Revelaciones Angelicales – el Evangelio revelado nuevamente por Jesús



 
 

Capítulo 17
Verdades del mundo de los espíritus:
La progresión individual

 
 

La progresión del alma como la he experimentado (G___)

Un espíritu escribe de su experiencia en los infiernos: "es duro aprender algo de lo Divino en el infierno." (B____)

Lucas comenta respecto al mensaje del espíritu: "es duro aprender algo del cielo en el infierno."

Lafayette, el general de la guerra revolucionaria, relata cómo Washington le ayudó a un conocimiento del Amor del Padre.

El escritor escéptico de los días coloniales, Thomas Payne, llamado por contemporáneos un infiel, admite haberse equivocado en algunas de sus creencias.

La abuela del Sr. Padgett describe su experiencia en el progreso de la Tercera Esfera a los Cielos Celestiales.

Sócrates escribe acerca de sus experiencias en su progreso espiritual.

Platón, discípulo de Sócrates, ahora es un cristiano verdadero.
 
   



 
 

La progresión individual
 
 
 
 

La progresión del alma como la he experimentado

 

Yo estoy aquí, tu viejo amigo, G___

Deseo escribirte esta noche sobre un tema, que me parece interesante, pero como ya es tarde  vacilo hacerlo. Bien, como a ti te parece bien, lo haré. Deseo escribirte sobre la progresión del alma como la he experimentado.

Como sabes, cuando yo vine al mundo de los espíritus, no creí en todo eso acerca del alma, excepto que pensé que el alma, según mi opinión en ese tiempo, era el equivalente de esa parte del hombre que sobrevive la muerte, continuaría existiendo y progresando igual que la cualidad mental del hombre debería desarrollarse. Creí que la mente sería lo grande y lo único en la futura existencia, y que la condición del hombre en su progresión estaría determinada igual que la mente fue desarrollándose más y más en la tierra.

No tenía ningún concepto del alma como existencia distinta e independiente de la mente. Pensé que todas las cualidades y atributos de la mente pertenecían al alma, y que yo no tenía más que eso. Y por eso, digo, ingresé al mundo de los espíritus con esta creencia. Sin embargo, encontré que las facultades mentales y su desarrollo no me trajeron la satisfacción que había imaginado. También, me encontré con algunos de mis amigos de la tierra que me habían precedido por muchos años y que fueron hombres de grandes logros mentales, y encontré que sus condiciones no tenían una naturaleza tan satisfactoria como lo hubiera creído. Muchos de estos amigos estaban solamente en el nivel terrenal, y algunos estaban en la obscuridad, una situación completamente contraria a lo que debería ser, si mi teoría de la mente, que todo incluye, hubiese sido correcta. Todo esto me hizo pensar, y al pensar, comencé a darme cuenta de que pudo haber alguna equivocación en mi teoría, y que el alma podría ser una cosa distinta de la mente en su naturaleza y sus funciones.

No encontré que estos amigos míos intelectuales disfrutasen de una felicidad muy grande, ni estaban satisfechos con su condición. Pero, no podían salir de su condición de obscuridad por el ejercicio de ningún progreso mental. Por supuesto, se dedicaban a perseguir uno que otro estudio, y esos estudios les dieron considerable felicidad y satisfacción. A pesar de todo, había una fuerza que les frenaba subir a las esferas superiores a aquella en donde vivían.

Encontré que había esferas más altas donde la mente se desarrollaba en un grado mucho mayor, y donde muchos espíritus que creyeron en la supremacía de la mente vivieron y gozaron de la dedicación a sus estudios. Y ocasionalmente algunos de estos espíritus venían a nuestro plano y nos contaban del desarrollo y de la felicidad maravillosa en estas esferas superiores, y nos impulsaban hacer el esfuerzo para progresar y convertirnos en habitantes de ellas. Y puedes estar seguro que estábamos dispuestos e impacientes por hacer ese progreso. Intenté y mis amigos intentaron, pero los esfuerzos no produjeron ningún efecto visible, y continuamos en oscuridad. Teniendo una naturaleza inquisitiva, busqué la razón de nuestra incapacidad de salir de la oscuridad, y por fin encontré que la mente no era todo. Más bien, el desarrollo de las cualidades morales era necesario para permitirnos progresar como deseábamos; y que para desarrollar estas cualidades, algo más se precisaba que el solo ejercicio de las facultades mentales. La conciencia debe satisfacerse, y tiene que liberarse de nuestro recuerdo de hechos malvados en la tierra. Y nuestras cualidades del alma, que determinan nuestra posición y condición en el mundo de los espíritus, tienen que estar tan ajustadas a las demandas de las Leyes de Armonía, que podamos avanzar en nuestro progreso a ese lugar, que el ajuste nos permite ocupar.

Además, encontré que la obscuridad en que nosotros vivíamos, no fue creada por una condición mental defectuosa, porque muchos espíritus, cuya mente tenía un desarrollo alto y poseían un conocimiento extraordinario, se encontraban en exactamente la misma obscuridad que muchos espíritus de una mentalidad y desarrollo muy pobre.

Todo este conocimiento vino a mí y me llevó a buscar un camino para mejorar mi naturaleza moral, y conseguir la libertad de los recuerdos de eso, que corrompe y obscurece esa naturaleza. Y busqué muy diligentemente, pero fue un trabajo lento y los esfuerzos necesarios fueron grandes. Pero logré un cierto progreso. Y si hubiera continuado mucho tiempo, y hubiese utilizado mis poderes de voluntad para el impulso del cultivo de pensamientos buenos, afectos, y amor por la verdad, etc., indudablemente habría progresado de la obscuridad.

Esa había sido la experiencia de muchos espíritus que creyeron, como yo lo hice, que la mente era lo principal, dependiendo de la voluntad y los esfuerzos para lograr los resultados deseados. Pero mientras estaba en esta condición de lucha y progreso lento, me encontré de vez en cuando con los espíritus que parecían tener un orden superior y eran más hermosos que yo. Y naturalmente, yo me pregunté cuál sería la causa; aunque te parezca extraño, nunca pregunté hasta que, un día, me encontré con algunos amigos nuestros que tenían este aspecto hermoso y que parecían ser tan perfectamente felices.

Por supuesto, en nuestra conversación, le pregunté por la causa de su felicidad. Y cuando me dijeron, me quedé sorprendido y di muy poco crédito a lo que dijeron. Lo que me dijeron fue tan parecido a lo que escuché en la tierra en las iglesias ortodoxas, que supuse que estos amigos habían traído consigo sus viejas creencias ortodoxas y emociones, y que se engañaron a sí mismos en cuanto a la causa de su aspecto, y que la causa probable de su felicidad era que en la tierra fueron más morales que yo - y, por lo tanto, sus recuerdos de pecados terrenales fueron menores, sus conciencias no fueron tan severas con ellos, y, por lo tanto, habían salido de su obscuridad a la luz, con el aspecto resultante de la belleza y de la felicidad. Al principio, no acepté sus explicaciones de la causa de sus condiciones, y continué por algún tiempo más esforzándome por mejorar mi condición moral y por avanzar en mis logros mentales.

Pero noté otra cosa, y esa fue que, mientras estos amigos hermosos evidentemente no tenían  un desarrollo mental como algunos otros espíritus, que habían progresado de la obscuridad a las altas esfera de luz, a pesar de todo, la belleza y la obvia felicidad de estos amigos fueron mucho mayores y de una naturaleza diferente que la felicidad y el aspecto de esos espíritus de un desarrollo mental superior.

Y, otra vez, pensé y concluí que incluso el desarrollo moral y mental no podría explicar la causa de la diferencia entre los aspectos y la felicidad de estos amigos y de los espíritus más desarrollados mentalmente. Me decidí así otra vez a buscar la causa, y por consiguiente busqué a estos amigos, con la intención y el deseo de escuchar más seriamente lo que ellos podían decirme, y abrir mi mente al "secreto" - como me parecía a mí.

Bien, les escuché, y ellos me dijeron que su progreso y condición se originó por el desarrollo del alma, que recibieron buscando y obteniendo el Amor Divino del Padre; que el alma es lo más grande e importante de un ser espiritual; que la condición del desarrollo del alma determina la posición, el aspecto y la felicidad del espíritu; que el cuerpo y la mente del espíritu ambos están subordinados al alma; y que siempre cuando la mente se somete al control del alma (y la voluntad de la mente, como puedes decir, a la voluntad del alma), entonces el progreso a las esferas superiores comenzaría. Y el espíritu que está progresando así, muestra el estado de su avance a través del aspecto de su belleza y felicidad.

Además, me explicaron la naturaleza y el poder del Amor Divino, y su gran potencialidad de encaminar el desarrollo, y la necesidad absoluta de que entre en y llene el alma para que su progreso sea el mayor posible; de tal manera que este Amor Divino llegue a ser más y más parte de las posesiones del alma, el alma misma asume la Naturaleza Divina del Padre, y que todo aquello que se encuentra en el alma y tiende a obscurecerla y llevarla al pecado, desaparece. Y así como desaparece aquello, el alma asciende a esferas superiores y llega a ser más feliz y más hermosa, y el cuerpo espiritual manifiesta correspondientemente esta felicidad y belleza.

Estos amigos me dijeron todo esto y mucho más, y me impulsaron a buscar el Amor Divino del Padre, y ofrecieron ayudarme de cualquier manera. Al principio, no pude entender lo que significó "buscar" este Amor Divino. Pero se empeñaron mucho en instruirme, y me dijeron que solamente con la oración y la fe, vendría a mí; y que este Amor esperaba ansiosamente para llenar el alma de cada espíritu, sin embargo, solamente por la búsqueda seria, sincera ingresaría en el alma, y la llenaría de su Gran Esencia.

Por último, me persuadieron que rezara al Padre, y entonces ellos rezaron conmigo. Pero fue difícil tener fe en lo que mi mente no entendía y no podía captar. Pero dijeron que el alma tiene sus facultades, y no dependen de la mente para esta fe, y que de mi ejercicio de estas facultades de alma dependería la pregunta de mi recepción de este Amor y de la fe. Porque con la venida del Amor, también vendría la fe - no una creencia puramente mental, sino algo mayor y diferente.

Bien, continué rezando por este Amor, y después de poco tiempo sentí una sensación que nunca antes había sentido dentro de mi alma. Y como recé, esta sensación aumentó, y la fe vino a mí en pequeño grado. Me di cuenta de que hubo un Amor que me llenaba que nunca antes había estado conmigo. Así continué buscando y rezando hasta que, por último, este gran Amor vino a mí en gran magnitud, inundando, para decirlo así, mi alma entera. Una indecible felicidad vino a mí y, como estos amigos dijeron, también luz y belleza.

Bien, te puedes imaginar que mis ansias y deseos llegaron a ser insaciables. La obscuridad desapareció, mis recuerdos de los males de mi vida palidecieron siempre más, y de repente me encontré en la Tercera Esfera, que entonces me pareció como el mismo cielo de los cielos y la misma Fuente de Agua Viva de la belleza y de la felicidad.

Ahora, durante todo este tiempo - y no se lo logró en un día - no di ni un pensamiento al desarrollo de mi mente, o  la adquisición de conocimiento sobre lo material, como puedo decir, del mundo de los espíritus. Pero cuando estuve en la esfera hermosa que mencioné, me pareció que mis facultades mentales se habían ampliado más allá de todas las posibilidades de creencia, y me vino el conocimiento de cosas, que nunca antes había escuchado o imaginado, con una claridad maravillosa.

Así que, ¡el alma, y no la mente fue lo importante! Y Amor - este Amor Divino del Padre - me dio la felicidad, y todo lo que es hermoso y satisfactorio. Él que solamente busca el desarrollo de la mente, y deja su alma en un estado dormido, es pobre, de verdad. Pero él que busca el desarrollo del alma encuentra que, como su alma se despliega, también lo hace su mente, y es rico más allá de toda comparación.

Bien, continué en este desarrollo del alma, en la felicidad creciente y en la obtención de la luz, y más que nada, en la posesión de este Gran Amor, hasta que pasé a través de la Quinta Esfera - en donde todo fue aún más hermoso, y en donde había más abundancia del Amor que en la Tercera Esfera. Entonces entré en la Séptima Esfera, donde estoy ahora. No procuraré contarte de las glorias de esta esfera, porque tengo la impresión que las palabras son inadecuadas para hacerlo.

Entonces, de una manera débil, insatisfactoria, he procurado relatarte el desarrollo del alma, y que es lo todo-suficiente. Y mi consejo a todos los mortales, basado en mi propia experiencia personal, es buscar el desarrollo del alma con toda su fuerza y sus esfuerzos sinceros - el desarrollo de la mente seguirá. Y esto puede comenzar mientras estén en la tierra, y entonces las personas encontrarán, que el progreso será mucho más rápido, y más fácil, después de que hayan cruzado la frontera.

Bien, es tarde y he escrito mucho. Pero ansié escribirte esta noche sobre este tema del desarrollo del alma, porque creo en su importancia vital para la felicidad futura del hombre y su Inmortalidad.

Con todo mi amor y mis bendiciones, soy

Tu hermano en Cristo,

G_____




 

 

Un espíritu escribe de su experiencia en los infiernos: "Es duro aprender algo de lo Divino en el infierno." (B____)

 

Yo estoy aquí, B _____, y deseo decirte unas palabras

El indio intentó detenerme, pero tu esposa dijo, " déjale escribir", y eso estoy haciendo. Bien, todavía estoy en el infierno y el sufrimiento. Desearía volver a morir, pero no puedo, y tendré que aguantarlo. Incluso, no puedo hacer oídos sordos para escapar de algunos de mis tormentos, porque los seres más diabólicos que te puedes imaginar me rodean, y tengo que escucharles. Es inútil tratar de luchar, porque no puedo lastimar a nadie. Llegaron a ser aún más molestosos cuando intenté golpear uno de ellos.

Es terrible aquí. Lamento que no escuchara y no intentara entender lo que me dijo el doctor tan a menudo, cuando estuve en la tierra, pero es demasiado tarde ahora. Oigo a menudo lo que él ahora te dice en sus conversaciones, pero por alguna razón no puedo entenderles en absoluto; además, si lo hiciera, esos malditos espíritus feos sacarían a golpes toda la comprensión fuera de mí. Es duro aprender de lo que llamas lo Divino en el infierno, y soy tan infeliz y no veo ninguna manera como salvarme.

El Padre del doctor habló conmigo y me dijo algo como lo que me dijo el doctor. Me sentí mejor cuando él habló conmigo y una cierta esperanza vino a mí. Pero cuando regresé nuevamente a mi infierno y vi todos los horrores y los espíritus feos chillando, olvidé todo, y las sensaciones del infierno vinieron a mí otra vez, y sufrí. Oh, ¡si pudiese encontrar solamente un cierto alivio de estos tormentos!

De acuerdo, lo intentaré otra vez, porque sé que el Sr. Stone es bueno y desea ayudarme. Pero mi apuro es que dudo que él lo pueda. Pero iré, como me aconsejas, e intento creer que él lo puede. Les agradezco mucho a ti y al doctor, y trataré de tener esperanza. ¡Todo lo que sea necesario para salir de este lugar y lejos de los diablos!

Tu esposa dice que debo terminar. Así, buenas noches.

B______

 

(Yo, L.R. Stone, estuve presente cuando el espíritu arriba mencionado, B__, escribió. Le conocí bien varios años antes de que muriera, y hablé a menudo con él sobre la importancia de recibir el Amor Divino en su alma. Él se hizo el sordo antes de entrar en el mundo de los espíritus. Después de que él escribió a través de Sr. Padgett, le dije buscar alrededor por mi Padre que es un espíritu brillante de los Cielos Celestiales. El espíritu fue con mi Padre para recibir ayuda e instrucción, y él ahora ha hecho su progreso a los Cielos Celestiales.)


 


 

 

Lucas comenta respecto al mensaje del espíritu: "es duro aprender algo del cielo en el infierno"

 

Yo estoy aquí, Lucas

Deseo escribir algunas líneas sobre un tema que posiblemente les interesa a ambos. Comentaste sobre la expresión obtenida en la carta, que acabas de recibir, que es duro aprender de lo Divino en el infierno. De una manera sucinta, es la declaración de una gran verdad. Si los mortales la conocieran y apreciaran completamente, les llevaría a darse cuenta de la necesidad de pensar y aprender de lo Divino mientras estén en la tierra.

Sé que muchos dicen que no creen en el infierno ortodoxo, o en la necesidad de preocuparse  de su futuro, y que aprovecharían la ocasión en el después, si es que hay uno. Si estas personas pudiesen darse cuenta del significado de ese curso de vida, no dejarían su futuro a la suerte. En su lugar, buscarían lo Divino mientras estén en la tierra, comenzarían con su realización ahora, y no esperarían hasta haber abandonado la forma carnal.

Dicen que un Dios justo no los castigaría condenándoles al tormento eterno, y tienen razón en ello. Este Dios es justo no les condena en absoluto, sin embargo, ellos se condenan por una ley que es tan invariable como el Amor de este Dios. Y la ley conlleva un cierto castigo, aunque no sea eterno. Sin embargo, su duración depende en gran parte del espíritu. Si el espíritu se encuentra en esa condición, donde no puede comenzar encaminándose hacia su salvación por mucho tiempo, después de venir al mundo de los espíritus, entonces ese castigo continuará más tiempo. Y si el comienzo depende de la preparación y de la capacidad del espíritu para recibir y entender eso, lo que le encamina hacia su progreso, como muy a menudo sucede, entonces muchos espíritus seguirán por años y años en la misma condición en la que se encuentran, cuando recién llegan a sus hogares en los infiernos.

No hay nada en estos lugares para inducir o ayudar a la comprensión de lo Divino. Al contrario, hay todo para prevenir y para obstruir esa comprensión. Hay sensaciones uniformes de la desesperación, y creencia en una eternidad de castigo. Y con frecuencia existe una falta total del conocimiento, que hay otros o mejores lugares que aquel en donde se encuentran.

Y deseo decir aquí que, dentro del espíritu, no hay nada que tiene las cualidades o los poderes para encaminarlo a una progresión. En este sentido, la antigua expresión de la Biblia, "como el árbol cae, así tiene que yacer", es verdad. Incluso en cuanto al amor natural, estos espíritus en los infiernos no pueden iniciar un comienzo hacia pensamientos y una creencia superiores; solamente cuando una cierta influencia viene a ellos desde afuera, pueden ellos experimentar un despertar de su naturaleza latente, mejor y verdadera, de modo que su progreso pueda comenzar. No quiero decir con esto, que es necesario que algún ayudante espiritual alto venga a ellos, sino solamente que una cierta influencia exterior, no de ellos mismos, tiene que venir para que experimenten un despertar. Esta influencia puede ser un espíritu (y cuando yo utilizo el término "espíritu", me refiero a un alma envestida en un cuerpo espiritual) en una condición aparentemente similar a la suya propia, pero uno que recibió una ojeada de una verdad superior, que puede ser transmitida a su obscuro espíritu hermano.

Todos los espíritus pueden ayudar a otros que estén en una condición inferior o más estancada que ellos mismos, y a veces lo hacen. Pero el gran problema aquí es que, a menos que los espíritus, que posiblemente pueden ayudar, tengan cierto deseo de beneficiar a sus espíritus compañeros de la obscuridad, no tratan de ayudar. Y por eso, como tu amigo dice, "es duro aprender del cielo en el infierno". Él se da cuenta de ese hecho completamente. E incluso con la ayuda, que se le ofreció y le será dada, él lo encontrará difícil hacer un comienzo.

La vida mortal no es el único lugar de la prueba, sino que es el lugar más importante. Es también el lugar más fácil para que el hombre haga su comienzo, y entienda el principio de lo Divino.

No escribiré más ahora, sino volveré pronto y escribiré un mensaje formal.

Así, con mi amor a ti y a tu amigo, diré a los dos: Tengan fe, y no permitan que la duda venga a ustedes en cuanto a lo Divino sobre lo que les escribimos.

Buenas noches.

Tu hermano en Cristo,

Lucas




 


Lafayette, el general de la guerra revolucionaria, relata cómo Washington le ayudó a un conocimiento del Amor del Padre

 

Yo estoy aquí, Lafayette

Estuve ansioso tanto tiempo por escribirte otra vez y comunicarte los resultados de tu consejo para mí, cuando te escribí la última vez. Después de nuestra última comunicación, busqué a general Washington y le conté de nuestra conversación, y le pedí que me explicase lo que significa el Amor Divino y cómo puede obtenerse.

Él se alegró tanto por mi pregunta que realmente me abrazó y me llamó su "muchacho", como lo hacía en la tierra. Y con su cara que irradiaba de amor y felicidad, él me dijo lo que este Amor significa, lo que había hecho por él, y cómo él ahora estaba progresando hacia los Cielos Celestiales de la Luz y de la Verdad.

Bien, comencé a considerar lo que él me había dicho, y comencé a tener el ansia en mi alma por ese Amor y la felicidad, la que dijo me traería. Y comencé rezar por el Amor e intenté tener fe. Bien, sin quitarte el tiempo informándote todos los pasos de progresión en mi avance, estoy alegre por poder decirte que tengo este Amor en un cierto grado, y que ahora soy un habitante de la Tercera Esfera, gozando de las asociaciones de los espíritus que también tienen este Amor y se esfuerzan por progresar.

Mi felicidad es muy diferente de lo que  fue antes de que este Amor viniera a mí. Ahora me doy cuenta que el alma, no la mente, es el hombre - especialmente de los hijos redimidos de Dios. Nunca pensé que el alma fuese capaz de tanto Amor y felicidad, y lo absolutamente necesario el conocimiento de que el Amor Divino es para llevar a los espíritus al unísono con el Padre.
Deseo expresarte mi gratitud, y decir que nunca me olvidaré de tu amabilidad y amor, dirigiendo mis pensamientos a esta gran Verdad.

Sí, todavía estoy interesado en la guerra, pero ahora no tengo ningún odio a los Alemanes, como lo tenía antes. Veo que son todos hermanos, e hijos del Padre, y que solamente las ambiciones de algunos y las pasiones y el odio de otros están prolongando la guerra. Pero pronto se acabará, porque veo ante mí el derrumbamiento de la campaña Alemana contra Verdun, y entonces el fin llegará pronto.

Ojalá ya fuese mañana, porque entonces cesarían esta matanza, la muerte y la miseria adicional. Hay tantos espíritus que vienen de estos campos de batalla, y ninguno está preparado para la vida espiritual, y todos parecen altamente confundidos; y cuando se dan cuenta que ya no son mortales, llegan a estar desconcertados y perdidos. Pero intentamos ayudarles. No conocemos enemigos y ayudamos a todos de la misma manera.

No escribiré más esta noche. Al terminar, te doy mi amor y me subscribo con un nuevo nombre, que es:

Tu hermano en Cristo,

Lafayette






El  escritor escéptico de los días coloniales, Thomas Payne, llamado por contemporáneos un infiel, admite haberse equivocado en algunas de sus creencias

 

Yo estoy aquí, Thomas Payne

Cuando fallecí, no creía en Jesús como el hijo de Dios o como su mensajero enviado para anunciar al mundo, que el Padre le había concedido Su Amor Divino e la Inmortalidad, y el Camino para obtenerla. Pero ahora creo en estas verdades plenamente, y soy un seguidor de Jesús y un dueño del Amor Divino.

¡Cuán diferente sería ahora mi condición, si esa doctrina errónea y condenable, enseñada por las iglesias, fuese la verdad, que no hay salvación más allá del sepulcro! Nunca pensé que había la  necesidad de salvación, no en la tierra o después de convertirse en un espíritu, sino pensé que, si hubiese un Dios, Él me trataría justamente y me concedería la felicidad y el disfrute de la vida futura, según mi idea de Su Amor y Misericordia.

Pero tengo que decirte, que me equivoqué en algunos detalles. Dios es Amor y es Misericordioso, pero Su Amor y Misericordia se ejercen solamente de acuerdo con Sus leyes fijas e inmutables - las leyes que se aplican imparcialmente a todos los hombres, y que no conocen excepción en su operación. "Lo que el hombre siembra, eso cosechará" es tan cierto como que el sol brilla para ustedes en la tierra.

Encontré la verdad de esta gran ley en mi propia experiencia, y pagué las penas de mis pecados. Jesús no pudo hacer esto para mí, y él nunca pretendió poderlo. Pero él pudo enseñar y realmente enseña el Camino, como las operaciones de las leyes, que producen estas penas, se pueden reemplazar por la operación de otras leyes que, para expresarlo así, quitan los castigos. Y si los hombres solamente aprendieran este Camino, no permanecerían en la obscuridad y en el pecado (porque creen y afirman que, las leyes de Dios nunca cambian). Si solamente entendieran, que las leyes no cambian, sin embargo, la condición del espíritu, que llama estas leyes en la operación, sí cambia, y las nuevas leyes comienzan a operar.

No tengo el tiempo para explicarte esta noche estos principios más a fondo. Pero si tengo la oportunidad en el futuro, lo haré con mucho gusto. Cristo fue, y es, el Camino, la Verdad y la Vida.

Estoy en la Primera Esfera Celestial, y mi nombre fue Thomas Payne, el llamado "infiel". Creí en Dios, pero solamente un solo Dios. Jesús nunca fue Dios para mí, y no lo es ahora. Y él ahora no asevera ser Dios.

Así ves, incluso el llamado "infiel" puede llegar a la verdad y al Amor del Padre, incluso después de abandonar el plano material y llegar a ser un habitante del mundo de los espíritus.

Así, mi querido hermano, te diré buenas noches, y que Dios esté contigo.

Thomas Payne




 

 

La abuela del Sr. Padgett describe su experiencia en el progreso de la Tercera Esfera a los Cielos Celestiales

 

Yo estoy aquí, tu abuela

Sí, soy yo. Deseo contarte sobre mi experiencia durante el progreso en la vida espiritual.
Bien, cuando pasé al más allá, tu abuelo y mi propia madre querida, que habían estado allí por tantos años, me recibieron en el mundo de los espíritus. Ella entonces vivía en la Séptima Esfera, y era un espíritu muy hermoso y muy feliz. Ahora, ella está muy arriba en las Esferas Celestiales, y viene de vez en cuando para verme, y me cuenta de la gran belleza de su hogar y de los espíritus maravillosos, que habitan las esferas donde vive.

Ella vive en una esfera alta de los Cielos Celestiales, y está con muchos de los espíritus redimidos que vivieron en la tierra hace muchos siglos. Ella mencionó a algunos de ellos, que fueron famosos en la tierra, como John Wesley y su hermano, Charles, y Lutero y a algunos de sus contemporáneos, que se dedicaron a las grandes reformas de esos días. Whitefield es uno a quien nombró, y Bunyan también. Parecen haber alcanzado esta esfera obteniendo el Amor del que te hemos escrito. Así, cuando pienso que a través del desarrollo gradual y la progresión de su ser espiritual, existen estas altas esferas que también puedo alcanzarlas, siento que mi fe y búsqueda por el Amor Divino todavía tiene que lograr mucho, en cuanto al desarrollo del alma.

Bien, al poco tiempo después de haber pasado al más allá, progresé a la Tercera Esfera, y pensé que la sede misma del cielo debía estar allí, porque mi felicidad era mucho mayor de lo que había anticipado.

Cuando entré en el mundo de los espíritus, confieso que estuve decepcionada, porque no vi al Padre en su trono y Jesús sentado a su derecha, como me habían enseñado. Pero muy pronto me di cuenta de que esa creencia no tenía ninguna base en la verdad, y que Dios no tiene ningún trono, como los escritores de la Biblia aseveraron, sino que Su Espíritu se manifiesta por todas partes y en todos los lugares, y que es un Espíritu que no tiene forma en el sentido como me lo habían enseñado.

Después de vivir en la Tercera Esfera por poco tiempo, y de haber recibido mucha información por parte de espíritus, que vivían en esferas superiores, y que habían obtenido una gran magnitud del Amor de Dios, progresé a la Quinta Esfera, y encontré un hogar maravilloso de belleza y armonía entre los espíritus, que tenían experiencias similares a la mía, y que habían recibido el amor divino en un grado, que nos dio toda esta gran felicidad, de la que te hablo.

En algunos de los planos de esta esfera, viven muchos espíritus que no han recibido este Amor Divino, pero que han logrado maravillosos avances morales e intelectuales. Pero no son tan felices como los que han recibido el Gran Amor del Padre, porque ellos dedicaron sus pensamientos y trabajos más al progreso moral e intelectual que al desarrollo del alma en el Amor Divino.

Puede parecerte raro que estos espíritus pueden vivir en una atmósfera, donde se manifiesta tanto del Amor de Dios por los numerosos espíritus, que han recibido este Amor, y a pesar de todo no darse cuenta de que este Amor Divino es lo absolutamente necesario para su progreso posterior y mayor felicidad. Pero así es el hecho. Y muchos de estos espíritus de gran desarrollo intelectual siguen allí, persiguiendo sus estudios de las leyes, que tratan solamente con las operaciones de leyes espirituales, y de las causas de los fenómenos que asombran a mortales y a espíritus.

Me admiré muchas veces que no hayan experimentado un despertar a las verdades auténticas y magníficas de la vida espiritual, y a las causas del desarrollo de las almas de ésos, con quienes vienen en contacto y quienes son mucho más hermosos y felices que estos estudiantes de las leyes simplemente espirituales y de las causas, que producen solamente fenómenos asombrosos.

Puede parecer extraño a algunos, pero la progresión intelectual no es necesaria para la progresión del alma. Pero con la progresión del alma, con la obtención del Amor Divino, viene un conocimiento maravilloso de estas otras materias, de las que hablo. Yo, como sabes, fui solamente una persona de adquisiciones mentales ordinarias; sin embargo, en este mundo de los espíritus, he dejado atrás a muchas mentes grandes poseídas de información intelectual maravillosa. Quiero decir, no solamente en lo que concierne al progreso de mi alma, sino también en lo que concierne al logro de conocimiento, al que estos hombres están dedicando su tiempo y trabajo.

También te puede parecer raro, que con el desarrollo del alma en el Amor Divino, viene un desarrollo intelectual. Pero a nosotros que hemos experimentado este hecho, no es extraño, porque la mente es solamente un atributo, o como puedo decir, una cualidad del alma que, como el alma se convierte en el Amor Divino, la mente necesariamente se desarrolla también.

La filosofía consiste simplemente de las conclusiones de las mentes que pensaron e  investigaron el tema de esa filosofía. Y cuando la filosofía se determina solo por la mente, sigue siendo incierta, y sujeta a la revisión y al cambio así como la mente puede cambiar. La mente, en su desarrollo, no aprende necesariamente las verdades completas y verdaderas; y en esta vida espiritual, entre estos hombres sólo de mentes grandes, que no poseen el Amor Divino, hay tanta variedad de opinión, y tantos conflictos en cuanto a la naturaleza de la verdad, como en la tierra. La mente, por sí misma, no puede discernir siempre la verdad, porque no es infalible - aún cuando sea la mente de un espíritu, y ese espíritu esté altamente desarrollado.

Pero cuando el alma se desarrolla en el Amor Divino, este desarrollo significa que lo que viene a ella como un hecho, es una verdad - la verdad eterna. El alma no aprende todas las verdades inmediatamente, pero la verdad que aprende, es una que nunca cambia, y no deja ninguna revisión alterarla o poner al lado. No, la verdad del discernimiento del alma nunca resulta como un error, y ningún error se convierte nunca en una parte del discernimiento de la verdad por el alma.

Así ves, el gran camino a la averiguación de las realidades de Dios conduce a través, y solamente a través del desarrollo del alma por el influjo del Amor Divino. El ojo del alma es esa percepción interior, que no necesita razonar por la causa y el efecto para discernir y  establecer por siempre las verdades de Dios. Así es imprescindible que los hombres y los espíritus conozcan el gran hecho que, si quieren aprender la verdad sobre la vida espiritual, tienen que esforzarse por desarrollar los poderes de la percepción del alma buscando el influjo del Amor Divino en sus almas.

Podría decirte muchas maravillas para ilustrar eso, si tuviera tiempo para hacerlo, pero ahora no lo tengo. Pero alguna vez, trataré este tema más a fondo, y entonces entenderás mejor lo que quiero decir.

Bien, después de vivir en esta Quinta Esfera y aprender las grandes y maravillosas Verdades, que allí se enseñan, progresé a la Séptima, y aprendí allí, qué significa la "auténtica" felicidad - como pensé. Ningún espíritu, que no ha recibido este Gran Amor del Padre vive en esta esfera, porque la mente, para decirlo así, es absorbida por el alma en un alto grado que, sin el desarrollo del alma, la mente no tendría lugar para existir. Quiero decir que la mente, como tal, llega a estar tan subordinada a los poderes y a las operaciones de las percepciones del alma, que no puede existir como mente, independientemente del desarrollo del alma.

En esta esfera, todo es magnífico y hermoso en un grado que no puedo describir, porque ustedes no tienen ninguna idea en absoluto con lo que se podría comparar esa belleza y grandeza.

Nuestros hogares son muy armoniosos y sin la mancha o nada que emana de cosas con excepción de la esencia y de la potencia del alma. Ninguna felicidad netamente intelectual existe, y ningún espíritu que no tiene este Gran Amor podría posiblemente ser feliz allí. Pero todavía, a pesar de existir toda esta felicidad, me dijeron que la felicidad es mucho mayor en las Esferas Celestiales; por lo tanto, no estaba satisfecha con permanecer en la Séptima Esfera, aunque no podría comprender cómo mi felicidad podría ser mayor de lo que anteriormente fue. Con todo, como digo, no estuve contenta con permanecer en esa esfera. Y, sin embargo, me dijeron, que había un Camino como llegar a esta Esfera Celestial, y un Camino tan fácil, que solo su explicación me causó duda. Pero recé por la fe y el Amor Divino, y en una ocasión mi fe trajo el Amor Divino en mi alma en tal abundancia que progresé a la Primera Esfera Celestial, donde ahora estoy.

El libro de Revelaciones en la Biblia, con su descripción más extravagante de la Nueva Jerusalén, no da ningún concepto verdadero de lo que son las bellezas y la magnificencia de esta esfera; y no procuraré describirlo, porque no puedo. Pero un hombre, o un espíritu, que nunca ha visto la belleza maravillosa de esta esfera, no puede imaginarse como es su magnificencia.

Soy tan feliz que me parece que no puede existir mayor felicidad. Sin embargo, mi madre me dice que sí, y que el Amor Divino de las esferas superiores es mucho más intenso y lleno de mucho más de la Divinidad de Dios, que no puedo tener la más leve idea de lo que realmente es.

Ahora trato de alcanzar estas esferas superiores, y me dicen que la fe y la oración por el influjo del Amor Divino en mi alma son los únicos medios, que me permitirán lograrlo. Mis oraciones son constantes y mi fe está creciendo, y me doy cuenta de que cuando el Espíritu Santo me llene de este Amor Divino, como espero que haga, progresaré.

Así ves, un gran elemento del método de Dios para brindar felicidad a Sus hijos redimidos, es poner ante ellos una marca superior, la que pueden buscar, con la certeza de poder lograr el éxito.

Bien, te he escrito una carta bastante larga y siento que debo terminar ahora, pues necesito abandonar la atmósfera de la tierra por un momento. Así, con todo mi amor y mis bendiciones, soy

Tu abuela,

Ana Rollins

 



 

 

Sócrates escribe acerca de sus experiencias en su progreso espiritual

 

Yo estoy aquí, Sócrates, el Griego

Me di cuenta de que pensaste en mí, y eso me atrajo.

Esta atracción sucede, cuando un espíritu está en conexión contigo o tiene una cualidad similar del alma. La condición del alma es el gran medio de la atracción. Estuve contigo antes, y hay una conexión que crece de sus cualidades de alma. Ahora soy un creyente en la doctrina cristiana de la Inmortalidad del alma, y en las enseñanzas de Jesús en cuanto al Camino para obtener el Amor Divino del Padre, igual que tú; por lo tanto, nuestras cualidades del alma son similares.

Ahora soy un seguidor del Maestro, y creo en su misión Divina en la tierra, aunque no vino a la tierra cuando yo viví. Después de convertirme en un espíritu, aprendí la verdad de mi creencia en la continuidad de la vida después de la muerte, y viví en el mundo de los espíritus muchos años después de la venida de Jesús, antes de aprender y creer su mayor Verdad de la Inmortalidad.

Por supuesto, cuando enseñé tenía solamente una esperanza, que casi era una certeza, que continuaría viviendo en toda la eternidad. Pero no tenía ningún otro fundamento para esa creencia que las deducciones de mis poderes de razonamiento y de las observaciones del funcionamiento de la naturaleza. Había oído hablar de visitas de espíritus de difuntos, pero nunca había tenido ninguna experiencia personal en esa dirección. No obstante, creí fácilmente que era verdad.

Mi convicción de la verdad de una continuación futura fue tan fuerte, que llegó a ser una certeza. Y por lo tanto, cuando morí, conforté a Platón y a mis otros amigos y discípulos diciéndoles que ellos no deban decir que Sócrates moriría, sino más bien que su cuerpo moriría y que su alma viviría por siempre en los Campos Elíseos. Me creyeron, y Platón más tarde profundizó mis creencias.

¡Y Sócrates no murió! Tan pronto como su respiración abandonara el cuerpo (que no fue muy doloroso, aunque la cicuta fatal cumplió su trabajo segura y rápidamente) él entró en el mundo de los espíritus como una entidad viva, y llena de la felicidad que la realización de su creencia le brindó.
Mi entrada en el mundo de los espíritus no fue obscura, sino llena de luz y de felicidad, porque me esperaron algunos de mis discípulos, que habían muerto antes que yo, y que habían progresado mucho en el desarrollo intelectual. Pensé entonces que mi lugar de recepción fue el cielo de los espíritus buenos, porque había buenos espíritus que me recibieron y me llevaron a mi hogar.
Entonces pensé que estaba en el hogar de los benditos. Y continué allí por muchos años, y gocé del intercambio de mentes y de los banquetes de la razón.

Y a medida que continué viviendo, progresé, hasta que por último entré en la esfera intelectual suprema, y llegué a ser un espíritu hermoso y brillante (así que me dijeron) y enseñé las materias de una mente desarrollada.

Me encontré con muchas mentes de gran poder de pensamiento y de belleza, y mi felicidad estuvo más allá de mi concepto cuando estaba todavía en la tierra. Muchos de mis viejos amigos y discípulos pasaron, y nuestras reuniones fueron siempre felices. Platón vino, y Cato, y otros.

Y el tiempo pasó, y continué con mi vida del disfrute intelectual y del beneficio con muchos espíritus desarrollados en sus mentes y poderes de pensamiento, hasta que nuestra existencia fue un banquete continuo intercambiando brillantes y trascendentales pensamientos. Atravesé las esferas en la búsqueda de conocimiento y de información sin límite, y encontré los principios de muchas leyes del mundo de los espíritus.

Encontré espíritus en muchas esferas, que dijeron ser los viejos profetas y profesores hebreos. Y seguían enseñando acerca de su Dios hebreo que, como afirmaron, era el único Dios del universo, y que había escogido a su nación como su pueblo preferido. Pero no encontré que fuesen muy diferentes del resto de nosotros - quiero decir lo que llamaron los espíritus de las naciones paganas. No eran superiores a nosotros en el intelecto, y no vivían en esferas superiores que nosotros. Y no podía darme cuenta de que su moralidad fuese superior a la nuestra.

Nadie a quien podía encontrar, había visto a un Dios, y tampoco yo. Así, lo que era Dios, se convirtió simplemente en una pregunta de especulación, y yo preferí tener el Dios de mi propio concepto, a aquel que ellos afirmaron tener.

Mi vida siguió de esta manera por muchos años hasta que, en mis viajes, encontré que había una esfera en donde no pude entrar (las Esferas Celestiales). Comencé a hacer preguntas, y me dijeron que era una de las "Esferas del Alma", donde el gran gobernador o Maestro fue un espíritu llamado Jesús; quién, desde mi venida al mundo de los espíritus, había establecido un Nuevo Reino, y que fue el hijo elegido de Dios, en Quien él vivió y tenía su existencia. Además, que solamente los que habían recibido el Amor Divino de este Dios podían entrar en esta esfera o llegar a ser habitantes en ella. Entonces busqué más información, y continuando mi búsqueda, aprendí que este Amor se les dio a los hombres y espíritus, en el tiempo del nacimiento de Jesús en la tierra, que fue gratuito para todos que le buscasen por el Camino enseñado por Jesús, y que él fue el supremo hijo verdadero de este Dios, y que por ningún otro Camino que aquel enseñado por este hijo, se podía obtener este Amor, o ingresar en las Esferas del alma.

Pensé sobre esta nueva revelación y luego dejé pasar muchos años, antes de convencerme de que podía aprender algo y beneficiarme buscando este Camino y este Amor. Y después de un cierto tiempo, comencé a buscar.

Pero debes saber que nosotros, que vivimos en las esferas donde la mente ejerce nuestras búsquedas y provee la felicidad, no pudimos entrar en lo que se llama las Esferas del Alma. Sin embargo, los habitantes de esas Esferas del Alma podían venir en nuestra esfera sin problema u obstáculo, y encontrarse y conversar a veces con algunos de estos habitantes. Y en una ocasión, me encontré con alguien llamado Juan, quien fue un espíritu hermosísimo y más luminoso. En nuestra conversación él me contó de este Amor Divino de su Dios, y del gran amor y de la misión de Jesús; y él me presentó algunas de las verdades enseñadas por Jesús, y el Camino para obtener este Amor Divino. También, me impulsó buscar el mismo.

Me pareció raro, pero no hubo la necesidad de ejercer las cualidades intelectuales para buscar este Amor - solamente las ansias y las aspiraciones de mi alma, y el ejercicio de mi voluntad. Pareció tan simple - tan fácil que comencé a dudar si realmente era así lo que me dijeron, y  vacilé seguir el consejo de este espíritu, Juan. Pero él fue tan amoroso, y sus facciones fueron tan maravillosas que me decidí hacer el intento y comencé rezar a este Dios, e intenté ejercer la fe, como me lo dijeron. Después de un cierto tiempo, lo que me sorprendió más que nada, comencé a tener nuevas e indecibles sensaciones, y con ellas, una sensación de la felicidad que nunca antes había experimentado. Esto me llevó a pensar que debía haber una cierta verdad en lo que me dijeron, y continué rezando más duro y creyendo con más seguridad. Continué haciendo estos esfuerzos hasta, por último, me vino el gran despertar de que tenía un Amor en mí, que nunca antes estaba en mi alma, y una felicidad que todas mis búsquedas intelectuales nunca habían podido producir.

Bien, no es necesario decirte con más detalle mi experiencia en conseguir y desarrollar este Amor. Pero me llené de el, y en por último, entré en la Gran Esfera del Alma - y lo que vi fue más allá de cualquier descripción. Me encontré con Jesús, y yo no tenía ningún concepto que podría haber un espíritu tan glorioso, magnífico y cariñoso. Él fue tan gracioso, y pareció tener tanto interés en mi bienestar y mi progreso en las verdades que él enseñó. ¿Puedes entonces admirarte que soy un Cristiano y su seguidor?

Después de eso, aprendí cuál es la Inmortalidad verdadera, y que formo parte de esa Inmortalidad. Veo cuán lejos de la verdad estuvo mi concepto y mi enseñanza de la Inmortalidad. Solamente este Amor Divino puede dar la Inmortalidad a los espíritus, y todo lo demás es solo una sombra de la esperanza, así como yo la tenía.

Ahora estoy en una esfera que no tiene número, pero que está muy arriba en los Cielos Celestiales, y no lejos de las esferas donde viven los discípulos del Maestro. Todavía estoy progresando; y esa es la belleza y la gloria del desarrollo del alma - no hay límite para el desarrollo del alma, mientras que mi desarrollo intelectual estaba limitado.

Debo terminar ahora, pues he escrito más de lo que debería haber hecho. Pero volveré algún día en el futuro cercano y te diré algunas de las verdades, que yo aprendí.

Tu amigo y hermano,

Sócrates,

El filósofo griego de entonces, pero ahora un Cristiano




 

 

Platón, discípulo de Sócrates, ahora es un Cristiano verdadero

 

Déjame ser uno entre aquellos, que te enseñan la verdad de lo que deseas conocer.

Soy uno de los primeros grandes filósofos de la Grecia antigua, y me conocen como Platón. Fui un discípulo de Sócrates, y profesor de su filosofía, con ciertas adiciones.

Él no solamente fue un gran filósofo, sino también el hombre más amable y mejor de su tiempo. Sus enseñanzas de la Inmortalidad fueron mucho más avanzadas que las de cualquier otro profesor. Y ningún hombre desde entonces, le sobrepasó en su concepto del destino del alma o de sus cualidades, excepto el gran Maestro, quien conocía y trajo a la luz la gran Verdad de la Inmortalidad.

Sócrates y yo, somos ambos seguidores del Maestro y habitantes de sus Esferas Divinas, donde solamente los que han recibido el Amor Divino del Padre pueden vivir. Así como seguí a Sócrates en la tierra, así le seguí en el conocimiento del Nuevo Nacimiento, y en la posesión del Gran Amor que nos trajo la Inmortalidad.

No puedo decir mucho más esta noche, pues estás demasiado cansado recibir mis pensamientos. Pero volveré y escribiré algún día sobre esta gran verdad, y cuán lejos estaba mi filosofía en sus tentativas de enseñar la Inmortalidad.

Veo que recibiste muchos mensajes de los espíritus superiores a mí, y que conocen más sobre estas Verdades Divinas, sin embargo, pienso que mis experiencias con referencia a la enseñanza de este tema, pueden contribuir algo beneficioso.

No escribiré más, buenas noches.

Tu hermano en Cristo,

Platón

 

 


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