sin comienzo o fin, y Cuya Entidad es el gran hecho en el universo de la existencia.
Dios no tiene la forma, como el hombre la ha imaginado en casi todas las edades, y especialmente por aquellos, quienes creen en la Biblia de los Hebreos, así como en esta de los Cristianos. No obstante, Él tiene una Forma, la que sólo las percepciones del alma de un hombre, que ha llegado a un cierto grado de desarrollo (aquel que ha asumido la Divina Naturaleza del Padre y así se ha convertido en una parte del Alma de Dios) pueden discernir y notar como una entidad. No hay nada en toda la naturaleza, con lo que los hombres estén familiarizados o de lo que tengan conocimiento, que puede ser usado para hacer una comparación con esta Gran Alma, incluso con las percepciones del espíritu. Como consecuencia, los hombres están muy equivocados, imaginándose que Dios tiene una forma que de alguna manera se parezca a aquella del hombre; sólo aquellos quienes niegan el Dios antropomórfico en sus creencias y enseñanzas, están en lo cierto.
No obstante, Dios tiene Forma, que Le da una Entidad y Substancia y Sede de Habitación, en contraposición a este Dios, quien (en las enseñanzas de algunos hombres), como se dice, está en todas partes en esta Substancia y Entidad -- en los árboles y las rocas, en el trueno y el relámpago, en los hombres y las bestias, en todas las cosas creadas, y en Quien, se dice, los hombres viven y se mueven y tienen su existencia. No, este concepto de Dios no está de acuerdo con la Verdad, y es vital para el conocimiento y la salvación de los hombres, que no consideren o crean tal concepción de Dios.
Creer que Dios es sin Forma, es creer que Él es solo una fuerza o un principio o poder nebuloso y, como algunos dicen, el resultante de leyes. Sin embargo, en realidad Dios ha establecido estas leyes para controlar Su Universo de Creación, y ellas se expresan y manifiestan a los hombres por estos mismos poderes y principios que, hasta cierto punto, los hombres pueden comprender.
El niño preguntó: "¿Quién hizo a Dios?" Y porque los hombres sabios no pueden responder a esta pregunta, en su "sabiduría" concluyen y aseguran que no puede haber un Dios real de Personalidad o Forma del Alma; consecuentemente sólo fuerza, principio o leyes involucradas, pueden ser Dios. En su propio concepto piensan, que han resuelto la pregunta. Pero el niño posiblemente no está satisfecho con la respuesta, y pregunta a los hombres sabios: "¿Quién hizo al principio y a la fuerza y a las leyes, que tenemos que aceptar como al único Dios?" Y entonces los hombres sabios no pueden contestar, a menos que ellos respondan: "Dios" -- lo que no creen, pero que, déjame decirte, es verdad y la única respuesta.
Dios está detrás de la fuerza y del principio y de la ley, que son todos sólo expresiones de Su Existencia, y que no podían existir sin Él. Estas expresiones son sólo existencias; mutables, dependientes y sujetas a la Voluntad de Dios Quien, sólo, Él Es.
Dios, entonces, es Alma. Y esta Alma tiene Su forma, perceptible sólo a Sí Misma, o a esta (alma) del hombre quien, por la posesión suficiente de la misma Substancia de la Gran Alma, se ha convertido en como Dios -- no en la imagen sólo, sino en la misma esencia. Nosotros, los espíritus de la progresión superior del alma, podemos ver a Dios y Su Forma por nuestras percepciones del alma. Pero aquí, uso las palabras "ver" y "forma", porque son las únicas palabras, que puedo usar para darles a los mortales una concepción comparativa de lo que me esfuerzo en describir.
Cuando uno recuerda, que los mortales apenas pueden concebir la forma del cuerpo espiritual de un hombre, que se compone o se forma de la materia del universo (aunque no se acepte comúnmente que sea de materia), se verá con facilidad, que me es difícilmente posible transmitirles incluso una idea débil de la Forma del Alma de Dios, que se compone de lo puramente espiritual -- es decir, no de materia, aun cuando sublimado en un grado supremo.
Y aunque no puedo describirles a los hombres esto, de lo que pueden compilar una concepción de la Forma del Alma por las limitaciones mencionadas (porque tal Forma sólo puede ser vista por el ojo del alma, que los hombres no tienen), no se debe creer que, porque los hombres no pueden comprender o percibir la verdad de la Forma del Alma, por eso no es una verdad. Una verdad, aunque no concebida o percibida por hombres, espíritus o ángeles, sigue siendo una verdad; su existencia no depende de su conocimiento. E incluso cuando todos los mortales de la tierra y todos los espíritus y ángeles del cielo, salvo uno, no pudiesen percibir la existencia de esta verdad, sin embargo, la percepción de su existencia por aquél, irrefutablemente comprueba su realidad.
Pero como he dicho, la verdad de la Forma de Dios -- de la Forma del Alma -- puede ser atestiguada por más de uno de los Espíritus Celestiales de los hombres difuntos de la tierra. Y como traté de explicar, existe la posibilidad para los mortales (de la vida presente y en un gran futuro), percibir a Dios, si sus almas se han convertido en dueños de la Divina Substancia del Amor de Dios en cantidad suficiente.
El alma creada del hombre, tiene su forma -- hecha a la imagen de Dios; sin embargo, el hombre no puede ver esta forma, aunque es un hecho y puede ser atestiguado por muchos en los reinos espirituales.
Y tengo que decir aquí, que cuando en nuestros mensajes hablamos de Dios existiendo sin forma, nos referimos a cualquier forma, como los hombres se la imaginan, o piensan que tiene; y nuestras expresiones no deben considerarse como contradictorias a lo que intenté explicar como la Forma de Dios.
Bien, adicionalmente a la Forma, Dios tiene una Personalidad; y esta se expresa y se revela al hombre por ciertos atributos que, para la conciencia del hombre, existen en el universo. Pero para algunos filósofos y científicos y hombres sabios, estos atributos son su dios impersonal, mismo; y para ellos el único dios. Ellos hacen de lo creado, el Creador, y no se dan cuenta de que tras de la expresión tiene que estar la Causa; y Esta tiene que ser mayor al atributo, del que la expresión del atributo se proyecta, o como más les gusta formularlo, evoluciona.
Y aquí yo, quien sé, deseo decir, que estos atributos hechos manifiestos o fuerzas y poderes y principios y leyes y expresiones no constituyen, todos juntos, Dios. Sus atributos o expresiones, manifestados a los mortales o espíritus, son sólo los resultados o efectos del funcionamiento de Su Espíritu, y el Espíritu es sólo la energía activa de Su Alma -- de Él Mismo. Y como consecuencia, la Forma de Dios no está distribuida sobre todo el universo de la creación, donde Sus atributos pueden estar, o sencillamente porque estos atributos se manifiestan por todas partes.
No, como dijo Moisés del Antiguo Testamento, y como dije yo cuando estuve en la tierra, Dios está en Sus Cielos. Y aunque puede ser sorprendente y asustarles a los mortales oír eso, Dios tiene Su habitación; y Dios, la Substancia, la Forma del Alma que existe por Sí Misma, tiene Su ubicación. Y los hombres no viven ni se mueven ni tienen su existencia en Dios; sino lo hacen en Sus emanaciones y expresiones y Espíritu. Como estás algo agotado, pienso que es un buen lugar para terminar.
Estoy contento que estés en una condición tan buena. Así, estés preparado para una pronta reanudación del mensaje.
Con mi amor y mis bendiciones, te diré buenas noches.
Tu hermano y amigo,
Jesús
Yo estoy aquí, Tu abuela. (Ann Rollins)
Bien mi hijo, vengo esta noche, como prometí, con el propósito de escribirte una carta, informándote una cierta verdad espiritual que quiero que conozcas.
Estoy ahora en la Tercera Esfera Celestial, como te dije antes, y me encuentro ahora en una condición superior en mi conocimiento de las verdades espirituales, y se me abrió un panorama espiritual, que incrementa mi comprensión de la verdad y de las proyecciones del Padre para la felicidad y salvación de Sus hijos.
Ahora sé más que nunca, que Él es un Dios real, existente, de Amor y Poder y Sabiduría, y esta ira, tal como la enseña la Biblia, no forma parte de Su Naturaleza; y que Él sólo tiene Amor y cuidado y simpatía por Sus hijos en la tierra, así como en el mundo de los espíritus.
Él no es un Dios que está lejos, esperando la llegada "del gran día del juicio" para aprobar o condenar a Sus hijos según sus hechos cometidos en la tierra, sino Él está con todos los hombres y espíritus en cierto modo que, Su Influencia de Amor y Beneficencia pueden sentirse por ellos, si ellos sólo se ubican en esta condición de receptividad del alma, que la influencia pueda sentirse; porque, como dijimos antes, la relación y cercanía de Dios al hombre depende de la voluntad y de los deseos del hombre mismo en un muy alto grado.
Dios no está con los hombres en lo que se puede llamar Su Personalidad, como lo ha sido enseñado por los maestros de la Biblia y las religiones del mundo. Y los hombres no viven, ni se mueven, ni tienen su existencia en Él, como Pablo escribió; porque Su Personalidad tiene una ubicación, la que no está por todas partes, sino está en los Altos Cielos.
Yo sé que esto les asustará a muchos, ortodoxos y otros, y que les quita aparentemente la consolación de creer y sentir, que Dios está con y en ellos; no obstante, lo que digo es verdad.
Él no está en ellos, o en la naturaleza (como algunos de los científicos dicen que creen en Dios). Él no está en cada flor o árbol u otra manifestación de Su Creación; y con respecto a Su Personalidad, Él no está omnipresente, aunque Él tiene un conocimiento de todas las cosas que Él ha creado. Digo "que Él ha creado" porque hay algunas cosas, que parecen al hombre como una parte de las realidades del universo, que Él no creó, sino que el hombre solo creó. Y por estas cosas, Él no tiene Amor y no las aprueba o favorece su existencia; al fin, ellas serán destruidas de la faz de Su Universo.
Y cuando digo que Dios, en Su Personalidad, no está en todas partes, y no con los hombres todo el tiempo, formando una parte de su existencia, no quiero decir que se debe comprender, que Él no es el Padre Cariñoso, Cuidadoso, tratando de hacerles felices y salvarles de los resultados de sus muchas fechorías, porque esa conclusión no sería correcta. Y como digo, Él no está con los hombres en esta Personalidad, sin embargo, Él está con ellos en el sentido y en la verdad, que Sus atributos de Amor y Sabiduría y Conocimiento y Poder están siempre con ellos.
La vida emana de Dios, pero la vida no es Dios; sólo es uno de Sus atributos, que se confiere a los objetos de Su creación, para que ellos puedan vivir y crecer y cumplir los propósitos de su creación. Y cuando este propósito ha sido alcanzado, Él retira este atributo de vida de ellos, y los hombres pueden darse cuenta de este hecho. Dios, Mismo, no cesó de formar parte de este objeto, porque él jamás fue parte de el; sino sólo este atributo de vida ha cesado de formar parte de este objeto.
Dios es la Fuente y el Origen de toda vida. Pero esta vida es sólo una de Sus criaturas, como nosotros decimos, como es el hombre u otras cosas, que los mortales llaman materia.
El hombre no vive ni se mueve ni tiene su existencia en Dios, sino sólo en los atributos de Dios. Así ves, no todos estos atributos juntos constituyen a Dios, porque él es una Personalidad, de donde todos estos atributos fluyen.
Yo sé que es difícil para ti comprender el pleno significado de lo que intento transmitir, pero puedes captar parcialmente, lo que quiero decir.
El Amor es un atributo mayor, incluso a la vida. Pero el Amor no es Dios, igual que el amor no es el hombre, aunque es su mayor posesión, cuando existe en su pureza. Y como el hombre tiene muchos atributos, los que todos juntos no hacen al hombre, igualmente Dios tiene muchos atributos, sin embargo, ellos son sólo parte de Su Naturaleza y no Su entidad.
El hombre tiene un cuerpo físico y una mente, sin embargo, ellos no constituyen al hombre, porque él puede perder ambos y aún seguir siendo hombre o espíritu; es decir, el ego o el alma es el hombre real -- la personalidad. Y todas las partes maravillosas del hombre, como la mente y los afectos y deseos y la voluntad, son sólo de él. Y si él fuese despojado de ellos por alguien, él aún sería hombre, aunque no un hombre perfecto, como cuando todos ellos están con él desempeñando sus funciones precisas. El hombre está creado así que, a menos que él tenga estas cualidades, que en su creación llegaron a formar partes de él, y las que fueron necesarias para hacerle la criatura perfecta, como él fue, entonces él no es el hombre perfecto, que Dios decretó que sea así. Y hasta que estas cualidades se restauren en su totalidad o se recuperen por él, él no será el hombre, quien fue la obra suprema del Todopoderoso.
Dios no es Dios, porque tiene cualidades, sino estas cualidades existen, porque son atributos de Dios. Él jamás los pierde, ni se esconden o cesan de funcionar, sino siempre existen y funcionan y obedecen a Su Existencia.
Dios es Alma, y el Alma es Dios. Y en esta Alma están la personalidad y la vida de Dios -- sin forma, pero real y existente, y de donde fluyen todos estos atributos de vida y amor, etc., de los que he hablado. Dios es Espíritu, pero el Espíritu no es Dios. El Espíritu es sólo una de las cualidades de Dios.
Escribo eso para darte alguna concepción adicional de Quién y Qué es Dios, y para mostrarte, que Él no está en el hombre, ni que el hombre tiene su existencia en Dios. Para mostrarte, además, que Dios no existe, y no pudiese existir en el mismo lugar con aquellas cosas, que no están de acuerdo con Su naturaleza y cualidades, si estuviese Él en el hombre o el hombre en Él, entonces no existieran pecado o error o cosas, que quebrantan sus leyes.
Tengo que terminar ahora, pero vendré pronto para acabar mi mensaje.
Con todo mi amor, yo soy,
Tu Abuela
Yo estoy aquí, Tu Abuela.
Vengo para reanudar mi mensaje, si piensas que estás en la condición de recibirlo. Bien, vamos a intentarlo. Si encuentro, que no lo estás, terminaré hasta la próxima.
Como dije, Dios no está en el hombre o en cosas materiales con respecto a Su personalidad; sino sólo aquellos atributos, a los que los hombres generalmente, pero equivocadamente, consideran, que sean Dios, Mismo, se manifiestan en las cosas materiales.
Como te he dicho, Dios no es el creador de todas las cosas, que parecen tener existencia, porque muchas cosas, que controlan y gobiernan el comportamiento de los hombres, son enteramente las criaturas del hombre, y no se encuentran en armonía con las leyes de Dios o con Su voluntad. Como consecuencia, cuando se nota, que existen malos pensamientos y deseos y concepciones en las almas y mentes de los hombres, que no están en armonía con las Creaciones de Dios, puedes ver con facilidad, que Dios no puede estar, y realmente no está en tales almas y mentes, ni están Sus atributos.
Como se dice en las leyes de la filosofía física, dos cosas no puede ocupar el mismo lugar al mismo tiempo. Así con respecto a la filosofía espiritual, nosotros podemos decir que dos cosas no pueden ocupar la misma alma o la misma mente al mismo tiempo, especialmente, cuando ellas son antagónicas o opuestas en sus cualidades o principios. Hasta que la una desaloje su sitio, la otra no puede entrar. Y esto es invariablemente verdadero con respecta a las criaturas de Dios y las criaturas del hombre, porque ellas son siempre, y bajo todas las circunstancias, opuestas. (En otros mensajes se explica, que el hombre puede trabajar y realmente trabaja en armonía con Dios como un co-creador - ed.)
Cuando hablo de las criaturas de Dios, no se debe comprender, que quiero incluirle a Dios; porque Él, como el Creador, es todo diferente de Sus criaturas. Y mientras Sus criaturas, o ciertos de Sus atributos, pueden encontrar un alojamiento y habitación en las almas y las mentes de los hombres, y en la existencia de cosas materiales, Él (Dios) jamás encuentra tal alojamiento, y es jamás parte de tales existencias. Él es tan distinto de las criaturas -- o probablemente mejor, emanaciones -- de Sí Mismo, como son los pensamientos y deseos del hombre distintos del hombre mismo.
Dios está en Sus Cielos. Y aquellos Cielos tienen una ubicación, igual que las diferentes esferas del mundo de los espíritus, en donde los espíritus tienen sus casas, tienen ubicaciones. Y la ubicación de Dios está mucho más allá de las más altas Esferas Celestiales conocidas por el más alto espíritu, y hacia donde los espíritus siempre progresan. Y, de manera como ellos progresan, más y más cerca vienen en contacto con estos atributos de Dios, que continuamente emanan de Él.
Incluso Jesús, quien, como sabes, es el más brillante de todos los espíritus, y él quien posee más de estos atributos del Padre que cualquier otro espíritu, jamás ha visto a Dios, excepto por la percepción de su alma; tampoco notó jamás, que Dios estuviese en él o formase parte de él. ¡Los hombres están equivocados y decepcionados, cuando dicen o creen que Dios está en ellos, o que ellos viven y se mueven y tienen su existencia en Él!
Si uno cree que eso es la verdad, entonces Dios puede sólo ser algo nebuloso, inconsistente como el aire; y como muchos de los Espiritualistas dicen, sólo una fuerza penetrando todo el universo, dividida en muchas y infinitesimales manifestaciones; vista y sentida hoy, y mañana no tiene existencia; un "algo" menos substancial que el hombre, al mismo tiempo débil y poderoso -- ¡una contradicción más allá de concepción o explicación!
Dios no es así. Todas estas manifestaciones son sólo la evidencia de la existencia de un Ser substancial y, puedo decir, jamás variable, siendo por Sí Mismo, Quien no es la criatura de la mente del hombre, o de las necesidades o deseos del hombre, sino es el Creador de todo -- incluso de estos hombres sabios, quienes no pueden concebir algún Dios, solo la naturaleza (la mera criatura de Su Existencia y sabiduría y poder).
La mente humana, cuando se la deja sola -- es decir, a su propia evolución, como tus científicos dicen, y no influenciada por las revelaciones de las verdades espirituales, o sugerencias de los espíritus, que han avanzado en el conocimiento de las cosas más allá de la materia -- no ha mejorado mucho desde los días, cuando los hombres vivían y morían como adoradores del sol, y adoradores de gatos y toros y elefantes sagrados, y de tormentas y truenos y relámpagos. A Dios se le consideró que estaba en todas estas manifestaciones, inmanente y real, y para ser apaciguado o amado como precisó la necesidad. Hoy en día, entre tus naciones civilizadas, y hombres sabios de estas naciones, quienes no pueden ver a ningún dios en lo espiritual, el conjunto de todas estas cosas materiales es el dios, a quien tienen que adorar, si es que ellos adoran.
Para ellos, la naturaleza es Dios. Así el único progreso que sus mentes tienen sobre las mentes de los adoradores del sol y de animales, etc., que mencioné, si hay alguno, es que aquellas mentes no están contentas viendo a Dios en una sola manifestación, sino tienen que ver una combinación de todas estas manifestaciones, que llaman naturaleza. Tú ves, es sólo una diferencia gradual. El científico de hoy, quien se rehusa a aceptar o creer en algún dios, que pueda tener una naturaleza espiritual, es exactamente la contraparte de su así llamado hermano "bárbaro", quien pudo verlo sólo en el sol, etc., excepto que él demanda un dios mayor, quien tiene que estar en la más baja forma de existencia mineral tal como en la más alta forma de excelencia solar, e incluso en el hombre (porque algunos creen, el hombre es su propio y único dios).
Es cuestionable, si estos hombres sabios no están más limitados en su concepción y aceptación de un dios, como fueron sus hermanos anteriores no civilizados, porque muchos de los últimos vieron más allá y atrás de su dios del sol (y dios de truenos, etc.) a otro y mayor Dios, a Quien ellos no pudieron ver, pero pudieron sentirle y notar Su Existencia en sus almas.
Pero los hombres sabios de civilizaciones tienen sus intelectos tan desarrollados, que han perdido sus percepciones del alma. Ningún dios más allá del horizonte de sus percepciones intelectuales puede existir; como consecuencia, como ellos piensan, que conocen la naturaleza, la naturaleza es toda la creación, y no puede haber otro dios que la naturaleza. ¡Pero ay qué terrible equivocación!
Dios entonces, como he dicho, es un Ser -- un Alma -- con una Personalidad, que tiene un sitio muy arriba en los cielos, y a Quien todos los espíritus de las Esferas Celestiales y muchos de las Esferas Espirituales se esfuerzan a acercarse cada vez más; y de manera como se acercan, notan y conocen la mayor intensidad de Amor y Vida y Luz que emanan de la fuente principal de estos atributos de perfección.
Y así repito, Dios no está en el hombre o en la bestia o planta o en el mineral, sino sólo sus atributos, como él ve la necesidad por su funcionamiento. Y el hombre no vive ni se mueve ni tiene su existencia en Dios.
Bien mi hijo, en mi manera imperfecta te he dado alguna idea de Quién y Qué es Dios. Substancialmente, mi explicación es el consenso del conocimiento de los Espíritus Celestiales, cuyo conocimiento se basa en las verdades, que ningún mortal, o todos los mortales juntos, pueden jamás aprender con sus mentes limitadas.
Pienso que recibiste mis ideas y palabras bastante correctamente, y espero, que las verdades, que he escrito, puedan resultar beneficiosas para toda la humanidad.
Estoy muy feliz y regresaré pronto y te escribiré algunas otras verdades, que tal vez te interesan.
Tengo que terminar ahora. Con todo mi amor y mis bendiciones, yo soy
Tu propia cariñosa abuela,
Ann Rollins
Yo estoy aquí, Tu Padre.
Yo he escuchado el mensaje de tu abuela y me interesó observar como lo recibiste, porque es una profunda e importante comunicación de la verdad, que no se conoce generalmente entre los mortales. Por supuesto, nosotros en las esferas inferiores no sabemos estas verdades tan extensivamente como los espíritus de las Esferas Celestiales. Pero escuché el discurso del Maestro sobre el tema de Dios, y lo que tu abuela te escribió es, en resumidas cuentas, lo que él nos ha explicado, pero por supuesto, de una manera, que nosotros pudiésemos comprender la verdad mejor y más ampliamente de lo que tú puedes.
Hay una cosa que he observado en el caso de aquellos, quienes se llaman científicos y quienes sólo creen en lo material, y también en el caso de aquellos, quienes proclaman ser infieles. Cuando ellos vienen a la vida espiritual, muy pronto se dan cuenta, que existe o tiene que existir un Dios, y que su dios de la naturaleza, o su dios hecho por el hombre, no existe aquí. Por supuesto, ellos no reciben una concepción de la naturaleza de Dios en un principio, pero saben muy pronto después de venir al más allá, que hay otro Dios, que es diferente de que ellos se Le imaginaron, cuando tenían una falsa concepción de Él en la tierra, o cuando ellos negaron que había algún Dios; y ellos pronto notan la absoluta necesidad de la existencia de un Dios. Y cuando ellos habían hecho al hombre su propio dios, entonces ven a muchos espíritus de los hombres en tales condiciones de tinieblas y sufrimiento y desamparo, que se dan cuenta con facilidad, que el hombre no es Dios.
Así digo, la primera verdad que entra en sus mentes y almas, cuando se convierten en espíritus, es que hay un Dios, aunque ellos no conocen Su naturaleza y atributos.
Así ves, hay sólo un pequeño velo de carne entre la mente vanidosa de un mortal quien proclama, que no hay ningún Dios, solo la naturaleza, o ningún Dios en absoluto, y la mente de un espíritu, que es consciente de su endeblez y pequeñez, como existe en el mundo de los espíritus.
Pero tengo que terminar escribiendo sobre este tema, o pensarás que voy a escribirte una lección, que no pienso hacer ahora.
Con todo mi amor, yo soy,
Tu cariñoso Padre
Yo estoy aquí, Tu viejo Profesor Salyards.
Sólo quiero decir que yo soy muy feliz. También quiero, que sepas que estoy progresando en mi condición de desarrollo del alma y en mi conocimiento de las verdades que pertenecen al mundo de los espíritus. No te he escrito por mucho tiempo, pero quisiera decirte ciertas verdades, que aprendí desde la última vez que te escribí.
Bien, Me parece que ahora estoy en una mejor condición de desarrollo del alma que me capacita ver la verdad de que el Maestro nos ha dicho con relación a la real existencia de Dios -- un Dios que sabe lo que Sus criaturas están haciendo y cómo ellos están usando sus almas y cuerpos. Quiero decir que este Dios es uno, Quien tiene todas las facultades, que tú supondrías sólo un ser que tenga una personalidad y forma pueda tener; porque uno no puede comprender realmente, cómo una mera esencia o existencia sin forma pueda tener esos poderes y cualidades.
Sin embargo, nunca pude comprender la verdad y el significado real de Dios hasta ahora, creyendo que Él era mera esencia, desprovista de forma o personalidad, Quien pudo tener la sabiduría y el amor y poder, que se me enseñó que Dios poseía. Pero ahora sé que Dios es ni una mera esencia ni está desprovisto de personalidad. También, que la comprensión de las cualidades de Dios está en efecto más allá de la mente limitada, y puede sólo ser aceptada como una concepción de una existente condición o verdad por medio de la fe. Sin embargo ahora, tengo más que la fe para capacitarme y comprender el hecho, que este Dios (a Quien nosotros llamamos nuestro Padre, porque él lo es) tiene todas estas cualidades y poderes. Y para mí, tal comprensión es una maravillosa e inesperada adición a mi conocimiento de Dios.
Esta comprensión, por supuesto, no es una cosa que surge del ejercicio de la mente. Ni es el resultado de un poder o una cualidad mental, de la que jamás me había dado cuenta, que la poseyera. Más bien, es el resultado del ejercicio de mis percepciones del alma. Y estas percepciones llegaron a ser tan grandes, y en tal condición de unísono o armonía con las cualidades del Alma de nuestro Padre, que Él y todos estos atributos me parecen reales, existencias perceptibles, que tienen tanta certeza de existencia comprensible como la existencia de espíritus y de sus atributos.
Así ves lo que el desarrollo del alma puede significar, y cuáles son sus posibilidades. Ningún desarrollo de cualidades intelectuales o atributos pudo jamás conducir a una comprensión de la personalidad de Dios como la describí.
En toda mi vida, natural o espiritual, jamás concebí o esperé que fuese posible para alguna alma de mortal o espíritu ver a Dios como ahora Le veo. Y jamás pude comprender que significaba la beatitud, "Los puros de corazón verán a Dios," excepto en este sentido: que de manera como nos purifiquemos de corazón, aquellas cualidades que se atribuyen a Dios se convertirán en parte de nosotros. Y como dueños, nosotros podemos "ver" a Dios, o más bien, percibir el resultado de aquellos atributos de Dios en nuestras almas.
No sé si puedes comprender totalmente lo que trato de trasmitirte, pero intenté de mi mejor manera envolver la idea en un idioma que tu mente pueda comprender, qué es lo que quiero decir hasta cierto punto. Yo sé que tú jamás sabrás plenamente, qué es esta gran percepción del alma, hasta que experimentes este desarrollo en tu propia alma. Porque este desarrollo es necesario para capacitar tu alma, para que vea con claridad lo que yo ahora veo.
Pensé contarte de este progreso de mi alma, para que puedas tener una débil idea de lo que el desarrollo del alma significa de una diferente manera que una adición al desarrollo del principio del amor natural. Porque el Amor Divino es el cumplimiento de la ley, y esta ley incluye lo que nos capacita a percibir, que Dios es una personalidad, Quien tiene estas cualidades de las que hablo.
Veo que he escrito suficiente por esta noche. Si tú lees cuidadosamente lo que he escrito, encontrarás mucho alimento para el pensamiento, y probablemente alguna ayuda para una correcta, concreta comprensión de Quién y Qué es Dios.
Así, expresando mi satisfacción y alegría por poder venir a ti otra vez y exponer mis ideas de Quién es nuestro Padre, y también por la oportunidad de declarar, que Dios es una Existencia, que tiene una existencia por Sí Mismo, que se percibe y comprende por las percepciones del alma de los redimidos de Sus criaturas, te diré buenas noches.
Tu viejo profesor y hermano en Cristo,
Joseph Salyards
Yo estoy aquí, Jesús.
Escuché lo que el Profesor te dijo y tú tienes que intentar lo mejor para comprender su significado. Contiene una descripción de la verdadera concepción de Dios de una manera, que sólo alguien con percepciones del alma desarrolladas pudo explicar. La única dificultad en tu comprensión total de esta idea de Quién y Qué Dios es, que la mente no puede captar la idea. Porque sólo el alma que ha tenido desarrollo en un grado suficiente puede comprenderla. Sin embargo, tú puedes concebir su significado en un grado, que te capacitará a llegar más cerca de nuestro Padre como un Padre real, personal, y no como un ser de existencia solo, sin forma. Quiero decir que la idea de personalidad puede acercarte al Padre, así que tú puedas notar un significado más profundo de Su amor y cuidado y misericordia e interés por ti y por todas Sus criaturas.
En mi mensaje sobre Dios encontrarás, que se habla de la idea de personalidad, pero no se pone tanto énfasis en ella como en la escritura del Profesor. Pero la verdad es, que nuestro Padre es un Ser de real existencia y personalidad para las percepciones del alma. Por supuesto, los hombres no comprenderán esta verdad mientras dependen del intelecto para comprenderla, y tal vez no significa mucho para ellos, pero esta verdad es de suma importancia para la humanidad, para los que viven en la tierra y en el mundo de los espíritus.
"Tú, Dios, me ves" no es solo una generalidad sin sentido, que los hombres repiten y no comprenden, porque Dios sí ve cada acción del hombre. Y como dije cuando estuve en la tierra, ni siquiera un gorrión cae sin que mi Padre lo sepa, y los cabellos de tu cabeza están todos contados. Así, cuando los hombres aprendan, que esta gran verdad es de tal importancia, ellos tendrán más cuidado con la manera como viven sus vidas.
Los hombres tienen que darse cuenta, que Dios no solo conoce sus acciones sino también sus pensamientos. Uno tendrá que rendir cuenta de cada pensamiento vano, y tendrá que pagar los castigos, que sus leyes imponen. Ojalá los hombres notasen el hecho, que Dios puede ver y conocer, como son sus vidas en la tierra, entonces pensarían muchas veces antes de hacer las cosas, que hacen, suponiendo que nadie, solo ellos mismos, saben de ellas.
Me alegro mucho, que el Profesor te escribiera sobre este tema esta noche, porque es muy importante en nuestro plan de revelar las verdades de Dios y Sus atributos.
Te escribiré otro mensaje muy pronto, y uno que será muy importante para la humanidad. Trasmitirá también algo, que tú tienes que aprender.
Así, con todo mi amor y mis bendiciones, yo soy
Tu propio hermano y amigo,
Jesús
Yo estoy aquí, Lucas.
Quiero sumar mi testimonio al del Profesor Salyards sobre quién y qué es Dios. Por supuesto, como el Maestro ha substanciado, lo que el Profesor escribió, y lo ha ampliado, mi testimonio no es necesario. Sin embargo, quiero decir unas pocas palabras, que son la expresión de mi conocimiento surgido de mi propia experiencia.
Tengo un desarrollo del alma, que es mayor a este del Profesor, y una percepción que es más clara y más convincente que la suya. Y, sin embargo, lo que él ha dicho, es todo lo que yo puedo decir en cuanto a la verdad de la personalidad de Dios, excepto que es sin duda mucho más claro para mí, y lo conozco por más tiempo.
Yo sé que Dios es un Ser Quien tiene personalidad, aunque no una forma como el hombre; pero Él tiene todos los atributos, que han sido mencionados. Estos atributos no son Dios, sino sólo cualidades, que Él posee, y que, en su función en los corazones y almas de los hombres, emanan y fluyen de Él. Puedes comprenderlo mejor, si yo llamo tu atención al hecho, que tú puedes ver y sentir y oír y amar y tener aversión, sin embargo, estos atributos o cualidades no son tú, sino sólo aquellas cosas que forman tu personalidad. Se te puede despojar de algunas o todas de ellas, y, sin embargo, tú no cesarás de existir como una personalidad. Y así es con Dios. Estas cosas de amor y sabiduría y cariño y que escucha no constituyen a Dios, sin embargo, ellas son una parte de Él y Él las ejerce, igual como las cualidades, que mencioné que tú ejerces.
Yo sé que es difícil para la mente comprender esta gran verdad, que Dios tiene una personalidad. Sin embargo, es una verdad que es tan real a las percepciones del alma desarrollada, como es la existencia de la personalidad tuya o de algún otro hombre para la mente limitada.
Y aquí hay otro hecho en conexión con esta gran verdad: que sólo los espíritus, quienes han experimentado el Nuevo Nacimiento y se han llenado del Amor Divino del Padre, y como consecuencia son participantes de Su Divinidad, podrán percibir esta gran verdad de la personalidad de Dios. Ningún otro espíritu, que no tenga el Amor Divino, jamás logrará este desarrollo del alma, que se precisa absolutamente para percibir la gran verdad que estamos discutiendo.
Sin embargo, el hecho, que estos otros espíritus no comprenden o entienden esta verdad, no la hace menos una verdad; y todos los hombres y espíritus están sujetos a sus operaciones y tienen que llegar bajo los beneficios, que ellos pueden recibir a causa de la función de esta verdad en su vida y sus pensamientos.
Sólo porque los hombres no pueden ver a Dios, no resulta que Él no les ve a ellos, porque él sí les ve. Él se entera de cada pensamiento de ellos y lo registra. Y te puede parecer extraño, o yo tendría que decir más apropiadamente, sorprendente, que esta cuenta se lleva en las memorias y consciencias de los hombres mismos. Y cuando llegue tiempo para que ellos rindan cuenta de sus acciones y pensamientos, no se busca en otro lugar o receptáculo o se lo examina para encontrar esta cuenta, si no en las mismas memorias y consciencias. Y nada puede esconderse o perderse, hasta que haya sido cumplido el propósito de su existencia.
Los hombres pueden crear, pero no pueden destruir. Yo me refiero ahora a sus acciones y sus pensamientos. Ellos pueden olvidar, y aliviar sus consciencias, olvidando en la tierra, sin embargo, cuando llegan al mundo de los espíritus y se les llama a rendir cuentas, las leyes inexorables, que realmente son sus jueces y ejecutores les muestran, que no hay tal cosa como el olvido. Y como se ha dicho, ellos se olvidaron de olvidar.
Dios es Existencia, Siendo por Sí Mismo, inmutable, pero lleno de amor y misericordia. Y estos dones, Él no ofrece solo a pocos. Más bien, Él estableció por cierto, que Sus leyes de misericordia funcionarán así que todos los espíritus de los hombres, y los mortales también, puedan llegar en tal condición de alma, por sus propias acciones y deseos, que recibirán el beneficio de esta misericordia. Sí, desde el principio, Su misericordia está esperando a todos los hombres, para que la pidan y deseen, igual como lo hace Su Amor.
Podría escribir sobre este tema más tiempo, pero no debo escribir más esta noche, estás cansado, así cerraré.
Con todo mi amor y mis bendiciones, yo soy
Tu hermano en Cristo,
Lucas.
Yo estoy aquí, Esteban, el Discípulo.
Quiero decir sólo una palabra.
En el momento de mi martirio, yo vi los cielos abiertos y los espíritus de los justos hechos perfectos. Y ahora, por mis percepciones del alma, yo puedo ver a Dios como un Ser real, Personal, lleno de amor y misericordia.
No dejes que ningún hombre descanse en la promesa que Dios es sólo un espíritu sin forma, sin atributos de ver y oír y conocer, cuales son los pensamientos y hechos de los hombres y espíritus. Porque si él lo cree así, en el tiempo de rendir cuentas, él se sentirá decepcionado en su falsa seguridad. Estoy en una condición del desarrollo del alma para conocer la gran verdad, que Dios es un Dios de personalidad real. Y cuando digo eso, no quiero decir individualidad en el sentido como tú eres un individuo. Sino lo que quiero expresar por "personalidad" es, que todos estos atributos de amor y poder y conocimiento y misericordia no constituyen a Dios. Ellos sólo forman parte de Su Ser, y fluyen de Él en sus operaciones a los hombres, y en realidad, a todas las cosas del universo.
No abultaré en esta verdad, que ya ha sido explicada por aquellos, quienes me precedieron. Pero diré esto: porque un hombre con una mente limitada no puede comprender esta verdad, no resulta de ninguna manera, que no es una verdad, porque la es. Y en el gran futuro, cada hombre quien haya recibido el necesario desarrollo del alma aprenderá y conocerá esta verdad.
No escribiré más esta noche, pero te incitaré a seguir buscando este gran desarrollo de tu alma, y no serás desengañado en llegar a darte cuenta de que Dios es nuestro Padre del Maestro -- el Padre cercano, personal y cariñoso.
Con todo mi amor, te diré buenas noches.
Tu hermano en Cristo,
Esteban.
Yo estoy aquí, Juan.
Yo soy el apóstol, y no necesitas probarme, como tu amigo dijo, porque ningún espíritu puede hacerse pasar por mí cuando estoy presente. Así tienes que creerme y tratar de recibir lo que te escriba esta noche en fe, y sentirás que te beneficiarás.
Vine principalmente para decirte, que pasé escuchando la conversación entre ustedes dos, y la lectura del "Sermón de la Montaña", que el Maestro nos dio en los días de hace mucho tiempo, como dirían ustedes.
Cuando el sermón fue entregado, nosotros no estuvimos en una condición de gran desarrollo espiritual, y no comprendimos su significado interior. Y en cuanto a su significado literal, pensamos que no se refirió a asuntos prácticos de la vida. La gente, yo sé, piensa que nosotros estuvimos muy desarrollados espiritualmente en ese entonces, y que tuvimos una comprensión de las grandes verdades enseñadas por el Maestro, que era superior a aquella que los hombres tienen ahora. Pero te digo que esto, es una equivocación. Nosotros fuimos hombres comparativamente ignorantes, pescadores por oficio, y no tuvimos una educación superior a aquella del trabajador común de este tiempo. Y cuando Jesús nos llamó a convertirnos en sus apóstoles, estuvimos tan sorprendidos, y vacilamos tanto como tú hiciste, cuando la misión parecida te fue declarada.
Nuestro conocimiento vino con nuestra fe en las grandes verdades, que el Maestro enseñó, y de nuestra observación de los grandes poderes, que él expuso; y también de la influencia del Gran Amor, que él poseyó. Pero cuando la humanidad piensa, que nosotros comprendimos fácilmente las grandes verdades, que él enseñó, está equivocada. Sólo después del descenso del Espíritu Santo sobre nosotros en Pentecostés, llegamos totalmente en consonancia con el Padre, o apreciamos totalmente las grandes verdades, que el Maestro había enseñado.
Por supuesto, aprendimos mucho, que los hombres de ese tiempo no sabían, y nuestras almas se desarrollaron en un alto grado -- pero no lo suficiente para traernos un conocimiento del maravilloso significado de las verdades, que liberaron a los hombres y les llevaron al unísono con el Padre.
En su conversación esta noche, discutieron sobre el valor relativo de la oración y de las obras, y no estuvieron de acuerdo con el predicador, que las obras fuesen las grandes cosas para desarrollar a los hombres en el amor y realizar gran felicidad en el mundo, y que la oración no fuese de tanta importancia.
Ahora como un espíritu, y como un hombre quien trabajó y rezó en la tierra, déjame decirte con una autoridad que surge de la experiencia real, y de un conocimiento que viene de la observación, ¡que de todas las cosas importantes en la tierra para los hombres, quienes buscan la salvación y felicidad y el desarrollo del alma, la oración es la principal! Porque la oración no solo trae el Amor y bendiciones del Padre, sino también la condición de la mente y de la intención, que ocasionará que los hombres hagan grandes obras, que el predicador exhortó que los hombres hagan.
La oración es la causa del poder, que se les da a los hombres, lo que les capacitará para hacer todas las grandes obras, las que traerán la recompensa al hacedor, y la felicidad y el beneficio a quien las recibe.
Así ves, los resultados jamás pueden ser tan grandes como la causa. Porque la causa en esta instancia no solo le da al hombre esta capacidad de trabajar, sino también de amar y de desarrollar su alma, y de inspirarle con todos los pensamientos buenos y verdaderos. Las obras son deseables, y en algunos casos necesarias; pero la oración es absolutamente indispensable. Así que comprendan tú y tu amigo y jamás duden, que sin la oración, las obras de los hombres serían ineficaces para realizar el gran bien, que incluso ahora, el hombre hace a su hermano.
Reza, y seguirán las obras. Trabaja, y tú podrás hacer lo bueno, pero el alma no se beneficia. Porque Dios es un Dios que responde la oración por medio de Sus ángeles, y por la influencia de Su Espíritu Santo, que funciona en el interior o en la parte real del hombre.
Terminaré ahora. Con mi Amor para ambos de ustedes, yo soy,
Su hermano en Cristo,
Juan.
Yo estoy aquí, Juan, el apóstol de Jesús.
Dios responde a las oraciones por cosas materiales por el trabajo y la operación de Sus ángeles y espíritus; y en este trabajo, ellos están sujetos a las limitaciones de éxito, como mencioné antes. Dios no ejerce ningún poder arbitrario para responder esas oraciones. Pero cuando se le ofrece sinceramente a Él, Él trabaja respondiendo a través de Sus ángeles; y Él no lo hace por Su solo Fíat. Sus ángeles siempre están vigilando y trabajando; y cuando viene la oportunidad, usan sus influencias en la mejor manera posible para realizar el objetivo deseado.
Como sabes, el hombre tiene su libre albedrío, y este determina en gran parte la acción de los hombres. Y esas acciones jamás son controladas arbitrariamente por el poder Divino. Si las oraciones de los hombres por cosas materiales pueden ser respondidas por el trabajo de los ángeles y espíritus, sucederá así; pero si tal respuesta depende de la voluntad de los hombres, entonces las cosas materiales no son recibidas por los mortales, excepto cuando los espíritus pueden influir en esta voluntad y causar, que los hombres actúen de acuerdo con esta influencia, que siempre se usa para el propósito de llevar a cabo las respuestas a las oraciones que son apropiadas en su naturaleza y dignas de una respuesta.
(Padgett preguntó con respecto a los profetas del Antiguo Testamento.)
Bien, tengo mis dudas si alguna de aquellas peticiones fuese jamás respondida en la manera arbitraria, que se relata en el Antiguo Testamento. Dios jamás responde a la oración en tal manera. Y las peticiones de los antiguos profetas no tenían más influencia para realizar las respuestas a las mismas, en la manera indicada, que las oraciones de hombres sinceros y serios de estos días. Dios fue el Mismo entonces como Él lo es ahora, y trabajó por los espíritus entonces como lo hace ahora; excepto que Él ahora tiene ángeles con un desarrollo del alma en el Amor Divino, que Él no tenía entonces, y estos ángeles ahora cumplen sus ordenes, además a los espíritus. Pero Él no responde a las oraciones por cosas materiales, excepto en una manera en consonancia con las leyes controlando el libre albedrío y las acciones de los hombres, como el trabajo de los espíritus puede operar sobre e influir en el.
Algún día vendré y te escribiré un mensaje sobre este tema de la oración y la respuesta.
Pero esto quiero decir: que nosotros podemos comprender a veces, que ocurrirá en el próximo futuro; y teniendo ese conocimiento, nosotros podemos contar a los mortales, que se puede esperar, o más bien, que pasará, y esto lo hacemos a veces.
En el caso tuyo, todos nosotros, de las esferas superiores, así como muchos de las esferas espirituales, conocemos cuáles han sido tus peticiones en referencia a estos asuntos materiales, y hemos trabajado para lograr una realización de las mismas en tu favor -- no solo a causa de tus peticiones sino también porque estos asuntos materiales son tan necesarios para el desempeño y el cumplimiento de nuestro trabajo. Y nosotros hemos utilizado nuestra influencia hasta lo último para realizar este fin. Pero como digo, todos tenemos limitaciones, y no tenemos el poder de provocar que algo suceda solamente porque nosotros así lo deseamos, aun cuando nosotros estamos haciendo el trabajo del Padre.
Eso te puede sorprender o desengañar, pero es un hecho. Y es una gran verdad que Dios ayuda a aquellos quienes se ayudan a sí mismos.
Por supuesto, no debes perder de la vista el hecho de que, mientras los hombres mismos tienen que hacer aquellas cosas, que provocan sucesos o fenómenos o cambios en las cosas materiales, nosotros podemos influir en sus deseos e intenciones y su voluntad, que pone estas intenciones en operación o efecto, pero no absolutamente controlarlos.
No, en cuanto a sus manifestaciones inmediatas, estas cosas están sujetas a la voluntad de los hombres. Jamás por una mera acción del momento, o de un carácter físico, Dios pone riquezas o la prosperidad en manos de ningún hombre. Estas cosas tienen que ser forjadas y realizadas de inmediato por el hombre. Pero cuando lo hace, el hombre puede ser y realmente es influido maravillosamente por la actuación de los espíritus.
(Padgett preguntó a Juan acerca de Jesús, cuando alimentó a la multitud.)
Bien, esta es una pregunta que ha causado, que muchos hombres dudaran y la consideraran, y la explicaran de varias maneras, el llamado "milagro de los panes y los peces". Como yo fui un discípulo del Maestro en ese entonces, es natural que se espere, que yo declare si tal milagro ocurrió o no. Y por supuesto, puedo declarar, como el hecho realmente ocurrió. Y a pesar de que este supuesto milagro ha sido usado por predicadores y maestros por muchos siglos para demostrar el maravilloso poder, que Jesús poseía, y por eso lograron, que muchos creyeran en él y le aceptasen como Dios (o al menos, que tenía poderes como Dios), y ha sido usado para hacer mucho bien entre aquellos, quienes buscaban la verdadera religión, me veo obligado a decir, y perdóname que lo diga, que ese milagro no ocurrió jamás. Jesús tuvo maravillosos poderes, y comprendió el funcionamiento de las leyes espirituales mucho más que cualquier mortal, quien vivió jamás, sin embargo, él no tuvo el poder para multiplicar panes y peces, como se describe en el relato del milagro. Poder hacer eso, estaría contra las leyes de Dios, que rigen las cosas materiales de Su creación, y también más allá y fuera de los poderes conferidos a cualquier hombre o ángel por cualquiera de las leyes espirituales.
Existen ciertas leyes por las que nosotros (quienes estamos familiarizados con estas y las usamos) podemos causar una desmaterialización de substancias físicas, y también podemos causar una materialización de substancias espirituales en un grado limitado. Pero no estoy familiarizado con ninguna ley, que hubiese operado bajo el control de Jesús, para multiplicar los panes y peces al gran número mencionado en la historia, a la que nos referimos. De hecho, yo sé que este milagro nunca sucedió, y Jesús te dirá lo mismo.
Hay otros supuestos milagros en la Biblia, que jamás tuvieron alguna existencia como hechos.
Bien, te he escrito una carta larga esta noche, y tengo que terminar. Pero estoy contento que me preguntaste sobre la respuesta a las oraciones, y el milagro de los panes y peces; porque tus preguntas me dieron la oportunidad de explicar estos temas someramente. Pero en cuanto a la oración, tienes que esperar hasta que la trate más a fondo, o en detalle, antes de concluir que entiendes el tema totalmente.
Y te digo: reza no solo por cosas espirituales, que Dios te otorga por Su Espíritu Santo, sino también por cosas materiales, que Él otorga por Sus ángeles y espíritus. La oración apropiada será respondida tarde o temprano. Y tu oración, por la que he escrito, será respondida, aun cuando para ti la respuesta pueda parecer que llegue muy, muy tarde.
Con mi Amor y mis bendiciones, diré buenas noches.
Tu hermano en Cristo,
Juan