Revelaciones Angelicales - el Evangelio revelado nuevamente por Jesús



 
 
Revelaciones Del Nuevo Testamento


Revelaciones—cuarta parte

 

Revelación 33: La estrella de Belén y los tres Sabios

Revelación 34: Dios escucha a todos los que le busquen con oraciones serias

Los principados del aire

Jesús confirma lo escrito por Santiago

Revelación 35: El nacimiento por una virgen; el ayuno; la tentación por el diablo; el lavado por el Amor Divino

Revelación 36: José y María; la expiación asumida por Jesús; la mala interpretación en cuanto a los Gentiles

Revelación 37: Creencias falsas en cuanto a Jonás y el Padre Abraham

Revelación 38: El sermón sobre el buen pastor

El sermón sobre el Salmo veintitrés

Revelación 39: Explicando parábolas; el Espíritu de Dios; el cierre de los Cielos Celestiales

Revelación 40: Por qué Jesús enseñó usando parábolas; cómo sus discípulos fueron capaces de sanar

El padre de Jesús fue llamado Alfeo por algunos de los escritores del Evangelio

Revelación 41: Eventos en el Jardín de Getsemaní; Pilato y Herodes

Revelación 42: Los Hebreos - indicando el camino hacia el Padre

 


 
 

Revelaciones—cuarta parte

 

 

Revelación 33: La estrella de Belén y los tres Sabios

 

Mensaje recibido el 17 de Enero de 1955

Yo estoy aquí, Jesús

Estoy aquí otra vez, para escribirte sobre los defectos en el Nuevo Testamento, como lo hemos hecho, y ya que tenemos que seguir con nuestra obra, continuaré y te escribiré sobre un número de estas fallas tratando de mi vida temprana.

Ahora, lo primero sobre lo que deseo narrarte, es la estrella de Belén, que en realidad no era una estrella, sino la explosión de una nova, o supernova, la que causó considerable luz en el cielo oriental sobre Tiro y Babilonia, pero no en Judea o Israel; y los tres Hombres Sabios, que vieron la explosión de la supernova en los cielos, siendo astrólogos con el conocimiento de una ciencia astrológica antigua de Caldea, determinaron que un gran evento tenía que tener lugar como resultado de la aparición de la fuerte luz en los cielos. Y en su lectura de los escritos Hebreos, con los que estaban familiarizados, y también con círculos Hebreos en Asiria, decidieron una visita a Judea, donde se predecía que un Mesías de los Hebreos y para toda la humanidad nacería.

Esto les pareció aún más la verdad, porque la luz pareció indicar hacia el oeste, y se encaminaron hacia Jerusalén, la capital de Judea, y no a Israel o Galilea. Y pasó mucho tiempo antes de que llegasen a Jerusalén, debido a las preparaciones para el viaje, y por el viaje actual a través del desierto Arábigo; y la luz ya no estuvo con ellos, había desaparecido, después de haber sido vista en los cielos orientales durante varias semanas y haber causado una gran conmoción y zozobra en el país.

Adquirieron regalos de mirra e incienso adicionalmente a una pequeña suma de oro, mientras estaban en su camino, atravesando el desierto, en una de las ciudades Arabes, porque los tres Hombres Sabios pensaban, al desconocer exactamente lo que debían ofrecer a un Mesías Hebreo, brindar algo lo que los Arabes, de quienes opinaban eran más cercanas en su parentesco con los Hebreos, favorecerían, y por esta razón, los regalos que los tres Hombres Sabios me ofrecieron en mi nacimiento, no fueron particularmente de un carácter Hebreo en lo que se refiere a regalos para bebés recién nacidos, tampoco fueron dones especialmente Persas o Caldeos, sino Arabes.

Cuando los Hombres Sabios entraron en Jerusalén, primero se dirigieron al Templo e indagaron acerca del nacimiento del "Mesías Hebreo para toda la humanidad", quien sería el "Rey de los Judíos." Y los Sumos Sacerdotes mandaron a los tres astrólogos a Herodes, porque temían que cualquier mención de un "Rey de los Judíos" era política en su naturaleza y podía ofender a Herodes, con quien estaban aliados para el mantenimiento del estatus quo en Jerusalén. Herodes se alarmó y sus averiguaciones acerca de la fecha de la llamada "Estrella de Belén" se hicieron con la finalidad de determinar la edad de los niños Hebreos de Belén, a los que mandaría ser masacrados por la espada, para eliminar cualquier posibilidad de la aparición de este Mesías de las profecías.

Los tres Hombres Sabios pudieron seguir su camino hasta Belén, para brindarme su reverencia en mi nacimiento, pero la aparición de ellos se debió a un evento que había ocurrido en los cielos orientales dos años antes. En el momento de mi nacimiento, que sucedió poco tiempo después de la media noche del 7 de Enero, no hubo ninguna estrella de fuerte luz, que guiara a los tres hombres a Belén, tampoco los pastores, que cuidaron sus ovejas, vieron nada fuera de lo común, ni vieron ángeles anunciando el nacimiento de un Mesías, porque no había ningún Mesías, hasta que yo hubiese obtenido aquella cantidad suficiente del Amor Divino en mi alma, que me capacitaría a tener el conocimiento de mi inmortalidad, y hasta que hubiese sido ungido como el Cristo en mi bautismo por Juan; y el hecho es que, aunque yo fui destinado para ser el Mesías, como ahora lo sé, pero efectivamente, si mi libre albedrío no hubiese actuado acorde a la Voluntad del Padre Celestial, no hubiese habido ningún Mesías, ya que el Padre había dejado el destino de mi vida a mi propia decisión y elección.

Pero como se conocía que una mujer estaba dando a luz en un establo en las afueras de la aldea, y porque mi padre salió para proclamar el nacimiento de su primogénito, y para convidar a estos pastores un poco de vino y pastel, suministrados por los dueños y pagados por mi padre, porque una pequeña celebración es común entre los Judíos para festejar el nacimiento de un hijo, especialmente de un varón, estos pastores aparecieron en mi nacimiento, y hubo la celebración de costumbre del nacimiento de un hijo varón, con cantos, alabanzas a Dios, acción de gracias por el alumbramiento seguro de la madre y por la salud del bebé mismo.

Y de estos momentos de alegría, se desarrolló una leyenda en cuanto a las circunstancias de mi nacimiento, en las que se entretejió el elemento sobrenatural, tan acariciado por los escritores posteriores del Nuevo Testamento, y lo que causó escepticismo entre la gente que busca su religión sumida en la razón y la realidad, y desprovista de lo legendario y, añadiré, falso.

Pensé que te escribiría sobre estas cosas, porque mi vida temprana es esta porción de mi vida, que más está envuelta en la ignorancia y el misterio, y requiere mucha explicación. Quisiera terminar ahora, y continuar con mi vida educacional y mi estudio de las Escrituras bajo la tutela del Padre Celestial, y trazar el rumbo de mi convicción absoluta de poseer el Amor del Padre y ser el Mesías prometido a los Hebreos y a toda la humanidad.

Concluiré ahora me despido, pero no sin saludar antes a mi buen amigo, el Doctor, y bendecirles ambos con mi amor y rezar al Padre, para que les mande Su Amor Divino en porciones maravillosas.

Tu amigo y hermano mayor, que les ama a ambos y quien les exhorta seguir orando por el Amor Divino,

Jesús de la Biblia

 

 


 

 

Revelación 34: Dios escucha a todos los que le busquen con oraciones serias

 

Mensaje recibido el 1 de Noviembre de 1954

Yo estoy aquí, Juan, el Apóstol

Estaba escuchando tu conversación con el Doctor acerca de algunos de los pasajes dudosos, que se encuentran en el Evangelio, que lleva mi nombre, y tengo que decirte, que al continuar estudiando este Evangelio, encontrarás en el una gran cantidad de declaraciones falsas y confusas. Y quisiera corroborar el hecho que, contrario a lo que está escrito en el capítulo 9, versículo 31, "Y sabemos que Dios no oye a los pecadores", que Dios sí escucha a todos los que Le busquen con oraciones serias, sin importar si estas oraciones sean por el Amor Divino o no, y ciertamente al pecador, que se da cuenta que es un pecador y que viene a Dios para buscar Su Misericordia, Amabilidad Amorosa y Su Perdón.

Por lo que verás, cómo esta exposición falsa y engañosa pude causar, y ha causado, perjuicios innumerables a muchos, que hubiesen buscado amparo en Dios, si no hubiesen sido alejados por el pasaje brutal y desconsolado arriba citado.

Sólo quise decir estas pocas palabras para corroborar lo que manifestaste respecto a este versículo, y deseo exhortarte y alentarte a que continúes tu tarea, y obtengas las verdades que Jesús te está entregando y sugiriendo en tu progreso. Eres capaz de ver, y debes dedicarte, a través de la oración, a obtener proporciones del Amor Divino en tu alma, que los errores, pensamientos y deseos malos llegarán a ser como no existentes, y te convertirás en un discípulo verdadero de Jesús, como yo lo fui en la carne.

So con mi amor por ti y el Doctor, concluiré y me despido.

Juan, el Apóstol

 

 


 

  

Los principados del aire

 

Mensaje recibido el 2 de Noviembre de 1954

Yo estoy aquí, Santiago

Yo soy Santiago, apóstol de Jesús. Esta es la primera vez que te escribo, aunque estuve presente a menudo, cuando Jesús y los otros espíritus Celestiales te escribieron, y me interesé mucho en tus esfuerzos por recibir los mensajes, que tratamos de transmitirte.

Tienes que darte cuenta de que la condición previa más importante y, así debo decir, esencial para la capacidad de recibir estos mensajes, es la posesión del Amor Divino en tu alma en una magnitud que te permite recibir los mensajes de esta manera, y en los términos, que los espíritus que te escriben, desean transmitir, y por esta razón, el Amor Divino es el medio por el que la conexión adecuada puede establecerse.

Ahora, esta noche estuve presente y escuché con interés la discusión entre tú y el Doctor con referencia al significado de los principados del aire, como se mencionan anteriormente en uno de mis mensajes al Sr. Padgett. Y deseo afirmar que el significado está conforme a tu concepción de los espíritus materializados que realmente vi en Monte de la Transfiguración, y cualquier otro principado del aire fuera de estas manifestaciones sería sin sentido, excepto los ángeles en las afueras del sepulcro de José de Arimatea en la muerte de Jesús y también la materialización de Jesús, la que realmente vi.

Olvídate de la descripción como se encuentra en el Nuevo Testamento, versión según Lucas , la que Lucas no escribió, y que trata de la apertura de las tumbas y como salieron los espíritus, que supuestamente se encontraban en ellas, que circularon por las calles de Jerusalén, manifestándose a muchos. Esto es, como te das cuenta, estrictamente el producto de la imaginación de los recopiladores del Evangelio, muchos años después de que Lucas había escrito su Evangelio, y allí se encuentran estos pasajes que los escritores imaginativos insertaron en su obra.

Pero yo, en verdad, vi tanto la materialización de los espíritus en el Monte de la Transfiguración, como la materialización de Jesús, mismo, y me referí principalmente a aquellas en mi mensaje al Sr. Padgett.

Espero que esto te dé la respuesta que buscaste, y que descartes todas las narraciones de eventos y acaecimientos sobrenaturales, que presuntamente tenían lugar en la crucifixión de Jesús, porque nunca sucedieron, ya que nada opuesto a las leyes del mundo físico puede suceder.

Estoy satisfecho con la manera como recibiste mi mensaje, y regresaré para informarte pasajes dudosos en el Nuevo Testamento, los que puedo esclarecer por mi testimonio directo, y te exhorto que reces con todas las ansias serias de tu alma por más del Amor Divino, el que no solamente te dará la conexión necesaria con nosotros, sino que también te permitirá tener más fe en nosotros y nuestros mensajes.

Así, que terminaré ahora, y me despido de ti y del Doctor, y les doy a ambos mis bendiciones y las del Maestro, quien también está presente. Así, con todo mi amor, yo soy

Tu hermano en Cristo,

Santiago de la Biblia,
no Santiago el Menor

 

 


  

 

Jesús confirma lo escrito por Santiago

 

Mensaje recibido el 23 de Junio de 1955

Yo estoy aquí, Jesús

Deseo confirmar lo que Santiago dijo respecto a los principados del aire, que yo también presencié en el Monte de la Transfiguración, y que incluyeron mi materialización afuera del sepulcro José de Arimatea. Y me gustaría también decir, que las manifestaciones de Dios fueron todas las manifestaciones del poder, que Dios, a través del Amor Divino, me había conferido, y que Santiago y los otros apóstoles, que viajaban a través de Galilea conmigo, muchas veces las podían ver. Por lo que verás que Santiago tiene razón al referirse a los principados del aire, las manifestaciones de Dios y la destrucción del mal, que ocurrió con la curación de los muchos enfermos e incapacitados durante mi ministerio en Palestina.

Tu verdadero amigo y hermano mayor,

Jesús

 

  


  

 

Revelación 35: El nacimiento por una virgen; el ayuno; la tentación por el diablo; el lavado por el Amor Divino

Mensaje recibido el 12 de Abril de 1955

Yo estoy aquí, Jesús

Sí, yo estoy aquí otra vez para escribirte acerca de las verdades del Nuevo Testamento, y est vez unos pocos pensamientos acerca del Evangelio según Lucas, tratando de la supuesta virginidad de mi madre. De hecho, toda la concepción de un parto por una virgen no era nueva en los días del Nuevo Testamento, y como te indiqué anteriormente, los Griegos se imaginaban dioses nacidos de una manera sobrenatural y sin el beneficio de padres mortales, y esta idea derive de la religión Budista. En sus escritos tratando de Buda, se describe como la madre de Buda fue transportada a un cielo mítico, y allá fecundizada de una manera misteriosa con el hijo Buda, sin contribución de su esposo. El escritor del Evangelio, que se llama el Evangelio según Lucas, estuvo influenciado en alto grado por esta historia, y deseoso de conferirme el estatus de Dios, me adscribió eventos análogos a lo que encontró en los escritos sobre Buda.

También fue inspirado por estas historias sobre Buda, en su relato de mis tentaciones por el Diablo, y esto también fue sacado de la narración, como Buda resistió a las tentaciones del poder del "Príncipe del Mal", cuyos ataques contra la persona de Buda, quien estaba absorbido en contemplaciones santas, fueron frustrados por la santidad de Buda. De hecho, yo nunca pasé cuarenta días en el desierto, tampoco fui tentado por algún diablo, porque no existe este ser o entidad en todo el reino de Dios, excepto como existe en el alma del mortal o espíritu, creándolo a la imagen de sus propios deseos y apetitos.

Ni ayuné por cuarenta días, porque nunca creí en el ayuno como remedio contra el pecado, y el único ayuno en que creí fue el ayuno de los deseos del alma, absteniéndose de acciones en contra de las leyes de Dios. El Nuevo Testamento es substancialmente correcto al declarar que yo vine comiendo y bebiendo, porque el Amor Divino de Dios se obtiene a través de las ansias del alma y las oraciones, y no a través de la abstención de necesidades materiales legítimas.

Así ves, que los relatos de mi nacimiento sobrenatural, del ayuno y de la tentación en el desierto no están conformas con las verdades de mi vida y las enseñanzas, y se debería eliminarlos del Nuevo Testamento y exponer su falsedad.

También quisiera manifestar que, cuando mis discípulos y yo venimos a celebrar la Pascua en Jerusalén, me quedé cerca de Bethania, mientras mis padres entraron en Jerusalén para organizar la preparación del cenáculo. Dado que mi venida estuvo llena de peligro, se arregló que Pedro y Juan dieran a conocer que estábamos listos para venir al cenáculo, encontrándose con un joven con un cántaro cerca del arroyo Cedron, y él nos llevaría al lugar que mi padre había preparado para la ocasión. Ciertamente no se menciona la identidad de la persona con el cántaro en los Evangelios y muchos han especulado acerca de ella, pero quisiera informarte que él fue el escritor de un Evangelio, y se llamaba Juan Marcos.

También quisiera esclarecer algunas de las exposiciones como se las encuentra en el Evangelio según Juan, y que no han sido comprendidas, a saber, en Juan, capítulo 13, versículo 8. Yo dije a Pedro: "Si no te lavare, no tendrás parte conmigo", y esto sucedió justo antes del comienzo de la última cena de la Pascua, y Pedro hizo objeciones contra esta ablución. Ahora, mi propósito en ello fue, usar la palabra y la ceremonia de lavado no como una purificación natural del cuerpo, ni siquiera como símbolo de la purificación espiritual por el bautismo. Sino que pensaba utilizar la palabra "lavado" como un lavado del pecado, y tuve que hacer esto para concretizar mis enseñanzas y dar algo a mis discípulos que podían ver y comprender. Quise decir: "Si no te muestro como purificarte del pecado, para que tu corazón esté puro a través del lavado por el Amor Divino, no tendrás parte conmigo." Este lavado no fue símbolo de una purificación del alma, conduciendo al hombre natural perfecto, sino de la transformación del alma a través de los efectos del Amor Divino y de su acción purificadora.

Tanto Pedro, como todos los otros discípulos míos necesitaban el Amor Divino en sus almas, para tener el lazo común de Amor y Esencia de Dios entre nosotros, proporcionando de esta manera una relación de alma entre nosotros. Pero Pedro lo entendió de una manera material y pensó que me refería al bautismo. Por lo que ves que utilicé agua para implementar mis enseñanzas del Amor Divino de una manera que mis discípulos comprenderían, y utilicé muchas otras ilustraciones adicionalmente al agua, como el pan, la puerta, el buen pastor, y el viñedo.

Cuando dije: "El que está lavado, no necesita sino que lave los pies, mas está todo limpio", quise expresar que el que poseía el Amor Divino in su alma era puro, y tenía que eliminar solamente las profanaciones del mundo de su alma, y su alma sería pura en todos los aspectos, pero no por completo, porque el proceso de purificación, y con eso me refiero a la transformación del alma, continúa a lo largo de toda la eternidad. No dije: "No estáis limpios todos", refiriéndome a Judas, ya que no sospeché ninguna traición de su parte.

Pienso haberte escrito una carta bastante larga, y así, con mi amor por ti y por el Doctor, y con la información de que todos nosotros estamos tratando de ayudarte in tus asuntos financieros y domésticos, me suscribiré

Tu hermano mayor y amigo,

Jesús de la Biblia
y
Maestro de los Cielos Celestiales

 

  


  

 

Revelación 36: José y María; la expiación asumida por Jesús; la mala interpretación en cuanto a los Gentiles

 

Mensaje recibido el 20 de Diciembre de 1954

Yo estoy aquí, Jesús

Sí, yo estoy aquí, como lo percibiste espiritualmente cuando entré en el cuarto, y veo que tus percepciones espirituales se abren por la oración continua y constante por el Amor Divino y las ansias sinceras de tu alma por la unión con el Padre Celestial.

Yo estoy aquí esta noche para escribir acerca de mi padre, José, y puedes tener absoluta certeza de su veracidad. En primer lugar, existe la prueba en el Nuevo Testamento que demuestra que, aproximadamente nueve meses antes de la crucifixión, mi padre todavía vivía, a saber, durante el año 29 (A.D.), cuando yo predicaba en Capernaum, y los Judíos se preguntaron: "¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos?" — una cita del sexto capítulo de Juan, línea 42, que demuestra que se referían a mi padre, cuando todavía estaba con vida.

La identidad de mi padre como José de Arimatea fue encubierto en un nombre, que en Hebreo significa "padre del profeta", y a pesar de que sí había un pueblo en Judea en el tiempo de mi ministerio, de cuyo nombre Arimatea era una corrupción, la evidencia es clara, que se utilizó un nombre, que indica la identidad de mi padre.

Además, en años posteriores, un siglo o más después de mi muerte, se popularizó la idea entre los líderes Cristianos, de hacer creer al mundo, que mi madre nunca tenía otros hijos, y afirmaron que mis hermanos Santiago y Judas, que posteriormente creían en mi obra, no eran mis hermanos sino mis primos. Y elaboraron en secreto esta historia, en la que mi madre, María, tenía una hermana del mismo nombre, María, que se casó con el hermano de mi padre, José, y que este supuesto hermano se llamaba Cleofás o Alfeo. Para que, a lo que la Biblia se refiere al mencionar a Alfeo, el padre de Santiago y Judas, no fuese una mención de mi padre, sino del presunto hermano de este nombre. De esta manera, estos escritores posteriores esperaron motivar a los Cristianos a que creyeran que mi madre había vivido como virgen toda su vida, y que mis hermanos mencionados en el Nuevo Testamento eran solamente mis primos. Y en esto, el deseo de mi padre de ocultar su identidad, ayudó a estos escritores posteriores en sus intentos de eliminar a mi padre del escenario Bíblico después de mi supuesta visita a los rabinos en Jerusalén, cuando tenía doce años de edad, un evento que, como yo lo he explicado en uno de mis mensajes al Sr. Padgett, es totalmente falso.

El Doctor se ha hecho a sí mismo algunas preguntas, que surgieron de las implicaciones de mi mensaje con referencia a mi padre, y es realmente revolucionario en su impacto sobre la concepción acostumbrada de mi relación con mi familia, pero puedo asegurarle que este mensaje es auténtico y, para seguir más adelante, puedo aseverar que mi padre, después de haber visto mi cuerpo materializado y el Amor Divino entrando en su alma como resultado de mi materialización, sufrió un colapso en sus creencias sobre mi misión, y comenzó a verla en su sentido espiritual; y después de muchos años, cuando su gran confusión y amargo desengaño se habían apaciguado, él ganó la fe en mi misión como el Mesías, y él participó en la evangelización con algunos de los discípulos en varias de las islas frente a las costas de Grecia, especialmente en Patmos y Chipre, y después de muchos años llegó finalmente a Gran Bretaña, pero poco tiempo después murió, y el evento sobrenatural en conexión con el florecimiento de una rama, no tiene relación basada en los hechos con los eventos, que caracterizan su estadía en el imperio isleño.

Adicionalmente a estos sucesos en el Nuevo Testamento, los que escritores posteriores distorsionaron o eliminaron completamente con el fin de armonizar la narración con sus propias nociones preconcebidas en cuanto a mí como el Mesías y Divinidad, existen muchos más que precisan una explicación; y un ejemplo es, que sí hablé del pan de la vida, lo que se debe interpretar como el Amor Divino, pero nunca dije que mi carne o mi sangre deberían consumirse para que mis seguidores obtuvieren la salvación. También esto fue interpolado para justificar en el Nuevo Testamento el concepto de la transubstanciación, del que escribí con anterioridad a través del Sr. Padgett era completamente erróneo y particularmente fastidioso para mí.

Adicionalmente, quisiera decir que jamás manifesté en el Evangelio según Marcos y, de hecho, tampoco lo manifestaron él o mis otros discípulos, ni lo escribieron, al respecto que yo comparé a los niños Gentiles con perros, que no deberían recibir el alimento reservado para los hijos, es decir, al pueblo Judío. Este incidente supuestamente tuvo lugar en la costa Mediterránea cerca de Tiro y Sidón y, efectivamente, existe una base para el relato, pero este ha sido gravemente distorsionado y mutilado en la divulgación.

Por cierto, hubo una mujer Gentil que me buscó para que curase a su hija enferma, y ella se dirigió a mí como Rabino, porque sabía que yo era de la nación Judía. Yo le dije que se acercara, aunque algunos de mis discípulos fervorosos querían alejarla, y le pregunté la razón por la que pidió ayuda de un rabino Judío, siendo ella misma una Gentil, y le pregunté si sabía que los rabinos Judíos le dirían, que el alimento no debía ser quitado a los hijos para darlo a los perros. Su respuesta fue substancialmente como se la describe en el Evangelio, y a través de su fe, efectivamente, pude curar a su hija enferma; pero me citaron después, a través de relatos gravemente desfigurados, que yo consideraba a los Gentiles como perros. También este es un incidente de los errores, que debería ser llevado al conocimiento de los lectores del Nuevo Testamento, porque la impresión que deja con humanos y espíritus es, que yo hacía distinciones raciales entre almas, lo que es falso y ha causado un perjuicio considerable a mi misión.

Pienso haber dicho suficiente esta noche y concluiré, pero quisiera decirte que sigas rezando seriamente por el Amor Divino, y que continuaré ayudándote para que obtengas las verdades, que nunca antes han sido entregadas a la humanidad, desde que fueron alterados por las revisiones de los escritores eclesiásticos del primer y segundo siglo (A.D.). Estas son las señales que revelan que tengo una buena conexión contigo, la que depende de tus capacidades y de la cantidad del Amor Divino en tu alma. También quisiera destacar que de otras maneras, fuera de las revelaciones sobre los Evangelios, yo y los Celestiales te guiamos, y adicionalmente al boleto de vuelo, puedo mencionar el dinero navideño obtenido a través de un trabajo nocturno inesperado, el conocimiento anticipado de que no ibas a ser despedido el 30 de Noviembre, como lo suponías, y la curación del quiste en tu nuca. Y así, repito, ten fe en mí y en los Celestiales, y continúa rezando al Padre por Su Amor. Y con todo mi amor y mis bendiciones para ti y el Doctor, me suscribiré

Tu hermano mayor,

Jesús de la Biblia,
Quien te pide que tengas siempre más fe,
para que continúen los resultados.

 

  


  

 

Revelación 37: Creencias falsas en cuanto a Jonás y el Padre Abraham

 

Mensaje recibido el 29 de Noviembre de 1955

Yo estoy aquí, Jesús

Deseo decirte que continúes rezando por el Amor Divino con siempre más intensidad de ansias de alma, y que sigas con tu trabajo reconstruyendo un Nuevo Testamento sin los errores que ahora abundan en el, y recibirás la ayuda por los altos espíritus, obteniendo la perspicacia espiritual para conocer las verdades.

Deseo informarte esta noche lo que dije con referencia a la señal de Jonás a los escribas y sacerdotes Judíos, como una señal desde el Cielo, dando testimonio de que yo era el Mesías. No me referí a Jonás por la razón de que había pasado tres días en el cuerpo del monstruo marino y que, por ello, yo estaría en las entrañas de la tierra también por tres días. Esto fue simplemente una interpolación que ocurrió muchos años después de mi muerte, y se la debería tachar del Nuevo Testamento como completamente falsa.

Quisiera enunciar en este momento, que Jonás nunca estuvo en la barriga de ningún monstruo marino, como yo hablé con él, y él me explicó que el monstruo marino, o pez, era sencillamente una manera imaginativa de describir el océano y, en verdad, Jonás estuvo tres días y noches solo en el océano, y las olas parecían pasar sobre él y cubrirle con algas marinas, y la marea, por fin, le lavó a la playa; pero no fue arrojado literalmente como vómito del vientre del pez, porque esto fue solamente la manera pintoresca de describir el océano.

 

Mensaje recibido el 21 de Junio de 1955

Sí, hablé con los Judíos en Jerusalén acerca del Padre Abraham, y como hubiese dado la bienvenida al ver mi aparición en Palestina. Ahora, el hecho es que Abraham tuvo una idea vaga del adviento de un futuro Mesías, y profetas posteriores, como Moisés y Isaías, y los Salmistas que escribieron sobre mi venida, suministraron información adicional con referencia a mí, a Abraham. Pero no tuvo conocimiento alguno del Amor Divino o de que manera vendría yo, fuera de la información que recibió de las Escrituras.

Cuando aparecí en la tierra y prediqué las Buenas Nuevas del reotorgamiento del Amor Divino, él fue capaz de captar el significado con su alma y obtener suficiente del Amor del Padre a través de la oración. Así que es verdad que se alegró ver mi día, pero no, como se podría interpretar en el Evangelio, con el significado de que podía verme, excepto como espíritus viviendo en el mundo de los espíritus pueden ver a los mortales.

En cuanto a mi persona haber visto a Abraham, nunca vi a Abraham hasta que pasara al mundo de los espíritus, a pesar de lo que declare el Evangelio lo que yo había dicho. Y el escritor del Evangelio, que en este lugar, desde luego, no fue Juan, mi Apóstol, quiso decir que yo había vivido con Dios como parte de Su "Trinidad", sin comienzo y que, por ellos, yo había existido por toda la eternidad en el pasado. Yo había sido capaz de ver a Abraham desde mi lugar "al lado de Dios," y esto, por supuesto, estaba de acuerdo con las ideas de la trinidad Griega, de la que me consideraban era la segunda persona, o el logos. Y, por eso, la entera expresión de que yo había visto a Abraham, es una ficción y nunca la dije, y fue registrada por un escritor posterior, influenciado por estas ideas Griegas, que trataban de que mi persona armonizase con estas ideas.

Nunca dije que había visto a Abraham, tampoco dije: "Antes que Abraham fuese, yo soy". Esto es una inserción, agregada al Evangelio según Juan cien años o más después de que Juan había escrito su obra original, y es falso. Yo nunca aseveré ser parte de la "Trinidad", o 'haber tenido una existencia consciente antes de mi encarnación. No sé cuando el alma de Abraham fue creada, tampoco cuando fue creada la mía, o si fueron creadas antes o después de la fundación del mundo, aunque pienso que Dios creó el alma humana cuando vio que sería posible sostener vida de una forma que permitiría que el alma la habite, lo que era incontables millones de años después de la formación o creación de la tierra.

No escribiré más esta noche, pero considerando las circunstancias, pienso que pudiste recibir en buenas condiciones lo que intenté transmitir. Y así, con todo mi amor por ti y Dr. Stone, y con mis oraciones que reces más al Padre por Su Amor y para que te aliente, me despediré.

Tu amigo y hermano mayor,

Jesús de la Biblia
y
Maestro de los Cielos Celestiales

 

  


  

 

Revelación 38: El sermón sobre el buen pastor

 

Mensaje recibido el 16 de Marzo de 1955

Yo estoy aquí, Jesús

Quisiera escribirte, si estás en condiciones, sobre el pasaje en el décimo capítulo del Evangelio según Juan, acerca de mi supuesto sermón sobre el buen pastor. Este sermón fue entregado por mí bastante en el tenor como se lo encuentra en el Evangelio según Juan, excepto que un poco de material fue agregado al original como Juan lo registró, material que yo nunca dije, y que Juan, como fácilmente puedes entender, nunca escribió; y esto es la insistencia y repetición del tema de que el buen pastor entrega su vida por sus ovejas.

Nunca dije que el buen pastor entrega su vida por sus ovejas, sino que las guía y protege, y que indica a sus ovejas el camino al redil; y con eso, sencillamente quise decir, que las ovejas eran el pueblo de Israel, o simplemente almas humanas, y que yo fui el buen pastor, porque las guiaba y les mostraba el camino a los Cielos Celestiales, enseñándoles este camino por medio de la influencia del Amor Divino en sus almas, un Amor que, comenzando conmigo, ahora estaba abierto a todos los que lo buscasen en seriedad y sinceridad.

Nunca dije en este sermón del buen pastor, que el Padre me ama porque entrego mi vida por mis ovejas, ni que la renuncié voluntariamente, ni que podría entregarla voluntariamente y volver a asumirla, requerimientos que había recibido de mi Padre. Y si analizas estas declaraciones un poco, verás las contradicciones y absurdos de ellas, que fueron integradas con el fin de poner énfasis en mi muerte en la cruz como camino a la salvación y al Padre, a través de la eficacia misteriosa de mi sangre —- una idea que infiltró la antigua iglesia Cristiana por los círculos Griegos, quienes vieron en esta concepción un modo de salvación, que armonizaba con sus propios conceptos paganos de salvación a través de la muerte de sus dioses que luego resucitaban.

Nadie puede entregar su vida voluntariamente, a menos que cometa el grave pecado de la autodestrucción, y la hora de la muerte de un hombre solo se conoce por el Padre. Y nadie puede abandonar la carne, y luego volver a asumir su cuerpo carnal, cono se lo entiende en este caso y como refiere a mi resurrección; sino esta, como sabes, fue lograda por una materialización y no por un verdadero regreso al cuerpo carnal.

Por lo que verás que a cada paso material importante con referencia al Nuevo Nacimiento y el camino al Padre fue eliminado, y otro material interpolado, tratando de un milagro imposible o de declaraciones, que imponen creencias en la expiación asumida por mí o en la Trinidad, y por ello pervirtieron el contenido de los Evangelios como fueron escritos por mis apóstoles y discípulos, y han eliminado casi en su totalidad el camino a la unión con el Padre. Por eso se ha vuelto indispensable que yo y los otros espíritus altos escribamos las verdades del Nuevo Testamento y indiquemos las distorsiones e interpolaciones, dónde y cómo ahora existen lado a lado con las declaraciones verdaderas contenidas en los Evangelios.

Agradezco esta oportunidad de escribirte esta noche y tu condición, la que me permitió establecer una conexión satisfactoria. Y con mi amor por el Doctor y ti, y con mis bendiciones al Padre, para que Su Amor Divino venga sobre ustedes en grandes porciones, concluiré ahora y me suscribo,

Jesús de la Biblia
y
Maestro de los Cielos Celestiales

 

 


 

 

El sermón sobre el Salmo veintitrés

 

Mensaje recibido el 2 de Junio de 1955

Yo estoy aquí, Jesús

Como he dicho antes, mis enseñanzas en la sinagoga de Nazaret y en otros lugares de Galilea, tal como Capernaum y Magdala, tuvieron la intención de confirmar las leyes morales del código Mosaico, pero también se destinaron a presentar las Buenas Nuevas del Nuevo Nacimiento y de la diferencia en el alma humana, que significaba este Nuevo Nacimiento. Y en estas diferentes sinagogas y otros lugares, utilicé el material contenido en el Antiguo Testamento para implantar en ello las nuevas enseñanzas.

No deseo en este momento revelarte todos los sermones que utilicé en conexión con mis enseñanzas, y que han sido olvidados y nunca entregados a la humanidad, excepto como fueron registrados en los Evangelios y posteriormente emasculados por los copistas, cuya incomprensión fue responsable de las revisiones y eliminaciones.

Ahora, uno de los sermones más conocidos fue el Salmo veintitrés, escrito por David, y usé este Salmo in mis enseñanzas para exponer la distinción entre las antiguas enseñanzas y aquellas que yo entregué a la gente como parte de mi misión. En este Salmo, se describe a Dios como Pastor, quien pastorea Su rebaño junto a aguas de reposo y delicados pastos; y esto realmente fue una descripción de los Cielos, porque realmente existen estas cosas que dan felicidad al alma en su hogar Celestial.

Y otra vez, el Salmo brinda a la gente la comprensión de que la muerte no significa la cesación de la personalidad consciente del alma, ya que el Salmo menciona: "Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque Tú estarás conmigo: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento." Y esta imagen, que la gente podía entender, significaba realmente que los mensajeros de Dios cuidarían del alma afligida entrando en el mundo de los espíritus, y que la fe en el Padre permitiría que Sus ángeles de ayuda asistieran a esta alma, para que progresasen en el mundo de los espíritus al punto, donde el alma sería con el tiempo feliz y viviría en una esfera de luz. Y el Salmo describe esto por medio de la fiesta: "mi copa está rebosando", y la fiesta del Padre para el alma en la presencia de su enemigo. Y aquí demostré que el alma con el Amor Divino eliminaba pensamientos de venganza, o de superar a los enemigos, lejos de ella, y entretenía solamente sentimientos de Amor por su alma semejante.

Y cuando el Salmo dice: "Y en la casa del Señor moraré por largos días," simplemente me referí al Paraíso de los Hebreos sin la certeza de la Inmortalidad, mientras el alma en posesión del Amor Divino, obtenido por la fe en el Padre que este Amor estaba disponible, y que podía ser obtenido por oraciones sinceras a Él, tenían la consciencia y posesión de la Inmortalidad.

Por lo que fui capaz de estacar las diferencias en el Salmo, cuando me refería al amor natural del hombre y cuando era aplicable al hombre en busca y posesión del Amor superior. Y fui capaz de hacerlo con muchos Salmos y otros pasajes en el Antiguo Testamento, exponiendo la gloria mayor que viene al dueño del Amor Divino, asequible a todos los que lo busquen con la seriedad del alma.

He escrito suficiente esta noche, y con mi amor por ti y Dr. Stone, les exhorto que busquen más del Amor Divino para sus almas, igual que exhorté hicieran mis prójimos cuando estuve en la tierra como un mortal.

Tu hermano mayor y amigo,

Jesús de la Biblia
y
Maestro de los Cielos Celestiales

 

 


 

 

Revelación 39: Explicando parábolas; el Espíritu de Dios; el cierre de los Cielos Celestiales

 

Mensaje recibido el 29 de Marzo de 1955

Yo estoy aquí, Jesús

Yo estoy aquí esta noche, igual que anoche, para volver a escribirte sobre el Nuevo Testamento y los muchos errores en el, y continuaré discutiendo la parábola de las vírgenes prudentes y fatuas, la que es en realidad una parábola para mostrar, que el Amor Divino es necesario para un hogar en los Cielos Celestiales.

Si nos damos cuenta de que el novio es el Padre Celestial y las diez vírgenes son símbolos de Su hijos, será más fácil comprender al ver que la lámpara que cada una posee, es el alma, y el aceite es el Amor Divino. Igualmente que el aceite es necesario para que la lámpara arda, así es que el alma necesita el Amor Divino para que también arda, y derrame su luz alrededor; y es la lámpara encendida, o el alma con el Amor Divino, que permite la entrada del ser humano en los Cielos Celestiales y sus gozos, los que representé en términos de una fiesta de boda. Aquellos que se descuidan y no ponen aceite en sus lámparas, o más bien, no obtienen el Amor Divino por la oración al Padre, no pueden entrar en los Cielos Celestiales y obtener la Inmortalidad.

Otra de las parábolas que enseñé, tratando del Amor Divino, es el hijo pródigo, y que es posible para el pecador que regrese al Padre Celestial, y que reciba el premio de la fiesta y de los gozos del regreso, después de la desobediencia del pecador. El Padre siempre está dispuesto a otorgar Su Amor Divino al pecador, que busque este Amor, independientemente de su falta de rectitud. Y muchas veces la adherencia a las leyes morales y el sentimiento de auto-complacencia que resulta, impide que un hombre busque el Amor Divino del Padre.

Respecto a los Cielos Celestiales y sus habitantes, la pregunta puede surgir sobre lo que sucedería con el alma sin el Amor Divino, cuya gemela está en los Cielos Celestiales en el momento, cuando el Amor Divino será retirado de la humanidad por segunda vez, y los Cielos Celestiales estarán terminados y sus puertas cerradas. El hecho de que una alma es dúplex y no completa sin su gemela, conlleva una complicación, en el hecho de que algunos Angeles Divinos en los Cielos Celestiales pueden pertenecer a gemelas sin el Amor Divino del Padre, y que son habitantes de los cielos espirituales.

El Padre, in Su Amabilidad Amorosa y Misericordia, ha provisto un camino para prevenir que estas almas en los Cielos Celestiales sean despojadas de sus menos gloriosas gemelas, al no retirarles la posibilidad de obtener el Amor Divino, después de que el mismo haya sido retirado. Bueno, cuánto tiempo continuará el privilegio de estos espíritus de obtener el Amor Divino, después de haber sido retirado a las otras almas, es algo que el Padre no ha revelado, pero sabemos que el Padre está ansioso de hacer a Sus hijos redimidos completamente felices, proveyendo la recepción del Amor Divino, con el tiempo, y la aceptación en los Cielos Celestiales de aquellos espíritus, cuyas gemelas están en los Cielos Celestiales.

Se hará cuanto esfuerzo sea necesario, sin embargo, acorde con el libre albedrío de hombre y espíritu, para que estos espíritus vean la conveniencia de buscar el Amor Divino, y de vivir por toda la eternidad con sus almas gemelas, pero todavía desconocemos el espacio de tiempo y las consecuencias de la negativa persistente por estos espíritus durante su período de gracia, porque únicamente Dios lo conoce y Él no me lo ha revelado. Esto, sin embargo, es parte del otorgamiento al hombre y al espíritu del amor entre almas gemelas, amor que Él quiere ver consumado, y aquí otra vez, este período de gracia no sería una discontinuidad o violación de Su ley del retiro del Amor, sino la intervención de una ley superior a la primera.

Ahora voy a hacer unas pocas observaciones sobre el pasaje en 1 Corintios, capítulo 3, versículo 16: "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?" Este pasaje fue escrito originalmente por Pablo, el Apóstol, pero fue redactado posteriormente y ya no contiene las palabras, como fueron interpretadas y formuladas por Pablo. La epístola se dirigió a miembros de la Iglesia de Corintio, y Pablo escribió de un modo indicando que los miembros poseían el Amor Divino, transmitido por el Espíritu Santo; y muchas veces utilizaban el término "poseyendo el Espíritu", lo que quiere decir, lleno del Amor Divino a través del Espíritu Santo. El escritor interpretó mal el uso de la palabra "espíritu" por Pablo, creyendo que significaba el Espíritu de Dios, que no es el Espíritu Santo, sino aquel Espíritu, que fue dado al hombre en su creación y cuya influencia conduce al hombre natural perfecto. Pablo no se refirió a este, como he dicho, sino más bien al Espíritu Santo y a las almas de los miembros de la Iglesia de Corintio, llenas del Amor Divino. Con "templo de Dios", Pablo simplemente se refirió al alma, y su pasaje se refirió al alma humana llena del Amor Divino.

El Espíritu de Dios, entregado a los hombres, influye en el hombre, y no llena al hombre; ni el Espíritu Santo llena al hombre, sino sencillamente transporta el Amor Divino del Padre en el alma del hombre. La Naturaleza Divina de Dios no está en el hombre, excepto cuando el Amor Divino entra en el alma humana a través de la intervención del Espíritu Santo. Y el Espíritu de Dios, que es una fuerza enteramente diferente, obedeciendo a las órdenes de Dios, ni tiene esta función, ni puede ser de la Esencia de Dios, la que es Su Amor Divino y ningún otro atributo o manifestación de Dios.

Por ello, es enteramente delusorio y erróneo creer, que el Espíritu de Dios dentro del alma humana el Amor Divino y, por ende, Dios o Su Naturaleza residen en el alma del hombre. El único camino como lograr esto es por buscar el Amor Divino a través de la oración seria, y en respuesta a esta oración, el Padre manda Su Espíritu Santo para que transmita Su Amor Divino en el alma de aquel hombre o espíritu, que de esta manera sinceramente reza por ello. El Espíritu de Dios tiene otras funciones y trata con el desenvolvimiento de las cualidades morales e intelectuales del hombre.

Esto debería bastar para exponer que la Naturaleza Divina de Dios no habita en el alma humana como resultado de la creación, ya que no existe nada de Su Naturaleza en la criatura creada, y sucede solamente a través del proceso descrito arriba, y cuya enseñanza a la humanidad fue mi misión en la tierra, que la transformación puede tener lugar, y el alma del hombre llegar a llenarse de la Naturaleza de Dios.

Pienso haber dicho suficiente esta noche sobre estos temas Bíblicos, cuyo último no tuve la intención de discutirlo, si tu no lo hubieses solicitado; y con mi amor por ti y Dr. Stone, y con mi amor y bendiciones sobre ambos ustedes, concluiré y me despido.

Tu hermano mayor y amigo, y Maestro de los Cielos Celestiales,

Jesús de la Biblia

 

  


 

 

Revelación 40: Por qué Jesús enseñó usando parábolas; cómo sus discípulos fueron capaces de sanar; el padre de Jesús fue llamado Alfeo por los escritores del Evangelio

 

Mensaje recibido el 25 de Octubre de 1954

Yo estoy aquí, Jesús

No creíste que volvería esta noche, pero dado que veo que sigues rezando al Padre Celestial con real y verdadera sinceridad de alma, pronto estarás en condiciones de recibir mensajes serios y formales de la categoría que yo y los Celestiales solíamos escribir a través del Sr. Padgett. Y tienes que creer en que podrás recibirlos igual que el Sr. Padgett, cuando estuvo en esta condición de alma que nos permitió establecer la conexión con él sobre temas de la mayor importancia para la salvación de la humanidad. Yo estoy aquí esta noche pera facilitarte la búsqueda por la inspiración continuada en el cumplimiento de esta tarea, en la que confío que la sigues.

Esta noche, me gustaría escribirte confirmando la conversación que entretenías con el Dr. Stone en el parque esta tarde, en cuanto a algunas de las expresiones que me fueron atribuidas en el Evangelio según Mateo, y las que realmente pronuncié, aunque no precisamente con aquellas palabras, sino en términos que efectivamente transmitían el significado y que trataron del nuevo vino en cueros viejos o vasijas viejas, y el paño recio que se cose a trajes viejos.

Y aquí me gustaría decir que no me referí a vino o a trapos en el sentido literal sino sólo en el sentido espiritual o simbólico, y lo hice con la intención de que el nuevo vino realmente simbolizara el Nuevo Nacimiento, o el Amor Divino que, cuando derramado sobre el alma humana, destruiría esta alma y sus excrecencias pecaminosas y malignas; y lo mismo podía decirse del remiendo de tela aplicado al traje viejo, hecho de trapos, que se despedazaría y sería destruido; y este traje viejo representaba al alma humana que, llena de maldad, no podía permanecer, sino que se desgarraría a causa de la venida de la tela nueva, o del Nuevo Nacimiento, o del Amor Divino, lo que conllevaría la formación, o constitución, de otro traje u otra alma — el alma como alma Divina, de la Esencia misma del Padre.

Y estas expresiones, las utilicé para introducir un nuevo tema, desconocido por los Judíos de mi época, con cosas de la vida diaria con las que todos ellos estaban familiarizados, y constituían un método de mi técnica de enseñanza. Y de este modo traté de introducir más lúcidamente las verdades del Padre referentes al Amor Divino, del que los Judíos de mis días no tenían ningún conocimiento.

Y permíteme decir además que, cuando envié a mis discípulos de dos en dos para enseñar, no les faculté la curación de los enfermos, de los ciegos, paralíticos y otros tullidos, porque no estuvo en mi poder hacerlo. Ya que este poder solamente podía ser obtenido como resultado de los efectos del Amor Divino, poseído por sus almas en una magnitud suficiente para disponer del poder de curación, a través del Padre Celestial, cuya potencia se utilizaría entonces en obediencia a las oraciones por la curación, de parte de los discípulos, que tenían el Amor Divino en esta riqueza en sus almas. Por lo que el Nuevo Testamento se equivoca en este detalle, igual que demuestra estar equivocado en muchos otros particulares, al aseverar que yo concedí la autorización de sanar a mis discípulos. No podían sanar en absoluto hasta el día de Pentecostés, cuando el Amor Divino vino a ellos en esta magnitud que les permitió sanar como consecuencia del poder, que el Amor Divino en sus almas les confirió.

Pero sí aconsejé e instruí a mis discípulos con referencia a su circunspección y conducta en la prédica del Nuevo Nacimiento, lo que no comprendían totalmente con sus mentes, pero que podían captar únicamente con las percepciones de su alma; y predicaron y convirtieron a personas, que más tarde demostraron ser verdaderos creyentes en el momento de y después de mi muerte.

 

 


 

 

El padre de Jesús fue llamado Alfeo por algunos de los escritores del Evangelio

 

Mensaje recibido el 2 de Noviembre de 1954

Yo estoy aquí, José

Sí, yo soy José, el padre de Jesús. Me gustaría decir unas pocas palabras corroborando lo que mi hijo Jesús de la Biblia te escribió con referencia a mi nombre, como se encuentra encubierto en el Nuevo Testamento , y que no debes tener la menor duda de lo que mi hijo te escribe es la verdad. No tengas miedo, sino ten fe en la veracidad de los mensajes que te escribe. La razón de este encubrimiento de mi nombre a los lectores del Nuevo Testamento fue la prevención de la identidad del Padre que no tenía fe en Jesús en la crucifixión, pero tienes que tener la fe absoluta en lo que él te diga es la verdad.

Sí, yo soy José, padre de Jesús, y algunos escritores del Evangelio me llamaron Alfeo. Y tienes que saber que fui el verdadero padre de Jesús en la carne, independientemente de lo que diga el Nuevo Testamento al respecto.

Vivo muy arriba en los Cielos Celestiales, donde no existen números, pero no vivo tan arriba como mi hijo, porque Su Amor, que él posee del Padre, es mayor al de cualquier otro espíritu en los Cielos Celestiales.

Y así, terminaré ahora y diré: ten fe en el Padre, la que ni yo ni mis hijos tenían en aquel entonces.

Tu hermano en Cristo,

José

 

 


 

 

Revelación 41: Eventos en el Jardín de Getsemaní; Pilato y Herodes

 

Mensaje recibido el 3 de Marzo de 1955

Yo estoy aquí, Jesús

Yo estoy aquí esta noche para reanudar mis mensajes respecto a las verdades del Nuevo Testamento, que, por desgracia, tan necesariamente requiere una purga de las declaraciones y creencias erróneas que contiene, y por eso no te escribiré sobre el tema de la reencarnación esta noche, pese a que estaba escuchando la discusión de ustedes y sus declaraciones demostrando el absurdo de esta superstición antigua. Sin embargo, del tenor y de la substancia de mis mensajes que has recibido hasta el momento, estás consciente de que esta superstición no se limita al Oriente, sino que, por desgracia, aparece de varios modos en los escritos del Nuevo Testamento, no precisamente relativa a la reencarnación, aunque esta se toca brevemente en conexión con el ministerio de Juan Bautista, a quien algunos consideraban una reencarnación de Elías, el profeta, sino en muchas otras exposiciones e interpretaciones de un carácter igualmente tendencioso.

Esta noche, te voy a escribir sobre una de estas exposiciones tendenciosas, y esta trata de la ocasión de mi arresto por los secuaces del Sumo Sacerdote en el Jardín de Getsemaní. Ahora, los Evangelios mencionan que un joven, quien estuvo presente en aquel momento de la traición, fue aprehendido, y que él pudo huir arrancándose de las garras de los secuaces, y en el proceso, él perdió su prenda exterior de tejido de lino, dejándole desnudo; y subsecuentemente, él escapó.

Ahora, originalmente, el Apóstol que escribió esta declaración, y fue Marcos, había publicado el nombre de este joven, quien fue mi hermano menor Santiago, conocido como "el menor". Mi hermano me amó muchísimo, y en este momento había comenzado a creer en mi mensaje en el grado que sus capacidades se lo permitían, y también les siguió cuando me arrestaron, su corazón destrozado con el dolor y la zozobra.

Ahora, los copistas del original Evangelio según Marcos eliminaron el nombre de mi hermano e insertaron las palabras "y un cierto joven", porque no querían utilizar la palabra "hermano", porque daba a entender lo que realmente es un hecho, como conoces, a saber, que mi madre fue la madre de ocho hijos en la carne. Y también, el escritor intentó realzar mi prestigio con los lectores del Nuevo Testamento, exponiéndoles el alto grado de amor y lealtad que inspiré a los forasteros.

La razón por la que los secuaces del Sumo Sacerdote aprehendieron a Santiago fue, porque él se me parecía tanto en sus rasgos y fisonomía, que a veces le confundían conmigo, y algunos del grupo pensaban que él realmente era yo, y que yo realmente era él, y trataron de arrestarle también, para estar seguros de haber podido tomar preso al hombre correcto.

No, ni Pedro ni nadie más de mis seguidores le cortó la oreja a Malco, el servidor del Sumo Sacerdote, porque Pedro no llevó una espada, sino sencillamente una navaja de pescador — es decir, una cuchilla para destripar pescado. Y además, un golpe hostil hubiese podido implicar la posible venganza de los secuaces y servidores, despiadadamente matando a garrotazos a nuestros seguidores como consecuencia, un hecho del que Pedro estuvo consciente, como todos nosotros, en el momento. No existe verdad en esta supuesta anécdota, sino fue interpolada para que yo observase, lo que tampoco es verdad, que Dios acudiría en mi ayuda con muchas legiones de ángeles si fuera necesario, para enfatizar la creencia en que yo estaba destinado a ser traicionado, y que todo esto formaba parte del plan de salvación de Dios, incluyendo la traición y la muerte en la cruz.

El siguiente incidente al que deseo referirme, trata de cómo Pilato me envió, tras arrestarme, a Herodes, quien entonces estuvo en Jerusalén para observar las festividades de la Pascua Judía. Ahora, este incidente es verdad, y la explicación es la siguiente:

Poco tiempo antes, Pilato había ejecutado una cantidad de Galileos, y esto había provocado enemistad entre él y Herodes, quien reclamó que Pilato no tenía la autoridad de ejecutar los hombres, dado que ellos, siendo Galileos, estaban bajo la jurisdicción de Herodes. Aquella relación helada fue remendada en esta ocasión de mi arresto, ya que Pilato aprovechó la oportunidad para enviarme a Herodes con el fin de cerciorarse, si yo estaba bajo la jurisdicción de este como Galileo; y cuando Herodes, a través de la interrogación, descubrió que yo había nacido en Belén en Judea, y no en Galilea, él me devolvió a Pilato, y se sintió halagado por el hecho de que Pilato le había extendido la cortesía de consultarle, para establecer la jurisdicción a la que estaría sujeta mi condenación y castigo. Esta es la explicación de la cicatrización de la rotura entre Pilato y Herodes, y la razón de la aparición del último en el escenario en el momento de mi arresto.

Pienso que debo terminar ahora, porque creo haber dicho suficiente esta noche. Continuaré viniendo y suministrando las verdades que son necesarias para que tú escribas el verdadero Nuevo Testamento, y sugeriré las ideas y te ayudaré localizar el material que necesitas para obtenerlas. Por eso, ten ánimo en tu tarea como el médium a través de quien estoy revelando mis mensajes de verdad, y reza al Padre para que Él les otorgue a ti y al Doctor maravillosas porciones del Amor Divino. Y me suscribiré como lo acostumbro,

Tu amigo y hermano mayor,

Jesús de la Biblia
y
Maestro de los Cielos Celestiales,
los que pronto estarán cerrados,
y la humanidad tiene que conocer la verdad antes que esto suceda.

 

  


  

 

Revelación 42: Los Hebreos - indicando el camino hacia el Padre

 

Mensaje recibido el 20 de Enero de 1955

Yo estoy aquí, Jesús

Una vez más, para continuar mis mensajes acerca del Nuevo Testamento, que tiene que ser limpiado de los errores, estableciendo la verdad respecto a mis verdaderas enseñanzas y mi significado como el Mesías. Y lo primero que deseo hacer esta noche es, exponer la relación entre el Antiguo Testamento, y como la guía y revelación del Padre Celestial me mostró el camino a ser el Mesías.

El Antiguo Testamento, como sabes, es el libro que revela a Dios como la Divinidad que gobierna el universo y, en un sentido más estrecho, el mundo físico de la tierra y del hombre, no solamente como un Ser individual, sino también como el Arbitro entre el hombre y sus prójimos. Esta fue la revelación más antigua de Dios al hombre, a través de Abraham, a quien, a través de su condición espiritual, se le permitió ganar perspicacia en la existencia del Dios invisible — el Dios de Eternidad, cuyas manifestaciones constituían las reglas de conducta para que el hombre las obedeciera en sus relaciones con sus prójimos.

Abraham percibió esta Presencia espiritual arreglada para él a través de mensajeros Divinos del Padre Celestial, y él demostró su fe en el Padre espiritual invisible saliendo de su casa y relaciones familiares, para vivir su vida de acuerdo con estas nuevas concepciones de Dios; porque su pueblo no tenía esta condición de alma y no podía comprender su perspicacia espiritual. El no fue llamado, como el Antiguo Testamento lo expone, a demostrar su fe en Dios sacrificando a su hijo, porque esta descripción fue utilizada por escritores posteriores con referencia a Abraham, para poner su fe a la vista en un período de la civilización, cuando la fe en Dios se expresó por el sacrificio, y, realmente, en su época y en tiempos muy posteriores, en varias tribus y pueblos de Asia Menor, y en otros lugares, por el sacrificio de seres humanos.

Por lo que el supuesto sacrificio de Abraham simplemente es un relato para ilustrar su fe en Dios, y aquí es, donde encontramos el comienzo de un conocimiento del Padre Celestial in en aquella región del mundo. No quiero decir con esto que, en ningún otro país hubiese manifestaciones de una comprensión de la existencia de Dios, aunque fuese solamente a través de la convicción en la verdad revelada por Dios referente la conducta correcta del hombre en su trato con otras personas, porque no es así; y de hecho, ejemplos más antiguos de este descubrimiento de los atributos de Dios pueden encontrarse en otros pueblos, fuera de los Judíos, y en un período de tiempo más temprano.

Pero deseo enfocar la evolución de aquellos principios de rectitud, misericordia, justicia y consideración, que a la larga culminaron con el descenso del Amor Divino a la humanidad a través del Espíritu Santo, como manifiesto por primera vez en mí en el momento de mi aparición en Palestina.

Puedo resaltar que, el desenvolvimiento del concepto del Padre Celestial, a través de la comprensión de Sus leyes de conducta entre los hombres, alcanzó un nivel superior por Moisés, quien guió al pueblo Hebreo fuera de la esclavitud en Egipto; y esta liberación se logró a través del conocimiento, que el pueblo Judío, como resultado de su gran sufrimiento y herencia de Dios como concepto religioso, se encontró en un estado en el que pudo ser usado como pueblo entero, para dar testimonio de la existencia de Dios. Y por eso sucedió, que Moisés los condujo a la libertad, y que la ley de rectitud en la conducta y amor les fue dada por el Dios invisible y eterno; no porque los Hebreos fueron más virtuosos como pueblo que otros, sino fueron escogidos simplemente como medio de transmitir a otros pueblos el conocimiento del Padre. Y fueron capaces de hacerlo en cierto grado, y solamente después de muchísimos siglos.

Pero ellos, en vez de levar su conocimiento de lo espiritual a la consciencia de otros pueblos, tuvieron que luchar por preservar su propia religión y no adoptar el culto de deidades paganas. En esto, no estaban exentos de grandes errores e iniquidades, porque no lograban entender que la verdadera religión consistía en la rectitud de la conducta y no en la forma del culto ni en la exactitud en la ejecución de ceremonias prescritas.

Moisés, como legislador, expuso a los Hebreos el camino al hombre natural perfecto, como yo expuse más tarde el Camino al Amor Divino del Padre. Pero mi misión no fue política o nacional, aunque la hubiese sido, pero eso fue impedido por la incomprensión y falta de espiritualidad de parte de los Sumos Sacerdotes, quienes estaban interesados en la política y en el lado formal de la religión, estéril a lo más, mientras la misión de Moisés fue nacional y tuvo éxito, porque no tenía oposición de un grupo materialista y poderoso contendiendo con él, excepto la ignorancia y ingenuidad del pueblo.

No tengo ningún interés en proveerte con un sumario de la historia de los Judíos que, como historia, carece de verdadera religión, aun cuando esté incluida como parte del Antiguo Testamento. Más bien, preferiría relatar las acciones de los profetas de Israel, como contribuían a la elevación de los conceptos espirituales de la nación, y permitían al pueblo y a sus líderes una perspicacia más profunda en la naturaleza verdadera del Padre Celestial. Y esto puede encontrarse en el profeta Nathán, que aparece audazmente ante David, el Rey, para acusarle de asesinato y del adulterio en sus relaciones con Bathsheba; y Elías, quien hizo cara a la altanera Jezebel, y mostró el poder especialmente otorgado a él por espíritus ángeles, para demostrar el poder del Padre invisible y eterno, y en la contienda con los sacerdotes de Baal; y Amos, quien vino a los sacerdotes de Gilead para advertir a los Israelitas a que se arrepintiesen de sus pecados, principalmente los pecados de los ricos y poderosos, que abusaban a los pobres y les sometían a la miseria y esclavitud.

Por estos profetas, la gente podía comprender que Dios quería la rectitud y misericordia en el trato con otros seres humanos, no solamente en su propio pueblo, sino en cuanto a todos los pueblos — incluyendo al extranjero dentro de sus puertas, ya que también ellos habían sido extranjeros y, de hecho, esclavos en Egipto. Y al pueblo, se le enseñó confiar en el único Dios, invisible y eterno, y conocerle a través de Sus atributos, que fueron las guías a las que los Judíos tenían que seguir en su relación con otros y en el manejo de todos sus asuntos. A los Judíos, también se les dio a entender que Dios era un Gobernante, no solamente de los Judíos, sino de todos los seres humanos, y que el castigo seguiría a la injusticia en la conducta, como resultado de la falta de armonía con Dios, dando origen a la operación de circunstancias interviniendo en contra de ellos.

Pienso haber escrito suficiente esta noche, y volveré como profetas subsecuentes revelaban concepciones superiores de la Bondad y Misericordia de Dios, y a la larga conducían a un período en el que celebraría la Nueva Alianza con Israel a través de una ley superior a la de la rectitud en la conducta para seres humanos — la Ley del Amor Divino, o Gracia, como las iglesias Cristianas la llaman.

Terminaré ahora, y les exhorto a ti y al Doctor que busquen con toda la sinceridad el Amor Divino a través de la oración seria. Así, con mis bendiciones y amor, me despediré y me suscribo,

Tu amigo y hermano mayor,

Jesús de la Biblia,
Quien te exhorta para que continúes rezando y tengas siempre más fe en mí y en el Padre Celestial, y que sigas familiarizándote con las Escrituras, para que pueda transmitir, con más facilidad, mis pensamientos acerca de ellas a través de tu cerebro.

 

 


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